viernes, 24 de octubre de 2014

"Crea Tu Propia Realidad".

La realidad es una ilusión que cada cual decodifica según sus patrones mentales que le dicen que “eso es eso” y que “aquello es aquello”, aun cuando otra persona viendo lo mismo, lo interprete de diferente forma. La realidad, lo que percibimos como el mundo externo, lo de ahí fuera, no es más que una proyección “holográfica” de ondas electromagnéticas, energía y pensamiento. (ver el libro de Michael Talbot, El Universo Holográfico).
El átomo no es más que energía pura, con vastos espacios “vacíos” entre su núcleo y los electrones orbitando alrededor del mismo. No creo que haya algo menos “sólido” que un átomo, y aun así es el átomo lo que constituye la pieza clave de la construcción de nuestra realidad. ¿Porque las cosas son sólidas? Porque nuestra mente, a través de nuestros sentidos, nos dicen que son así, porque hemos aprendido desde siempre que son así y porque vivimos en una realidad común en la cual las paredes no se pueden atravesar y el fuego quema.
¿Qué es la realidad?
Pero la realidad es un término subjetivo. La realidad es lo que cada uno se crea para sí mismo dependiendo de los pensamientos, la frecuencia y la vibración individual que emitimos, atrayendo hacia nosotros aquello con lo que resonamos. La realidad de “ahí fuera” corresponde al 100% a la realidad interna, y no al revés. No se puede cambiar el exterior sin cambiar el interior, pero eso es lo que a todos siempre nos han hecho creer. Los que “conocen” el secreto son los que están “arriba” y son los que pretenden seguir manteniendo la ilusión de que cuando cambie lo exterior, podremos cambiar nosotros. Falso. Es una ilusión.
La realidad en que vivimos todos los seres humanos en este planeta es un acuerdo global a partir de la proyección del inconsciente colectivo para mantener un estado mental en el cual se nos hace creer que las cosas son como son y no podemos cambiarlas. Esta proyección colectiva es la suma de todas las realidades creadas por todas las mentes del planeta. Para ello, las noticias nos mantienen en un estado de preocupación, alerta y miedo, de forma que podamos generar esa realidad externa sin darnos cuenta y el mundo se convierta en una profecía autocumplida.
Cuando en la mente de millones de personas se implanta la idea de que todo va mal, el mundo empieza a ir mal, pues la vibración energética de billones de cuerpos emitiendo preocupación, miedo y emociones de bajo nivel, no pueden crear otra cosa que una realidad de bajo nivel, miedo y preocupación.
Viviendo en una realidad impuesta
Hay personas a quienes les interesa que esta sea la realidad del mundo. Sin entrar en teorías de ningún tipo, controlar el planeta por medio del sometimiento de las masas es lo que está sucediendo desde hace años y solo recientemente empezamos a despertar de esta macro-manipulación. ¿Para qué? Para que aquellos que saben cómo funciona el mundo de verdad, puedan utilizar las leyes universales a su favor para acumular y controlar todos los recursos y el poder para ellos mismos. No he llegado a entender nunca que motivación existe detrás del poder por el placer del poder, o el dinero por el dinero, no me parece una razón suficiente para realmente llegar a montar sistemas de control a nivel global solo por el hecho de acumular mas riquezas, pero el hecho de que la realidad que unos pocos quieren nos es implantada a todos es incuestionable, y hasta la fecha no hemos podido escapar de ella.
Creando tu propia realidad
Si todos fuéramos conscientes que nuestro ser interior es capaz de crear la realidad que desee, como un niño jugando con un molde de plastilina y moldeando una figura a su antojo, no habría fuerza capaz de manipularnos. No se puede controlar y manipular la conciencia individual que conoce las reglas del juego, porque el poder no lo cede a los que están ahí fuera pidiéndonos que confiemos en ellos (políticos, empresas, bancos), sino que nosotros controlaríamos nuestra propia realidad manifestando aquello que deseáramos como el mundo externo. En el momento en que los billones de personas del planeta rompieran el cerco de la manifestación actual creada por el inconsciente colectivo a causa del bombardeo incesante de imágenes y mensajes implantados en el subconsciente de todos, seríamos libres, veríamos mas allá del miedo, de la preocupación por llegar a fin de mes, de ponernos enfermos y de pagar la hipoteca.
Eso es lo que no se quiere. Eso es lo que está causando que cada vez más se creen campañas globales cada vez más agresivas como la de la gripe A para tener a la población a raya. Se crea el problema, se hace creer a la población que existe un problema, se ofrece una solución, y se implanta una nueva realidad en la conciencia colectiva: la gripe A es peligrosa, hay que vacunarse; el mundo está en una crisis económica y todo va muy mal, el planeta se está muriendo, el mundo es un lugar de violencia…. todo eso se convierte en realidad, porque la inmensa mayoría de las mentes de este planeta lo interiorizan, y lo manifiestan de ese modo.
