lunes, 9 de noviembre de 2020

"La Energía Vital es la Energía de tu Mente". Por Lorena Villarreal.

Cuidar de tu energía vital debe ser algo primordial para ti, 
ya que de ella depende la satisfacción en tu vida. 

La energía vital es la energía de tu mente. Aunque es la más sutil de las energías, es la que determina si lo que sucede en tu vida es agradable o desagradable. Según como tú piensas, es como tú sientes. Según como tú sientes, es como tú vibras. Y según como tú vibras,  es como tú atraes.  Esa vibración, por “Ley de Afinidad o Resonancia”, se sintoniza con vibraciones iguales. Es decir que si tú piensas en amor, gozo y satisfacción, te sintonizas con situaciones y con personas de amor, gozo y satisfacción. Si por el contrario, piensas en miedo, ira o frustración, las emociones y sensaciones negativas que produces, atraen más de eso a tu vida. La mente mueve energía que es eléctrica por el cuerpo, las emociones y sensaciones mueve energía que es magnética. Y esa emanación está sucediendo todo el tiempo en este instante, en tiempo real.

El pensamiento positivo hace que generes energía vital. El negativo hace que la pierdas. 

¿Cómo la genero?  
Pensando sólo lo mejor de todo siempre.  

¿Cómo la pierdo?  
Pensando negativamente. 

Lo mas valioso que tienes es la energía vital, por lo tanto no la malgastes pensando negativamente. No vale la pena, te debilita y te autosabotea. Ante todo lo que veas, tú piensa sólo lo mejor. Ante todo lo que escuches, tú piensa sólo lo mejor, usando tu criterio, discernimiento y distancia. 

Renuncia a pensar mal y repítete constantemente: 

“Toda persona hace lo mejor que sabe y lo mejor que puede”. 
“Todo lo que sucede en el universo es perfecto y necesario”.  

Hazte consciente de tu pensamiento y dirígelo voluntariamente a pensamientos de amor y de satisfacción. Entrénate en su manejo porque de eso depende en gran medida las situaciones  que en tu vida se presenten. 

Lorena Villarreal
La Magia de Transformar

sábado, 7 de noviembre de 2020

"El Desafío es Romper las Barreras Internas". Por Ale Schujman.



- Te gusta cantar?

- No, soy malísima.

- Pero, yo no te pregunté si eras buena o mala, te pregunté si te gustaba.

- No, no. Es que soy malísima. Desafino, no pego una nota. Soy un perro cantando.

Y costó muchísimo que está muchachita pueda contestar algo tan sencillo como "me gusta o no me gusta", más allá de que lo haga bien o lo haga mal. Nos han metido a fuego, nos han grabado y convencido de que tenemos que ser buenos, eficaces, exitosos y virtuosos en el quehacer.

Hay cuestiones que, por supuesto, tienen que estar bien hechas o no hacerse, pero hay muchas que tienen que ver con el placer, con el disfrute, con el arte, con el deporte, inclusive cuando es amateur, que no importa cómo se hagan, importa que se hagan. Importa cantar "bien fiero y fuerte". Importa animarse a bailar aunque seamos playmobiles. Si la música mueve al cuerpo, importa animarse a lo que uno tenga ganas más allá de la mirada del otro, porque de eso se trata o la mirada propia puesta en el afuera, porque de eso se trata también.

Animarse a romper barreras, el desafío, imprescindible. 
Difícil, pero no imposible.

 Ale Schujman.
Ilustración de @severimarcos
Publicado por Alejandra Maciel.

"No Gana el Bien o el Mal. Gana la Energía Presente". Por Elsa Farrus.

"Bendigo el bien mayor y quiero verlo.
Sé qué puedo verlo.
Veo el bien en está situación".

En este mundo no gana el bien o el  mal.
Gana la energía presente.
Elevo mi vibración.

Elsa Farrus.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

"Deja de Querer Cambiar a la Gente". Por Borja Vilaseca.

