viernes, 5 de agosto de 2011

"Disciplinas para domar tu ego y realizar tu alma".


No conviertas un dolor en sufrimiento: déjalo venir, déjalo pasar, no te aferres a él…

Sé lo que eres en el presente, deja atrás el pasado, no cargues culpas.

Elimina toda ansiedad por el futuro.

Prepárate a trabajar por tu evolución hasta el último instante de tu vida…

No le rindas cuentas a nadie: sé tu propio juez.

Aprende a criticarte a ti mism@ y también a felicitarte.

Cada noche, antes de dormir, repasa tu día y juzga tus acciones con objetividad…

Si quieres triunfar, aprende a fracasar.

No te definas por lo que posees…

Nunca conviertas una actividad u otro ser en el motivo de tu existencia: entrégate a tu propia vida, no delegues tu poder.

Cuando hables con alguien no lo interrumpas hasta que haya expresado su idea. Mientras lo escuchas no lo contradigas o apruebes mentalmente: óyelo sin tener opiniones.

Cuando se calle, tú, libremente, considera lo que ha dicho y reacciona como tu conciencia te lo dicte.

No te comprometas con ideas en las que no crees, ni siquiera por necesidad de obtener un trabajo…

No des consejos sin advertir antes: “Según lo que yo creo y hasta donde yo sé, arriesgando equivocarme”.

Nunca afirmes algo sin decir al final “Hasta cierto punto, en tal fecha y en tal sitio”…

Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.

Nunca hables de ti como si fueras un ente limitado, siempre que actúes piensa que no existes individualmente, que lo que haces se hace impulsado por fuerzas colectivas…

Sólo aceptando que nada es tuyo serás dueñ@ de todo.

Conviértete en una total ofrenda… Cesa de hablar mal de los otros o del mundo: cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien di sólo sus cualidades.

Si no le encuentras cualidades, calla…

Haz lo más frecuente posible actos positivos para el otro y el mundo en forma gratuita y anónima…

Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu Maestro…

Acepta sin envidia los valores del otro…

No hables haciendo resonar tu voz en la cabeza o en la nariz o en tu garganta, hazla resonar en tu pecho: usa la voz del corazón…

No toques el cuerpo del otro para tomarle algo o para rebajarlo: tócalo para acompañarlo…

No mires con disimulo, mira siempre directo…

Da, pero no obligues a recibir…

No hagas sentir culpable a nadie y acepta que eres cómplice de todo lo que te sucede…

No olvides a tus muertos queridos, pero dales un sitio limitado que les impidan invadir toda tu vida.

En el lugar donde habitas consagra un pequeño sitio a lo sagrado…

Que nunca en tu cocina haya suciedad o desorden…

Cuando rindas un servicio no te quejes ni hagas resaltar tus esfuerzos: si decides ayudar o trabajar para otro, hazlo con placer sin esperar agradecimientos…

Si prometes, cumple…

Si dudas entre hacer o no hacer, arriésgate a hacer, aceptando la posibilidad de fracasar…

No definas a alguien ni por su raza, ni por su sexo, ni por su profesión, ni por sus ideas, simplemente no lo definas…

No imites ni copies, absorbe y transforma…

Deja de pedir y comienza a agradecer…

No trates de ser todo para alguien: concédele la libertad de buscar en otr@s lo que tú no puedes darle.

Otórgate a ti mism@ ese derecho…

Cuando te hagan una pregunta no te obligues a dar una respuesta: puedes callar, hacer un gesto, o reemplazar la respuesta por otra pregunta…

Para obtener algo, desea de verdad obtenerlo…

Trata al otro como quisieras que te trataran a ti…

Si no quieres cometer errores, nunca lograrás la perfección…

Si no tienes la fe y la quieres obtener, imítala…

Cuando alguien esté triunfante delante de un público no vayas a su territorio para contradecirlo con el objeto de robarle ese público.

Crea tu propio sitio y tu propio público…

En casa ajena come con moderación.

A donde te han invitado, llega siempre con un regalo…

Vive de un dinero ganado por ti mismo con placer…

No te adornes con ideas ajenas.

No te fotografíes junto a personajes famosos.

No te jactes de aventuras amorosas…

Abandona tus hábitos físicos, sexuales, emocionales y mentales, busca constantemente el cambio…

No te vanaglories con simpatía de tus debilidades…

Nunca veas a alguien sólo para llenar tu tiempo…

En las conversaciones trata de no hablar de ti y ni de acontecimientos temporarios, habla de temas…

Por lo menos una vez al día siéntate inmóvil, deteniendo tus palabras, tus emociones y deseos: observa tu acontecer interior como si estuvieras sentado en una orilla viendo pasar un río…

No impidas que tus hij@s vayan más lejos que tú, acepta el camino que ell@s elijan. Nunca les critiques a sus seres amados.

Déjal@s crecer como y hacia donde ell@s quieran…

No te disfraces con personalidades falsas para que te admiren…

Actúa por el placer de actuar y no por lo que esta acción puede hacerte ganar… Obtiene para repartir…

Si alguien te dice que has cometido una falta y tiene razón, no le discutas y reconoce de inmediato esa falla…

Nunca des un regalo preocupándote después de lo que el que lo recibió hizo de él…

Si hablas con personas de las que desconfías, no respires por la boca. Tenla cerrada e inhala sólo por la nariz.

No le respondas “No es verdad”, dile mejor “Yo creo otra cosa”.

Alejandro Jodorowsky.