Lo que se consigue con esto es mantenernos en un estado de aletargamiento, de inferioridad, de sumisión, mientras que para los que han implantado esta idea con sus campañas y virus, el mundo va extremadamente bien, no existe crisis de ningún tipo, y ellos jamás se han puesto enfermos. Pero eso, claro, no sale en las noticias.
El cuerpo como ordenador programado
La realidad que vemos ahí fuera no es más que la decodificación de lo que nuestros sentidos perciben, la información recibida a través de la vista, energía en forma lumínica o sonora, que entra por los ojos o por los oídos, pero que solo es procesada por el cerebro. El cerebro es quien interpreta que esto quema o que aquello esta frío, que esto duele o que aquello es delicioso. Por eso la hipnosis funciona tan bien, puede decirle al cerebro que esa sensación o información que está recibiendo no corresponde a lo que normalmente nuestra mente lo asociaría, sino a otra cosa totalmente distinta. Te estás comiendo un plátano, pero le dices a tu mente que sabe a espinacas. Y la persona bajo hipnosis jurará que está comiendo espinacas.
El cerebro es un programa de ordenador. Se puede manipular, se puede reprogramar, se le pueden introducir virus e implantes de todo tipo. Tu realidad externa es lo que tu cerebro te hace creer que es según su programación (creencias, limitaciones, asociaciones) y esa es la realidad que tu mente a su vez, transmitirá hacia el exterior y será el bucle que no tiene fin pues será la realidad que atraerás hacia ti, una y otra vez.
Ver más allá
Solo conozco una forma de “despertar”, y en cierto modo consiste simplemente en darse cuenta del engaño, de la manipulación. De que los anuncios de la televisión solo están destinados a mantenerte en un estado de consumismo y con mensajes subliminales en el 99% de los casos para que tu subconsciente guarde o retenga un cierto mensaje que les conviene a los que manejan el cotarro. Las noticias de los medios están destinadas a mantenernos en un permanente estado de preocupación y alerta, a veces más sutil que otro, de dualismo, de enfrentamiento, de forma que las personas no podamos escapar de esta visión de la vida catastrofista y problemática, para que sea esta la realidad que proyectemos a los demás cuando salimos a la calle, y sea esta la realidad que sigamos creando y en la cual vivamos.
El mundo es una ilusión
El mundo de ahí fuera es una ilusión. No es más que un reflejo del mundo dentro tuyo mezclado con el mundo creado por la mente colectiva del subconsciente del planeta. Despierta. No eches más leña al fuego. No sigas el juego de una realidad creada e implantada por los que saben que todo es falso, pero que no quieren que tu lo sepas. La masa crítica de personas que empiezan a ver el engaño total al cual estamos sometidos empieza a ser tan grande que pronto la realidad colectiva podrá cambiar y con ella poco a poco aquellos que no son conscientes de sus realidades personales podrán, de alguna forma, contribuir a que se cree otro mundo, pues viendo que las cosas “van bien”, implantarán esa creencia en su subconsciente y crearán una realidad en la cual “las cosas van bien”.
Pero hace falta que muchos de nosotros forcemos ese cambio en primera instancia, de lo contrario, después de la campaña de la gripe A, vendrá otra cosa, y otra, y otra, destinadas a impedir ese despertar de la gente, esa concienciación sobre el engaño al cual estamos permanentemente sometidos.
El control se puede romper
Ahí arriba están desesperados. Una masa crítica del planeta está empezando a despertar, ya no reacciona ante los mensajes subliminales y ve más allá del engaño. La vacuna de la gripe A tiene componentes destinados a mantener el proceso de “darse cuenta” lo más retardado posible, a romper en la medida de lo posible los mecanismos del cuerpo y de la mente que permiten el despertar de la conciencia. El microchip que durante años estuvieron probando en muchas discotecas, imponiéndotelo en el brazo para así no tener que pagar nada cuando entrabas y consumías (con un escáner te leían el microchip debajo de la piel, en el cual estaban tus datos y tu “saldo”) no es más que otra forma de implantar sistemas que corten eléctricamente y energéticamente el proceso de despertar de la conciencia. Y si no lo consiguen de una forma lo intentarán de otra.
Date cuenta que todo tu mundo es una ilusión. Todo es un “holograma” que tu cerebro crea y procesa según la información que le llega. Cambia el sistema de procesar esa información y cambiará tu mundo. Crea tu propia realidad y haz que esa sea la realidad del mundo en el que vives. Rompamos la matrix en la que nos han metido. No se si existe una píldora azul para ello, pero desde luego no nos podemos quedar sentados esperando a que alguien nos la ofrezca.
Yo al menos, ya no puedo.
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"Rencor: Consumirse a Fuego Lento Por Voluntad Propia".