Dado que no te aceptas a ti mismo tal como eres, es imposible que puedas aceptar a los demás tal como son. Vas por la vida con una imagen mental en tu cabeza de cómo la gente debería de ser. Por eso reaccionas, sufres y entras en conflicto cada vez que alguien no cumple con tus expectativas. Movido por tu soberbia, interfieres en la vida de los demás, dándoles consejos y criticándolos por el tipo de decisiones que están tomando. Y al hacerlo, en muchas ocasiones te atreves a decirles que «quien bien te quiere, te hará llorar». ¡Olé tus huevos! Pero ahí no acaba la cosa. Tras indignarte porque no te hacen caso y siguen con la suya, con el tiempo te vas al otro extremo: la indiferencia. Te dices que lo has intentado todo para que cambien. Y que dado que pasan de ti, ahora eres tú quien pasa de ellos. Echa un vistazo a tus vínculos emocionales. ¿Cómo tratas a los demás? ¿Los juzgas? ¿Los menosprecias? ¿Confías en ellos? Si sueles sentir enfado, tristeza o ansiedad es que todavía estás en guerra con tus relaciones. El «querer cambiar a los demás», la «indignación», la «crítica» y la «indiferencia» son un déficit de «aceptación». Se trata de una cualidad que se desarrolla cuando empiezas a dejar a los demás en paz, dejando, a su vez, de forzarlos para que cumplan con tu ideal subjetivo de cómo deberían de ser. Paradójicamente, al aceptarlos como son, tu relación con ellos se transforma.

Borja Vilaseca.
Escritor, periodista, 
inspirador para personas con necesidad de cambio.
www.desarrollopersonalyliderazgo.com
borjavilaseca.com
En Youtube Borja Vilaseca
En Facebook Borja Vilaseca

Imagen de lamenteesmaravillosa.com

"Electro-Magnéticos". Por Joe Dispenza.


Un investigador francés llamado René Peoc’h demostró el poder de la intención con unos polluelos recién nacidos. Cuando los pollitos rompen el cascarón, están programados por el fenómeno de la impronta para reconocer a su madre, a la que siguen a todas partes. Pero, si la madre no está presente en el momento del nacimiento, se vinculan al primer objeto que ven en movimiento. Por ejemplo, si un polluelo ve a un ser humano, lo seguirá a todas partes como si fuera su madre.

Para este experimento, Peoc’h construyó un tipo especial de generador digital aleatorio: un robot que giraría aleatoriamente hacia un lado u otro según avanzaba. El cincuenta por ciento de las veces tomaría el camino de la derecha, y el otro cincuenta, el de la izquierda. 

Como prueba de control, grabó los movimientos del robot sin que hubiera polluelos presentes. Descubrió que, con el tiempo, el robot acababa recorriendo las distintas zonas del terreno el mismo número de veces.  A continuación, Peoc’h expuso a unos polluelos recién nacidos al robot. Tal como esperaba, el robot dejó su impronta en los pollitos como si fuera su madre, y éstos lo siguieron por todo el terreno. Cuando los animales se vincularon con el robot, el científico los encerró en una jaula con un lado descubierto, para que pudieran ver al robot pero no encaminarse hacia él.

Lo sucedido a continuación fue increíble: el deseo de los polluelos de estar cerca de la que creían su madre (en este caso, el robot) influyó en los movimientos al azar de la máquina. Ya no se desplazaba por todo el corral, sino que permanecía en la zona del terreno que se encontraba más cerca de los polluelos. Si la intención de un polluelo es capaz de influir en los movimientos de un robot, imagina lo que puedes conseguir tú si decides atraer un nuevo futuro. 

En el punto cero del campo unificado no sólo cobras consciencia de lo que ya existe, sino que puedes materializarlo a través de la atención y la intención. Allí, puedes ser un genio. Puedes nadar en la abundancia. Puedes disfrutar de buena salud. Puedes ser rico. Puedes protagonizar una experiencia mística. Puedes crear un trabajo maravilloso. Puedes resolver los problemas que te agobian.

El fundamento digamos serían 2 elementos primordiales: un elemento eléctrico y otro elemento magnético. Nuestro deseo, anhelo (pensamiento) que ejecutado con intención, conforma la información que enviaremos al campo cuántico, representará la carga eléctrica. 

En la práctica sería: una intención definida (eléctrico) y una emoción elevada (magnético). La intención definida es exactamente eso: debes tener muy claro lo que quieres generar, ser lo más específico posible y describirlo al detalle. 

Ahora debes combinar esa intención con una emoción elevada: amor, gratitud, inspiración, alegría, ilusión, asombro, fascinación, por citar únicamente algunos ejemplos. Tienes que sintonizar con el sentimiento que esperas experimentar cuando tu deseo se materialice y sentir la emoción antes de vivir la experiencia. La emoción elevada o superior (que acarrea una energía más poderosa) es la carga magnética que envías al campo. 

