viernes, 20 de octubre de 2017

"Las Casualidades No Existen". Por Borja Vilaseca.

Los últimos descubrimientos científicos corroboran que la vida no es un accidente regido por el azar, la suerte ni las coincidencias. Por más que nos cueste de ver, cada uno de nosotros recoge lo que siembra. Ni más ni menos.
Formamos parte de una sociedad materialista, completamente desencantada del mundo en el que vivimos. Por eso en general solemos creer que nuestra vida es un accidente regido por la suerte y las coincidencias. Es decir, que no importan nuestras decisiones y nuestra acciones, pues en última instancia las cosas pasan por «casualidad». Esta visión de la existencia nos convierte en meras marionetas en manos del azar.
En paralelo, muchos individuos nos hemos vuelto «nihilistas». No es que no creamos en nada. Simplemente «negamos cualquier significado o finalidad trascendente de la existencia humana». De ahí que orientemos nuestra vida a saciar nuestro propio interés, tratando de escapar del dolor y el malestar que nos causa llevar una existencia vacía y sinsentido. Y lo hacemos por medio del placer y la satisfacción que proporcionan a corto plazo el consumo y el entretenimiento.
Pero, ¿realmente la vida es un accidente que se rige de forma aleatoria? ¿Estamos aquí para trabajar, consumir y divertirnos? ¿Acaso no hay una finalidad más trascendente? Lo irónico es que la existencia de estas creencias limitadoras pone de manifiesto que todo lo que existe tiene un propósito, por más que muchas veces no sepamos descifrarlo. No en vano, creer que no tenemos ningún tipo de control sobre nuestra vida refuerza nuestro victimismo. Y pensar que la existencia carece por completo de sentido justifica nuestra tendencia a huir constantemente de nosotros mismos por medio de la evasión y la narcotización.
Es decir, que incluso estas creencias tienen su propia razón de ser. No están ahí por casualidad, sino que cumplen la función de evitar que nos enfrentemos a nuestros dos mayores temores: el «miedo a la libertad» y el «miedo al vacío». Mientras sigamos creyendo que nuestra propia vida no depende de nosotros, podremos seguir eludiendo cualquier tipo de responsabilidad. Y mientras sigamos pensando que todo esto no es más que un accidente, podremos seguir marginando cualquier posibilidad de encontrar la respuesta a la pregunta ¿para qué vivimos?
DEL POR QUÉ AL PARA QUÉ
“El caos es el orden que todavía no comprendemos.”(Gregory Norris-Cervetto)
Estamos tan cegados por nuestro egocentrismo, que solemos preguntarnos por qué nos pasan las cosas, en lugar de reflexionar acerca de para qué nos han ocurrido. Y eso que existe una diferencia abismal entre una y otra forma de afrontar nuestras circunstancias. Preguntarnos por qué es completamente inútil. Fomenta que veamos la situación como un problema. Y esta visión nos lleva a adoptar el papel de víctima. De ahí que nos haga sentir impotentes.
Por el contrario, preguntarnos para qué nos permite ver esa misma situación como una oportunidad. Y esta percepción nos lleva a entrenar el músculo de la responsabilidad. De hecho, esta actitud es mucho más eficiente y constructiva. Favorece que empecemos a intuir –e incluso a ver– el sentido oculto de las cosas. Es decir, la oportunidad de aprendizaje subyacente a cualquier experiencia, sea la que sea.
Y esto es precisamente de lo que trata la «física cuántica». En líneas generales, establece que «la realidad es un campo de potenciales posibilidades infinitas». Sin embargo, «sólo se materializan aquellas que son contempladas y aceptadas». Es decir, que ahora mismo, en este preciso instante, nuestras circunstancias actuales son el resultado de la manera en la que hemos venido pensando y actuando a lo largo de nuestra vida.
Si hemos venido creyendo que estamos aquí para tener un empleo monótono que nos permita pagar nuestros costes de vida, eso es precisamente lo que habremos co-creado con nuestros pensamientos, decisiones y comportamientos. Por el contrario, si cambiamos nuestra manera de pensar y de actuar, tenemos la opción de modificar el rumbo de nuestra existencia, cosechando otro tipo de resultados diferentes. El simple hecho de creer que es posible representa el primer paso para que, a través de un proceso, podamos hacer que muchos sueños se vuelvan realidad.
LA TEORÍA DEL CAOS
“El aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo.”(Proverbio chino)
Lo mismo nos sugiere «la teoría del caos». Por medio de complicados e ingeniosos cálculos matemáticos «permite deducir el orden subyacente que ocultan fenómenos aparentemente aleatorios». Dentro de estas investigaciones, destaca «el efecto mariposa». Para comprenderlo, lo mejor es hacerlo a través de un ejemplo. Imaginemos que un chico se va un año fuera de su ciudad para estudiar un master en el extranjero. Y que al regresar a casa, entra a trabajar de becario en una empresa.
Sólo un par de días más tarde, aparece una nueva becaria –esta vez procedente de la universidad–, a quien sientan justamente a su lado. Nada más verse, los dos jóvenes se enamoran. Ha sido un flechazo en toda regla. Y lo cierto es que seis años más tarde se casan, forman una familia y viven juntos para siempre. En el caso de este ejemplo, «el efecto mariposa» estudiaría la red causal de acontecimientos que hicieron posible que el chico coincidiera con la chica en un lugar físico determinado en un momento psicológico oportuno.