Dos hombres habían compartido una celda en prisión durante varios años. Ambos habían sido encarcelados injustamente y sufrieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Finalmente, fueron puestos en libertad. Al cabo del tiempo volvieron a encontrarse.
Uno de ellos le preguntó al otro:
- ¿Aún te acuerdas de los guardias?
- No, he podido olvidar todo. ¿Y tú?
- Yo sigo odiándolos con todo mi ser – respondió.
El amigo lo miró con tristeza y le dijo:
- Entonces aún te tienen preso.
Esta fábula nos indica que el rencor es un arma de doble filo, mientras sentimos un enfado profundo y persistente hacia otra persona, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos. Al odiar y sentir sed de venganza, no lastimamos al objeto de nuestros sentimientos sino que nos impedimos reencontrar el equilibrio emocional y, a la larga, incluso podemos enfermar.
¿Por qué aparece el rencor?
El rencor es una desazón que se produce cuando creemos que otra persona nos ha ofendido, maltratado o humillado de alguna manera. Generalmente se debe a un insulto u ofensa o a un engaño y abuso de confianza. De una forma u otra, en la base del rencor se encuentra una expectativa incumplida. Creemos que una persona debe comportarse con nosotros de cierta manera y cuando hace justo lo contrario, a veces no solo nos sentimos decepcionados sino también frustrados y enfadados.
Cuando creemos que esa persona ha violado nuestros derechos y nos ha causado daño, aparece el resentimiento. Si esta sensación no se deja ir sino que se alimenta continuamente con el deseo de venganza, se convierte en un profundo rencor, en un sentimiento irascible que nos llena por completo y no deja espacio para nada más.
El rencor surge de una acción que consideramos ofensiva y que produce un profundo malestar pero somos nosotros quienes perpetuamos ese sentimiento, somos nosotros quienes decidimos consumirnos a fuego lento y permitimos que ese malestar se apodere de nuestra vida.
¿Cómo perpetuamos el rencor?
No siempre somos conscientes de que estamos alimentando el rencor, a veces lo hacemos de forma automática, dándole rienda suelta a nuestros pensamientos y dejando que se regodeen con sus ansias de venganza.
Los principales mecanismos a través de los cuales permitimos que el rencor se enquiste son:
- Resistirse a pasar página y recordar continuamente lo ocurrido. Las personas rencorosas se niegan a hacer las paces y a olvidar la afrenta, vuelven sobre el hecho una y otra vez, como si fuese un disco rayado. Obviamente, cuando el daño ha sido grave, no podemos olvidar en el sentido literal del término pero podemos aceptar emocionalmente lo ocurrido y, aún así, elegir seguir adelante. Cuando aceptamos una experiencia dolorosa, le restamos su impacto emocional negativo, cuando no la aceptamos le damos más poder para seguir causándonos daño.
- Fantasear continuamente con la venganza. A veces imaginar cómo habríamos podido responder en determinada situación tiene un poder catártico ya que nos permite liberar las tensiones sin hacer que la sangre llegue al río. Sin embargo, las personas rencorosas se regodean fantaseando con la venganza, hasta tal punto que esta se convierte en una obsesión. De esta forma se mantienen atados al rencor y lo alimentan.
- Asumir una visión parcializada del hecho. Cuando sufrimos una herida emocional, reaccionamos con dolor y el rencor puede sentar casa. En esos momentos nuestra mente se nubla y vemos la situación desde una perspectiva muy parcial. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, vamos captando más detalles y hasta llegamos a comprender por qué la otra persona actuó de cierta forma. Sin embargo, la persona rencorosa se parapeta en su visión de los hechos y cree que solo ella tiene la verdad, creyendo que el otro está equivocado y que el mundo es un lugar hostil. El rencor se convierte en un cristal a través del cual valora lo ocurrido y le conduce a ignorar cualquier aspecto positivo.
Los daños que provoca el rencor
La persona rencorosa piensa que le está haciendo daño al otro porque no le perdona pero en realidad, el mayor daño se lo está haciendo a sí misma. De hecho, aunque pueda parecer un contrasentido, a menudo causa más daño el rencor que la ofensa recibida.
El rencor hace que la persona:
- Se convierta en un reservorio de sentimientos negativos. El resentimiento no viene solo, se acompaña con tristeza, ira y frustración, estados que se autoalimentan y al crecer, no dejan espacio para sentimientos más positivos. De esta forma, la persona rencorosa no logra disfrutar de la vida, es como si arrastrara un fardo muy pesado permanentemente.