Y como acabas de leer, cuando combinas la carga eléctrica (tu intención) con la carga magnética (la emoción superior), creas una impronta electromagnética equivalente al estado de tu ser. Por añadidura atraerás esa posibilidad hacía ti, digamos que las condiciones engranarán y se manifestará esa realidad.

 Extracto del libro Sobrenatural de Joe Dispenza.
Imagen de compartiendoluzconsol.wordpress.com


viernes, 30 de octubre de 2020

"Luz y Sombra".



Tantas veces pensamos ...

-Si soy espiritual no me puedo enojar.
-No puedo ser vulnerable.
-No puedo estar triste.
-Tengo que tener fe y confianza.
-Tengo que estar positivo.

La positividad todo el tiempo es la mayor falacia que han vendido a los espirituales algunos que quieren enseñarla. No eres más espiritual por ser positivo o no enojarte nunca, ese estado casi nadie lo logra todo el tiempo.

Si el momento lo requiere:
- Anda a tus infiernos.
- Mira frente a frente a tus demonios (emociones dolorosas e incontrolables que nublan la mente, dañan tu vida y a quienes te rodean).
-Dejarlos vivir y ser, es una memoria activa de algún hecho de tu historia (o de tus antepasados).
- Permite a tu sombra manifestarse, sin que dañe a otros en esa manifestación, y sin que te dañe a tí al dejarla dentro.
- Anda al encuentro de tus miedos, reconócelos como tal (sólo están en la mente) y atraviesalos con toda la fuerza de tu consciencia alerta y presente.
-Encuéntrate con tu dolor y déjalo exteriorizarse para drenarlo de tu sistema: llora, grita, y/o aporrea almohadas...

Encuéntrate con tus lados vulnerables:
-Tu cansancio.
-Tu apatía.
-Tu desgano.
-Tus frustraciones e impotencias, entiende de dónde vienen, qué hay en mi que las mantiene vivas y haz el trabajo de trascenderlas.

¿Quieres aumentar tu luz?
-Primero ve a conocer tu sombra hasta que puedas hacer las paces con todo lo que eres.

A veces un rato ángel, un rato demonio.
Un rato luz y un rato sombras.
Somos todo eso.

jueves, 29 de octubre de 2020

"Saturada de Realidad".


¿Qué te dijo el chamán?

- Qué estoy jodida. Qué me pasé de tueste.
- Y eso ¿qué significa?
- Significa que es tiempo de sanar, dice que estoy saturada de realidad,
que me excedí de crédula. No sé bien a qué se refiere...
- ¿Y ahora, qué vas a hacer?
- Pues me dió una receta para olvidar, para desaprender.
- Entonces, tienes una enfermedad...
- Yo creo que si. Me revisó y me dijo que tengo...
Inflamada la razón,
el presente distendido,
que carezco de pasión.
Que me hace falta soñar,
que la felicidad me abandonó
(cuando dejé de confiar, la voluntad se infectó)
Tengo prurito en la consciencia,
herido el corazón,
exceso de pasado,
diarrea de razón.
Baja mi autoestima,
elevado el rencor.
Tengo náusea por la vida,
dolor en el futuro,
relación tóxica interna,
e insuficiencia de Amor...
- Con razón te dijo el chamán que estabas bien jodida...
¿Y cuál es la receta para tus males?
- Deja te leo lo que alcancé a escribir... hablaba muy rápido ...
Que duerma sobre lavanda,
que huela el aroma de las flores,
que coma miel en mis propias manos,
que me haga de comer.
Que enmarque mi foto,
y le encienda una vela.
Qué me escriba un poema y me cante en la regadera.
Que baile sin zapatos,
que ría sin motivo,
que de vueltas hasta marearme,
que juegue con mi perro o mi gato.
Que me llueva encima y me embarre de lodo,
que abra los brazos para que me acaricie el viento,
que vea el amanecer y el ocaso, que duerma bajo estrellas.
Que descanse en la playa, que suba un cerro,
que nade desnuda, que viaje lejos.
Que pierda el control,
que renuncie a todo lo que me daña,
que escriba la última carta,
que acepte la vida.
- ¿Te dijo algo más?
- Sí. Que lo fueras a ver, porque estás más jodido que yo.

Jaguar Negro.
Imagen de beinart.org