Al observar su historia detenidamente, comprobamos que el joven decidió estudiar un master a raíz de la separación con su ex novia, a quien conoció años atrás en una discoteca. Remontándonos a esa noche de fiesta, cabe destacar que el chico decidió salir con sus amigos e ir concretamente a esa discoteca tras perder una apuesta. Es decir, que si no hubiera perdido aquella apuesta, no hubiera ido a aquella discoteca y, en consecuencia, no hubiera conocido a su ex novia. Y si ésta no lo hubiera dejado, no habría estudiado el master, que es lo que le permitió entrar a trabajar de becario. Y fue precisamente este empleo el que le posibilitó conocer y enamorarse de la mujer con la que pasaría el resto de su vida. Por todo ello, en la historia personal del chico, perder una simple apuesta le llevó a ganar un amor eterno.
LA LEY DE LA SINCRONICIDAD
“Lo que no hacemos consciente se manifiesta en nuestra vida como destino.”
(Carl Jung)
Por más que el establishment intelectual nos lo haga creer, nuestra existencia no está gobernada por la suerte, el azar ni las coincidencias, sino por «la ley de la sincronicidad». Ésta determina que «todo lo que ocurre tiene un propósito». Pero como todo lo verdaderamente importante, no podemos verlo con los ojos ni entenderlo con la mente. Esta profunda e invisible red de conexiones tan solo puede intuirse y comprenderse con el corazón.
«La ley de la sincronicidad» afirma que «por más que en un primer momento seamos incapaces de establecer una relación causal entre los sucesos que forman parte de nuestra vida, todo tiene una razón de ser». Es decir, que «aunque a veces nos ocurren cosas que aparentemente no tienen nada que ver con las decisiones y las acciones que hemos tomamos en nuestro día a día, estas cosas están ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos, de nuestra manera de comprender y de disfrutar la vida».
De ahí que mientras sigamos resistiéndonos a ver la vida como un aprendizaje, seguiremos sufriendo por no aceptar las circunstancias que hemos co-creado con nuestros pensamientos, decisiones y acciones. También nos perderemos la magia y el encanto inherente a al simple hecho de estar vivos, un reconocimiento que nos lleva inevitablemente a inclinarnos con humildad frente al misterio y la sabiduría de la existencia. Es entonces cuando comprendemos que no suele sucedernos lo que queremos, sino lo que necesitamos para aprender a ser felices y a dejar de sufrir.
No existen las coincidencias. Tan sólo la ilusión de que existen las coincidencias. De hecho, «la ley de la sincronicidad» también ha descubierto que «nuestro sistema de creencias y, por ende, nuestra manera de pensar, determinan en última instancia no sólo nuestra identidad, sino también nuestras circunstancias». Por ejemplo, que si somos personas inseguras y miedosas, atraeremos a nuestra vida situaciones inciertas que nos permitan entrenar los músculos de la confianza y la valentía. Así, los sucesos externos que forman parte de nuestra existencia suelen ser un reflejo de nuestros procesos emocionales internos. De ahí la importancia de conocernos a nosotros mismos para cuestionar, comprender y trascender nuestra ignorancia e inconsciencia.
LA LEY DEL KARMA
“Cada uno recoge lo que siembra.”(Buda)
Si bien la «física cuántica», «la teoría del caos», el «efecto mariposa» y «la teoría de la sincronicidad» son descubrimientos científicos llevados a cabo en Occidente a lo largo del siglo XX, lo cierto es que no tienen nada de nuevo. En Oriente se llegó a esta misma conclusión hace más de 2.500 años. Es decir, alrededor del siglo V a. C. Según los historiadores, por aquel entonces se popularizó «la ley del karma», también conocida como «la ley de causa y efecto».
Si bien es cierto que algunas ramas esotéricas tienden a vulgarizar y banalizar este tipo de teorías, «la ley del karma» afirma, en esencia, que «todo lo que pensamos, decimos y hacemos tiene consecuencias». De ahí que en el caso de que cometamos errores, obtengamos resultados de malestar que nos permitan darnos cuenta de que hemos errado, pudiendo así aprender y evolucionar. Y en paralelo, en el caso de que cometamos aciertos, cosechemos efectos de bienestar que nos permitan verificar que estamos viviendo con comprensión, discernimiento y sabiduría.
Esta es la razón por la que los sucesos que componen nuestra existencia no están regidos por la «casualidad», sino por la «causalidad». Según «la ley del karma», cada uno de nosotros «recibe lo que da». Esta visión de la realidad elimina toda posibilidad de caer en las garras del inútil y peligroso victimismo. Lo queramos o no ver, somos co-responsables y co-creadores de lo que sucede en nuestra existencia.
Artículo publicado por Borja Vilaseca 
en El País Semanal el pasado 6 de marzo de 2011.
borjavilaseca.com
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“No pienses en hacer a los demás 
lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. 
No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.
Jean Pierre Garnier.
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"La Realización Espiritual consiste en ver claramente que 
no somos lo que percibimos, experimentamos, pensamos o sentimos
que no podemos encontrarnos en todas esas cosas 
que vienen y se van continuamente". 
Eckhart Tolle. 
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"Nada te Ata Excepto tus Pensamientos".