- Actúe de manera irascible. Las emociones intensas, como el rencor, terminan nublando la razón por lo que es más fácil que la persona se convierta en una víctima del resentimiento y este le conduzca a tomar malas decisiones, decisiones que incluso pueden apartarle de las persona que ama y conducirle a la soledad.
- Enferme. Cuando las emociones negativas se convierten en pan cotidiano, no solo terminan provocando desequilibrios psicológicos sino también diferentes problemas de salud. El odio y el rencor pueden somatizarse y provocar problemas de salud. Una investigación que recogió los datos médicos de casi 10.000 personas descubrió que aquellas que solían guardar rencor también reportaban un mayor número de infartos, enfermedades cardíacas, hipertensión, úlceras, artritis y dolor crónico.
Recuerda que la única manera de vivir consiste en dejar el pasado en el pasado. No te conviertas en un juez irascible, aunque el daño infringido haya sido grande, intenta perdonar y mirar al futuro.
Aprender a dejar ir el rencor vale la pena, el mayor beneficiario serás tú mismo.
La trampa del odio y el rencor
A una consulta de Psicología a menudo llegan personas que dicen odiar o sentir rencor hacia su ex pareja, el hijo o el padre que le abandonó, los políticos, los curas, los extranjeros… En fin, la lista de personas que se pueden odiar es prácticamente infinita.
Muchas veces estas personas tienen una razón de base, de una u otra forma, se han sentido abandonados o engañados y esto ha despertado ese sentimiento negativo tan fuerte. Lo curioso es que todos ellos piensan que al odiar, le están haciendo daño al otro. No se dan cuenta de que se están haciendo daño a sí mismos.
El rencor y el odio son dos sentimientos muy profundos que se arraigan y terminan desequilibrando nuestra mente y cuerpo. Porque cualquier sentimiento negativo que experimentemos, sobre todo si está presente durante años, termina pasándonos la cuenta y volviéndose contra nosotros.
El odio y el rencor, a la larga, es un profundo resentimiento y se basan en la necesidad de decir algo que jamás se ha podido expresar (o al menos no con la intensidad que la persona desearía). La persona, de cierta forma, se siente defraudada y comienza a generar dentro de su mente una serie de ideas negativas contra ese enemigo. Con el paso del tiempo, estas ideas aumentan su intensidad y pueden provocar numerosos problemas, desde la ansiedad hasta enfermedades psicosomáticas (de hecho, incluso hay escuelas de pensamiento que afirman que el odio profundo es una de las causas del cáncer, pero esto aún no se ha demostrado científicamente).
De una forma u otra, lo cierto es que ir por la vida cargado de odio y rencor es como tener que llevar siempre un pesado fardo a nuestra espalda que no nos deja ser del todo felices. Entonces, además de albergar sentimientos negativos, te estás negando la oportunidad de ser feliz. En resumen, lo veas por donde lo veas, estos sentimientos no generan nada positivo. Por eso lo mejor es trabajar para canalizarlos y eliminarlos de una vez y por todas.
¿Cómo eliminar el odio y el rencor?
1. Habla con la persona que te ha ofendido y cuéntale cómo te has sentido. En el caso de que no puedas hacerlo, puedes utilizar la técnica de la silla vacía. En práctica, te colocas delante de una silla e imaginas que allí se encuentra esa persona. Dile todo lo que piensas. Te aseguro que se trata de una técnica con un elevadísimo poder catártico, te sentirás muchísimo mejor cuando termines.
2. Acepta la imperfección. Tanto las personas como las organizaciones son imperfectas y no siempre pueden satisfacer todas tus necesidades y expectativas. Es importante aprender a vivir con eso.
3. No te conviertas en juez. Detrás del odio y el rencor casi siempre se esconde un juicio y la sensación de que eres mejor que la otra persona (la que cometió el error). En realidad, todos somos diferentes. Aprender a juzgarnos solo a nosotros y no ir por la vida vistiendo la toga del juez no solo te ayudará a eliminar estos sentimientos negativos sino que te hará mucho más feliz.
4. Acepta que todo cambia. El mundo está en continua transformación y las personas con él. Quizás no te has dado cuenta de que esa persona ha cambiado, solo porque estás demasiado imbuido en la imagen que te has construido de él y que ya no se corresponde con la realidad.
5. Aprende a dejar ir. En la vida nos pueden pasar muchas cosas que consideramos injustas. A veces, lo mires por donde lo mires, es difícil encontrarle el lado positivo. En esos casos, lo mejor es dejar ir el rencor y el odio.
Por Jennifer Delgado
Fuente: Rincón Psicología
Imagen: elnuevodia.com
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jueves, 23 de octubre de 2014

"Relaciones Karmicas".

El rasgo característico de una relación kármica es que las parejas llevan dentro emociones irresueltas, tales como culpa, miedo, dependencia, celos, ira o algo similar. Debido a esta ‘carga’ emocional irresuelta, ellos se sienten atraídos uno al otro en otra encarnación.
La finalidad del encuentro reiterado es proveer de una oportunidad para resolver el problema inminente. Esto sucede recreando el mismo problema en un corto período de tiempo. Cuando ellos recién se encuentran, los ‘jugadores’ kármicos sienten un apremiante impulso a estar más cerca uno del otro, y después de algún tiempo ellos comienzan a repetir sus viejos patrones emocionales del rol. Ahora se ha establecido el escenario para enfrentar otra vez los viejos problemas y tal vez manejarlos de un modo más iluminado. El propósito espiritual del encuentro reiterado es que ambos en la pareja hagan otras elecciones diferentes a las que han hecho durante aquella vida anterior.
Voy a dar un ejemplo aquí. Imaginen una mujer quien, en una vida previa, tuvo un marido que era totalmente posesivo y dominante. Por un tiempo ella aceptó esto, pero llegado un cierto punto ella decidió que era suficiente y rompió la relación. Más tarde el marido se suicida. La mujer siente remordimiento. Ella cree que es culpable. ¿No debería ella haberle dado a él otra oportunidad? Ella acarrea este sentimiento de culpa por el resto de su vida.
En otra vida ellos se vuelven a encontrar. Hay una singular atracción entre ellos. Al principio, el hombre es excepcionalmente encantador y ella es el centro de su atención. Él la adora. Comienzan una relación. A partir de entonces él se vuelve cada vez más celoso y posesivo. Él sospecha adulterio por parte de ella. Ella se halla a sí misma en una disputa interior. Ella está enfadada y perturbada a causa de que él la acuse equivocadamente, pero ella también siente una extraña obligación a ser indulgente y a darle a él otra oportunidad. Él es un hombre herido, ella piensa, él no puede ayudar en esto ya que tiene este temor a ser abandonado. Tal vez yo pueda ayudarle a superarlo. Ella justifica su comportamiento de este modo pero en realidad ella permite que sus límites personales sean violados. La relación afecta negativamente su autoestima.
La elección más liberadora para la mujer habría sido ahora romper la relación y seguir su propio camino sin sentirse culpable. El dolor y miedo del marido no son su responsabilidad. El dolor del marido y la sensación de culpa de ella los han llevado a una relación destructiva. Su relación ya estaba cargada emocionalmente a causa de una vida anterior. El significado del encuentro repetido es que la mujer debe aprender a dejar que las cosas prosigan sin sentimientos de culpa y que el hombre debe aprender a sostenerse por sus propios pies emocionalmente. Por lo tanto la única solución real es romper la relación. La solución para el karma de la mujer es finalmente soltar su sensación de culpa. El ‘error’ que ella comete en su vida anterior no fue que ella abandonó a su marido sino que ella se sintió responsable por su suicidio. La partida de su esposa en esta vida confrontaría al marido nuevamente con su propio dolor y temor y esto le ofrecería a él una nueva oportunidad de enfrentar estas emociones en lugar de escapar de ellas.
Pueden reconocer un encuentro kármico por el hecho de que ustedes inmediatamente sienten a la otra persona extrañamente familiar. Con mucha frecuencia también existe una atracción mutua, algo apremiante ‘en el aire’, que los impulsa a estar juntos y a descubrirse. Si se da la oportunidad, esta fuerte atracción puede llegar a convertirse en una relación de amor o en una agobiante ‘pasión’. Las emociones que experimentan pueden ser tan abrumadoras que ustedes piensan que han encontrado a su alma gemela. Sin embargo, las cosas no son como parecen. Siempre habrá problemas en este tipo de relaciones, que tarde o temprano emergerán. A menudo, las parejas terminan involucrándose en un conflicto psicológico que tiene poder, control y dependencia como ingredientes principales. Por esto ellos repiten una tragedia que su subconsciente reconoce de una vida anterior. En una vida pasada ellos podrían haber sido amantes, padre e hijo, jefe y subordinado, u otro tipo de relación. Pero ellos siempre han tocado un profundo dolor interno en el otro, por actos de infidelidad, abuso de poder o, por otro lado, también un fuerte cariño. Ha habido un profundo encuentro emocional entre ellos el cual ha dejado profundas cicatrices y trauma emocional. Es por esto que las fuerzas de atracción así como también la repulsión pueden ser tan violentas cuando ellos se encuentran otra vez en una nueva encarnación.
La invitación espiritual a todas las almas que están energéticamente enredadas de este modo es dejar ir al otro y volverse una ‘entidad en sí misma’, libre e independiente. Las relaciones kármicas como han sido mencionadas aquí casi nunca son relaciones de larga duración, estables, amorosas. Son relaciones destructivas más que sanadoras. Muy frecuentemente, el propósito básico del encuentro es lograr soltarse uno del otro. Esto es algo que podría no haberse hecho en una o más vidas pasadas, pero ahora hay otra oportunidad para liberarse uno al otro en amor.
Si ustedes se hallan en una relación que está caracterizada por emociones intensas, que evoca mucho dolor y aflicción pero de la cual no pueden escaparse, por favor dense cuenta de que nada los obliga a estar con la otra persona. Además, comprendan que esas intensas emociones a menudo están más relacionadas con un dolor profundo que con amor mutuo. La energía del amor es esencialmente calma y pacífica, alegre e inspirante. No es opresiva, agotadora y trágica. Si una relación adquiere este rasgo, es tiempo de soltar más bien que de ‘trabajar en ella’ otra vez.
A veces, ustedes se convencen a ustedes mismos de que tienen que estar juntos porque ‘comparten karma’ y tienen que ‘salir bien de esto juntos’. Ustedes imaginan la ‘naturaleza del karma’ como un argumento para prolongar la relación, mientras que ambos siguen sufriendo inmensamente. En realidad, aquí están tergiversando el concepto de karma. Ustedes no solucionan juntos el karma: el karma es una cosa individual. El karma implicado en relaciones tales como la mencionada anteriormente a menudo requiere que ustedes liberen completamente, que ustedes se retiren de tal relación para poder experimentar que son una totalidad en sí mismo. Nuevamente, resolver karma es algo que ustedes hacen por su propia cuenta. Otra persona puede tocar o disparar algo dentro de ustedes que crea mucho drama entre ustedes. Pero sigue siendo su exclusiva tarea y desafío tratar con su propia herida interior, no con los problemas de la otra persona. Ustedes solamente tienen responsabilidad por ustedes mismos.
Es importante comprender esto porque es una de las principales trampas en las relaciones. Ustedes no son responsables de su pareja y él/ella no es responsable de ustedes. La solución a sus problemas no yace en el comportamiento de la otra persona. A veces están tan conectados al niño interior de su pareja, la parte emocionalmente herida dentro de él/ella, que sienten que ustedes son aquel que lo va a ‘salvar’. O su pareja puede estar tratando de hacer lo mismo con ustedes. Pero esto no va a funcionar. Ustedes estarán reforzando emociones de impotencia y de victimización en la otra persona, mientras que finalmente sería más provechoso si trazasen la línea y se apoyasen a sí mismo. Es su destino ser capaces de sentirse total y completo, enteramente por cuenta propia. Esa es la condición más importante para una relación verdaderamente satisfactoria.
Fuente: Plan de Maestría
Imagen: Samsara.
www.shurya.com