Nada te ata excepto tus pensamientos.
Nada te limita excepto tus miedos.
Nada te controla excepto tus creencias.

Imagen de idet.org.mx
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¿Qué Actitud Infantil Debo Dejar Atrás?. Por Claudia Campos Canifrú.


El oráculo te responderá 
¿Qué actitud infantil debo dejar atrás?
Debes escoger entre la carta 1, 2 o 3.

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¿Qué actitud infantil debo dejar atrás?
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Si escogiste la 1: La actitud infantil que hace tu vida más complicada es la de esperar que los demás cumplan todas tus expectativas, y si eso no ocurre, te enojas y culpas a los demás porque las cosas no ocurrieron como esperabas. Es importante que te hagas cargo de tu vida en su totalidad, y dejar de depender de los demás para que cumplan tus deseos, inquietudes y hasta caprichos. La palabra clave será Evolucionar.
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Si escogiste la 2: Lo que entorpece tu vida de adulto es que no quieres hacerte responsable de lo que tienes a cargo, ya sean hijos, trabajo, felicidad, infelicidad, temores, por poner algunos ejemplos. Pueden ser actitudes muy sutiles, como creer que por culpa de tus padres eres infeliz, que por culpa de tu jefe odias tu trabajo o que por culpa de una pareja que te daña no crees en el amor. Ojo con esto, ya que no te deja crecer y te relacionas como un niño indefenso. La palabra clave será Responsabilidad.
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Si escogiste la 3: La actitud infantil que no te deja crecer es la de amurrarte, encerrarte en ti mismo y no dejar que nadie te hable ni hablar tú de lo que te molestó. Primero, es una conducta que demuestra tu gran herida de niñez que sigue abierta; y segundo, es una manera de manipular que cansa a los que te rodean. Observa el porqué te amurras como cuando eras niño y busca el porqué lo sigues haciendo; sana eso y crece de una vez. La palabra clave será Consciencia.
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Claudia Campos Canifrú.
Maestra de Tarot.
+569 8 5683589
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"Si tú Cambias, Todo Cambia". Por Borja Vilaseca.


Borja Vilaseca hace un resumen de las 7 claves fundamentales para conocerse y estar en paz con uno mismo. Esta charla se realizó en Casa del Libro, en el marco de la presentación de la 21ª promoción del Máster en Desarrollo Personal y Liderazgo del Borja Vilaseca Institute.
Más información en www.borjavilaseca.com

"Ley del Espejo: Lo que Ves en los Demás es tu Reflejo".




A la hora de construir cada paso de nuestro crecimiento personal nos enfocamos en exceso tan solo en nuestro interior, cuando gran parte de lo que podemos aprender reside en el exterior o en nuestro entorno de confianza. Infinidad de leyendas nos enseñaban desde la antigüedad que lo que vemos en los demás nos revela información sagrada de lo que somos nosotros mismos.

Muchos han sido los estudios sobre psicología personal que afirman que el exterior actúa como un espejo para nuestra mente. Un espejo donde vemos reflejadas diferentes cualidades, características y aspectos personales de nuestra propia esencia, de nuestro ser más primitivo.