"El Mejor Recuerdo Que Puedes Dejar en la Tierra".


Una vida llena de actos de amor y buen carácter es el mejor recuerdo. 
Aquellos a los que has inspirado y con quienes compartiste tu amor, 
te recordarán cómo los hiciste sentir hasta mucho después de que ya no existas. 
Así que talla tu nombre en los corazones y no en la piedra. 
Lo que has hecho por ti muere contigo, 
lo que has hecho por otros y el mundo, 
permanece.

Desconozco autor.
Imagen: samsara. 

"Sé Luz".



 "Trata de hacer felices a los demás, 
y que no te desespere todo el mal que hay en el mundo. 
En vez de maldecir la oscuridad, 
sé luz, como una pequeña lámpara".
 
Amma.



"Amar lo Que Es". Por Byron Katie.


Nadie más que tú te puede dar la libertad.
Este pequeño librito te enseñará cómo.
—Byron Katie
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«El Trabajo de Byron Katie es una gran bendición para nuestro planeta.
La causa raíz del sufrimiento es que nos identificamos con nuestros pensamientos, 
las «historias» que continuamente dan vueltas en nuestras mentes. 
El Trabajo actúa como una espada afilada que rasga esa ilusión y te permite conocer
 por ti mismo la esencia infinita de tu ser. 
Amar lo que es te proporciona la llave. 
Utilízala.»
Eckhart Tolle, autor de "El Poder del Ahora".
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El Trabajo de Byron Katie es una forma de identificar y cuestionar los
pensamientos que causan todo el sufrimiento en el mundo. Es un 
camino para encontrar la paz dentro de ti y en el mundo. 
Los ancianos, los jóvenes, los enfermos, los sanos, las personas con estudios 
y las que carecen de estudios — cualquier persona con una mente abierta puede 
hacer este Trabajo.

Byron Kathleen Reid sufrió una severa depresión tras cumplir los treinta años.
Durante diez años, su depresión se agravó y Katie (como es llamada) pasó cerca de
dos años casi incapaz de levantarse de su cama y obsesionada con el suicidio. De
repente una mañana, estando en lo más profundo de la desesperación, tuvo una
revelación que transformó su vida.

Katie comprendió que cuando creía que algo debería ser diferente de como era
(«Mi marido debería quererme más», «Mis hijos deberían apreciarme») ella sufría,
y que cuando no creía estos pensamientos, sentía paz. Se dio cuenta de que la
causa de su depresión no era el mundo alrededor suyo, sino lo que ella 
creía sobre ese mundo. En un repentino despertar interior, Katie entendió 
que nuestro intento por encontrar la felicidad está enrevesado: en lugar de intentar, inútilmente, cambiar el mundo para ajustarlo a nuestros pensamientos de como «debería» ser, podemos cuestionar estos pensamientos y, mediante el encuentro con la realidad como es, experimentar una libertad y un gozo inimaginables. Katie desarrolló un método de indagación sencillo y sin embargo poderoso, denominado El Trabajo, que hace posible esta transformación. El resultado fue que 
una mujer deprimida y con tendencias suicidas se llenó de amor por todo
lo que la vida trae.

Esta revelación de Katie coincide con las investigaciones punta-de-lanza de la
psicología cognitiva, y El Trabajo se ha comparado con el diálogo socrático, las
enseñanzas budistas y los Programas de Doce Pasos. Sin embargo, Katie desarrolló
su método sin conocimiento alguno de religión ni de psicología. El Trabajo se basa
totalmente en la experiencia directa de una mujer respecto a cómo se crea el sufrimiento y cómo se le pone fin. Es asombrosamente sencillo, accesible a
personas de todas las edades y procedencias y no requiere más que un lápiz, papel
y una mente abierta. Katie comprendió de inmediato que aportar sus respuestas o
revelaciones a otros valía para poco; en lugar de eso, ella ofrece un proceso
mediante el cual las personas pueden encontrar sus propias respuestas. Las
primeras personas que experimentaron El Trabajo expresaron que había sido una
experiencia transformadora y al poco tiempo Katie comenzó a recibir invitaciones
para enseñar este proceso públicamente.

Desde 1986, Katie ha presentado El Trabajo a millones de personas alrededor del
mundo. Además de eventos públicos, ha presentado su Trabajo en corporaciones, 3
universidades, escuelas, iglesias, prisiones y hospitales. El gozo y el humor de
Katie de inmediato tranquilizan a las personas, y con las revelaciones profundas y
descubrimientos que los participantes experimentan los eventos se convierten
rápidamente en sucesos emocionales (siempre hay pañuelos desechables a mano).
Desde 1998 Katie dirige La Escuela para El Trabajo, un programa de estudios y
ejercicios de nueve días que se ofrece varias veces al año. La Escuela está aprobada
como proveedora de créditos para unidades de educación continuada (programa
en EUA), y muchos psicólogos, consejeros y terapeutas informan haber integrado
El Trabajo como parte importante de sus prácticas. Katie también es la anfitriona
de la Limpieza Mental de Año Nuevo (en inglés): un programa de cuatro días de
indagación continua que tiene lugar al sur de California a finales de diciembre; y
también ofrece en ocasiones talleres de fin de semana. Además existen grabaciones
de audio y video (en inglés) de Katie facilitando El Trabajo sobre una amplia gama
de temas (sexo, dinero, el cuerpo, ser padres) que están a disposición en sus
eventos y en su página Web www.thework.com.

En 2002, Ediciones Urano publicó el primer libro en español de Katie, Amar lo que
es, escrito junto con su marido, el distinguido autor y traductor Stephen Mitchell.
Amar lo que es ya ha sido traducido a 28 idiomas. Estuvo en las listas de los libros
más vendidos en los Estados Unidos. Necesito tu amor— ¿Es verdad? (I Need Your
Love — Is That True?) (aún no publicado en español), escrito junto con Michael
Katz, y Mil nombres para el gozo (editorial La Liebre de Marzo, 2009), escrito con
Stephen Mitchell, también fueron éxitos de librería. Su libro: Cuestiona tus
pensamientos, cambia el mundo (Question Your Thinking, Change the World) (aún no
traducido al español), se publicó en 2007, y el libro más reciente de Katie, ¿Quién
serías sin tu historia? (Who Would You Be Without Your Story?) (aún no traducido al
español), fue publicado en octubre del 2008. Tigre-Tigre, ¿es verdad? (Tiger-Tiger, Is
It True?) (aún no traducido al español), el primer libro de Katie para niños escrito
con Hans Wilhelm, ha sido publicado en 2009.
Bienvenido a El Trabajo.
Lo que es, ES.

Únicamente sufrimos cuando creemos un pensamiento que no está de acuerdo con
lo que es. Cuando la mente está perfectamente clara, lo que es, es lo que queremos.
Querer que la realidad sea diferente de lo que es, es igual que intentar enseñar a
ladrar a un gato. Puedes intentarlo una y otra vez y al final, el gato te mirará y
volverá a decir: «Miau». Desear que la realidad sea diferente de lo que es, es
desesperante.

Y aun así, si prestas atención, advertirás que tienes pensamientos de este tipo docenas de veces al día: «La gente debería ser más amable», «Los niños deberían portarse bien», «Mi mujer (o mi marido) debería estar de acuerdo conmigo», «Yo debería estar más delgada (o ser más guapa o tener más éxito)». Estos
pensamientos son formas de querer que la realidad sea diferente de lo que es. Si te
parece que esto suena deprimente, estás en lo cierto. Todo el estrés que sentimos se
origina en nuestras discusiones con lo que es.

Las personas aún no familiarizadas con El Trabajo me dicen a menudo: «Pero si
renunciase a mi discusión con la realidad, perdería parte de mi poder. Si
sencillamente acepto la realidad, seré pasiva. Quizás incluso pierda el deseo de
actuar». Yo les contesto con una pregunta: « ¿Puedes saber que eso es verdad con
absoluta certeza?» ¿Qué es más poderoso?: «Ojalá no hubiese perdido mi trabajo»
o «Perdí mi trabajo; ¿qué puedo hacer ahora?».

El Trabajo revela que lo que piensas que no debería haber sucedido, sí debería haber sucedido. Debería haber sucedido porque así fue y ningún pensamiento en el mundo puede cambiarlo. Eso no quiere decir que lo justifiques ni que lo apruebes.
Sólo significa que eres capaz de ver las cosas sin resistencia y sin la confusión de tu
lucha interior. Nadie quiere que sus hijos enfermen, nadie quiere ser víctima de un
accidente de coche; pero cuando estas cosas ocurren, ¿de qué forma podría ayudar discutir mentalmente con ellas? Sabemos que no tiene sentido, y sin embargo, lo hacemos porque no sabemos cómo dejar de hacerlo.

Soy una amante de lo que es, no porque sea una persona espiritual, sino porque me
duele cuando discuto con la realidad. Podemos saber que la realidad está bien tal
como es porque cuando discutimos con ella sentimos tensión y frustración. No nos
sentimos naturales ni equilibrados. Cuando dejamos de oponernos a la realidad, la
acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.

Ocúpate de tus propios asuntos

Sólo puedo encontrar tres tipos de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los
de Dios. (Para mí, la palabra Dios significa «realidad». La realidad es Dios porque
rige. Todo lo que escapa a mi control, al tuyo y al de cualquier otra persona es lo
que yo denomino «los asuntos de Dios».)

Buena parte de nuestro estrés proviene de vivir mentalmente fuera de nuestros propios asuntos. Cuando pienso: «Necesitas encontrar un trabajo, quiero que seas feliz, deberías ser puntual, necesitas cuidar mejor de ti mismo», me estoy
inmiscuyendo en tus asuntos. Cuando me preocupo por los terremotos, las
inundaciones, la guerra o la fecha de mi muerte, estoy en los asuntos de Dios. Si
mentalmente estoy metida en tus asuntos o en los de Dios, el efecto es la
separación. Fui consciente de esto al principio, en 1986. Cuando, por ejemplo, me
inmiscuía mentalmente en los asuntos de mi madre con pensamientos del tipo: «Mi
madre debería comprenderme», experimentaba de inmediato un sentimiento de
soledad. Y comprendí que siempre que me había sentido herida o sola, había
estado inmiscuida en los asuntos de otra persona.

Si tú estás viviendo tu vida y yo estoy viviendo mentalmente tu vida, ¿quién está
aquí viviendo la mía? Los dos estamos allá. Ocuparme mentalmente de tus asuntos
me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por
qué razón mi vida no funciona.

Pensar que yo sé lo que es mejor para los demás es estar fuera de mis asuntos. Incluso en nombre del amor, es pura arrogancia y el resultado es la tensión, la ansiedad y el miedo. ¿Sé lo que es adecuado para mí? Ese es mi único asunto.
Permíteme trabajar en eso antes de tratar de resolver tus problemas por ti.
Si comprendes los tres tipos de asuntos lo suficiente para ocuparte de los tuyos
propios, esto puede liberar tu vida de una manera que ni siquiera eres capaz de
imaginar. La próxima vez que sientas tensión o incomodidad, pregúntate de quién son los asuntos de los que te ocupas mentalmente, ¡y quizás estalles en carcajadas!.
Esa pregunta puede llevarte de vuelta a ti mismo. Tal vez llegues a descubrir que, en realidad, nunca has estado presente y que te has pasado toda la vida viviendo mentalmente en los asuntos de otras personas. Simplemente darte cuenta de que estás en los asuntos de otro te puede devolver a tu maravilloso ser.
Y si practicas durante un tiempo, quizá descubras que en realidad tú no tienes ningún asunto y que tu vida funciona perfectamente por sí misma.