Hablamos de las situaciones que frecuentemente se nos dan en nuestro día a día cuando observamos algo que no nos gusta de los demás y sentimos un cierto rechazo, incluso disgusto. Pues bien, estamos ante la ley del espejo, la cual establece que de alguna manera ese aspecto que nos disgusta de determinada persona existe en nuestro interior. ¿Por qué sucede esta experiencia? Hoy te compartiremos su función y el origen de esta ley.

El defecto que percibimos, ¿está en el exterior, no en nosotros mismos?

La ley del espejo establece que nuestra inconsciencia, ayudada por la proyección psicológica que realizamos durante ese momento, nos hace pensar que el defecto o desagrado que percibimos en los demás solo existe “ahí fuera”, no en nosotros mismos. La proyección psicológica es un mecanismo de defensa por el que atribuimos a otros sentimientos, pensamientos, creencias o incluso acciones propias inaceptables para nosotros.

La proyección psicológica comienza a ponerse en marcha durante experiencias que nos suponen un conflicto emocional o al sentirnos amenazados, tanto interior como exteriormente. Cuando nuestra mente entiende que existe una amenaza para nuestra integridad física y emocional, esta emite como rechazo hacia el exterior todas esas cualidades, atribuyéndoselas a un objeto o sujeto externo a nosotros mismos. Así, aparentemente, colocamos dichas amenazas fuera de nosotros.

Las proyecciones suceden tanto con las experiencias negativas como con las positivas. Nuestra realidad la trasladamos sin filtro al mundo exterior, construyendo la verdad exterior con nuestras propias características personales. Una experiencia característica de la proyección psicológica sucede cuando nos enamoramos y atribuimos a la persona amada ciertas características que tan sólo existen en nosotros.

Proyectamos sobre el entorno nuestra propia realidad.

La ley del espejo se refleja cuando afirmamos “conocer” muy bien a otras personas y en realidad lo que hacemos es proyectar sobre ellas nuestra propia realidad. Cuando se da esta situación estamos superponiendo nuestra visión proyectada de nosotros mismos sobre la imagen física de dicha persona captada por nuestros sentidos.

Ser conscientes de aquello que proyectamos en los demás nos permite descubrir cómo somos en realidad. El permitirnos tener constancia de este mecanismo mental nos facilita recuperar el control sobre lo que está sucediendo en nuestro interior para poder hacernos cargo y trabajar aquellos aspectos de nosotros que no deseamos mantener o queremos transformar a positivo.

Es imprescindible recordar que todo lo que llega a través de nuestros sentidos lo damos como cierto, sin reconocer muchas veces la parte de interpretación o de subjetividad que hay en ello. Vivimos de acuerdo a esta forma de percibir la realidad, creando distorsiones negativas o que nos generan malestar a la hora de relacionarnos con las personas de nuestro entorno, incluso con nosotros mismos.

Si queremos emplear este recurso natural -el proyectar- de forma sana y plena para obtener un crecimiento interior saludable, la meditación nos ayudará a trazar dicha frontera, facilitándonos el aprender a ver las cosas como realmente son. Siempre recordando la premisa de que “observar dice más sobre el observador que sobre lo que se observa”.

Paula Díaz.
Coach personal | Coaching de vida. 
Escritora especializada en Inteligencia Emocional 
Conferenciante motivacional.

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"El Poder del Ahora". Eckhart Tolle. 
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"La Ley del Espejo". Borja Vilaseca.
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jueves, 19 de octubre de 2017

"Cómo Creamos la Realidad". Eckhart Tolle.


El ego no es solamente la mente no observada,
 la voz mental que finge ser nosotros, 
sino también las emociones no observadas 
que representan la reacción del cuerpo a lo que dice la voz de la mente.

Ya hemos visto la clase de pensamientos a los cuales se dedica la voz egotista la mayoría de las veces y cuál es la disfunción inherente a la estructura de esos procesos de pensamiento, independientemente de su contenido. Es a este pensamiento disfuncional al cual reacciona el cuerpo mediante emociones negativas.

La voz de la mente relata una historia a la cual reacciona el cuerpo porque cree en ella. Esas reacciones son las emociones, las cuales alimentan nuevamente el pensamiento que las creó en primer lugar. Este es el círculo vicioso entre los pensamientos no examinados y las emociones, el cual da lugar al pensamiento emocional y a la fabricación de historias emocionales.

El componente emocional del ego es diferente en cada persona. En algunos egos es más grande que en otros. Los pensamientos que desencadenan reacciones emocionales del cuerpo pueden surgir a veces con tanta rapidez que, antes de que la mente tenga tiempo de expresarlos, el cuerpo ya ha reaccionado con una emoción. Esos pensamientos existen en una etapa preverbal y podrían considerarse como supuestos tácitos e inconscientes. Se originan en el condicionamiento pasado de la persona, generalmente en la primera infancia. "No se puede confiar en nadie" es un ejemplo de un supuesto inconsciente en una persona cuyas relaciones primordiales con sus padres o sus hermanos no le inspiraron confianza por no haber encontrado apoyo en ellas. Los siguientes son otros supuestos inconscientes comunes: "nadie me respeta ni me aprecia. Debo luchar para sobrevivir. Nunca hay suficiente dinero. La vida es una permanente desilusión. No merezco la abundancia. No merezco amor". Los supuestos inconscientes crean emociones físicas, las cuales a su vez generan actividad mental o reacciones instantáneas. Es así como creamos nuestra realidad personal.

La voz del ego perturba constantemente el estado natural de bienestar del cuerpo. Casi todos los cuerpos humanos viven sometidos a una gran cantidad de esfuerzo y tensión, no porque se vean amenazados por algún factor interno, sino a causa de la mente. El cuerpo lleva pegado un ego y no puede hacer otra cosa que reaccionar a todos los patrones disfuncionales de pensamiento que conforman el ego. Así, un torrente de emociones negativas acompaña al torrente de pensamientos compulsivos incesantes.

Eckhart Tolle.
Imagen de el Monte Saint Michel.
Foto por Charles Ley en Simply Beautiful.

Eckhart tolle en español

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"El Poder del Ahora".
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"El Final del Drama de su Vida".
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"Luna Nueva en Libra: Encontrar la Paz en Tiempos de Cambios". Por Margit Glassel

Hoy jueves, el Sol y la Luna entran en conjunción
a las 21.12 hora española, (15:12 hora en Chile)
a 26°35 grados de Libra con Urano
en una estrecha oposición desde 26° 31 grados de Aries
conjunto a Eris a 23°16 grados.
Saturno, desde Sagitario, aspecto con un sextil a Sol-Luna y con un trígono a Urano, teniendo por lo tanto también cierto protagonismo para el nuevo mes lunar. Nos puede ayudar a templar nuestra impaciencia y el aferramiento a los resultados. Saturno es el flujo lento de una fuerza organizadora que nos puede ayudar a ordenar nuestra vida y crear estructuras más cómodas para lo que somos ahora. Es la disciplina y el esfuerzo constante, tan necesario para la paz y el equilibrio que anhela Libra.
Aun así hay que tener en cuenta la poderosa oposición de Urano, errático y rebelde, permanente insatisfecho con las estructuras establecidas. Auto-afirmativo al máximo en Aries, trae visiones e ideas desde el futuro a nuestro presente y no se conforma con lo que hay y lo que nos proponen. Urano no duda en sacudir los cimientos para que surja algo nuevo del caos de la rebelión. Si nos hemos sentido estancados  con algunos temas de nuestras vidas podemos utilizar la energía de Urano para provocar cambios hacia adelante. Probablemente toca modificar patrones que tienen que ver con el equilibrio en las relaciones; es posible que la energía uraniana dificulte la armonía que buscamos. Para integrar la oposición es importante darse cuenta que la verdadera estabilidad no puede depender de otras personas sino solamente de uno mismo. La paz de Libra se encuentra cuando conseguimos que las cosas de fuera no nos perturban. El arte y la creatividad son maneras para ayudarnos en esta tarea.
Venus, poderosa en su signo, Libra nos ayudará en el camino favoreciendo la armonía apoyando las nuevas relaciones.
Para la lista de aspiraciones los temas de Libra son los siguientes:
  • Las relaciones
  • Socios
  • El matrimonio/la pareja
  • Encontrar acuerdos/negociaciones
  • La belleza/el arte/la creatividad
  • Paz/armonía
  • Compartir
  • El equilibrio
  • La igualdad
  • Diplomacia/buenos modales/ respetar los demás
  • Cooperar/ayudarse mutuamente
  • Elegancia/ buen gusto/decoración.
El lado oscuro de Libra con el que podemos trabajar y sanarlo: es decir siempre que sí, adaptarnos demasiado a los demás sin tener nuestras necesidades en cuenta, la indecisión y la duda. También el ser demasiado justiciero y caer en debates sin fin.
¡Feliz Luna Nueva!
Copyright© Margit Glassel
www.margitglassel.com
Margit en Facebook.
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Si quieres recibir una interpretación de tu carta natal
de los tránsitos más importantes de los próximos doce meses
para comprender cómo estos te afectan personalmente,
o una consulta de tarot, no dudes en escribir a
margitglassel@yahoo.es
para más información acerca de su trabajo.
- Vía Skype o Presencial - 
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