Encuéntrate con tus pensamientos con comprensión

Un pensamiento es inofensivo a menos que lo creamos. No son nuestros
pensamientos, sino nuestro apego a ellos, lo que origina nuestro sufrimiento.
Apegarse a un pensamiento significa creer que es verdad sin indagar en él. Una
creencia es un pensamiento al que hemos estado apegados a menudo durante
años.

La mayoría de la gente cree que es lo que sus pensamientos dicen que es. Un día
advertí que no estaba respirando: estaba siendo respirada. Entonces también me di
cuenta, con gran sorpresa, de que no estaba pensando: que, en realidad, estaba
siendo pensada y que el pensar no es personal. ¿Te despiertas por la mañana y te
dices: «Creo que hoy no voy a pensar»? Es demasiado tarde: ¡ya estás pensando! 6
Los pensamientos sencillamente aparecen. Provienen de la nada y vuelven a la
nada, como nubes que se mueven a través del cielo limpio. Están de paso, no han
venido para quedarse. No son perjudiciales hasta que nos apegamos a ellos como
si fueran verdad.

Nadie ha sido capaz, jamás, de controlar su pensamiento, aunque la gente quizá
cuente la historia de cómo lo ha conseguido. Yo no dejo ir mis pensamientos: los
recibo con comprensión. Luego ellos me dejan ir a mí.

Los pensamientos son como la brisa o las hojas de los árboles o las gotas de lluvia
que caen. Aparecen así, y mediante la indagación, podemos entablar amistad con
ellos. ¿Discutirías con una gota de lluvia? Las gotas de lluvia no son personales,
como tampoco lo son los pensamientos. Una vez que has recibido un concepto
doloroso con comprensión, la próxima vez que aparezca quizá te resulte
interesante. Lo que solía ser una pesadilla ahora es sólo algo interesante. La
siguiente vez que aparezca, tal vez te cause risa. Y la siguiente vez, quizá ni
siquiera lo adviertas. Este es el poder de amar lo que es.

Poner la mente en papel

El primer paso de El Trabajo consiste en escribir tus juicios sobre cualquier situación estresante en tu vida pasada, presente o futura: una persona que te desagrada, una situación con alguien que te entristece, te enoja o te asusta. 

Durante miles de años nos han enseñado a no juzgar; pero, seamos sinceros, de todos modos lo hacemos todo el tiempo. La verdad es que todos tenemos juicios ocupando nuestras cabezas. Mediante El Trabajo, por fin tenemos permiso para expresar esos juicios y hasta «gritarlos» en el papel. Tal vez descubramos que es posible encontrarse incluso con los pensamientos más desagradables con un amor incondicional.

Te animo a que escribas sobre alguien a quien no hayas perdonado totalmente.
Este es el lugar más eficaz por dónde empezar. Aun cuando hayas perdonado a esa
persona en un 99 por ciento, no serás libre hasta que tu perdón sea completo. Ese 1
por ciento que no has perdonado es precisamente el lugar en el que te has atascado
con el resto de tus relaciones (incluida la relación contigo mismo).

Si empiezas por dirigir el dedo acusador hacia fuera, entonces el centro de atención no recaerá sobre ti. Sencillamente te podrás expresar sin censurarte. Con frecuencia estamos bastante seguros sobre lo que otras personas necesitan hacer, como deberían vivir y con quién deberían estar. Tenemos una visión 20/20 sobre los demás pero no sobre nosotros mismos.

Cuando haces El Trabajo, comprendes quién eres a través de ver quién crees que son los demás. Con el tiempo, llegas a ver que todo lo que está fuera de ti es un reflejo de tu propio pensamiento. Eres el narrador de la historia, el proyector de todas las historias y el mundo es la imagen proyectada de tus pensamientos.
Desde el principio de los tiempos, la gente ha intentado cambiar el mundo a fin de
ser feliz. Esto nunca ha funcionado porque aborda el problema al revés. El Trabajo
nos brinda una manera de cambiar el proyector —la mente— en lugar de lo
proyectado. Es como cuando hay una mota de polvo en la lente de un proyector.
Creemos que hay una imperfección en la pantalla e intentamos cambiar la imagen
de esta persona, o la otra persona, o quienquiera que sea sobre quien recaiga la
imperfección. Pero intentar cambiar las imágenes proyectadas constituye un
esfuerzo inútil. Una vez que comprendemos donde está la mota de polvo,
podemos limpiar la lente. Esto es el fin del sufrimiento y el principio de un poco de
dicha en el paraíso.

Cómo escribir una Hoja de Trabajo

Te invito a que juzgues, a que seas duro, infantil, mezquino. Escribe con la
espontaneidad de un niño que está triste, enojado, confundido o asustado. No
intentes ser sensato, espiritual o amable. Este es el momento de ser totalmente
sincero y no censurar tus sentimientos. Permite a tus sentimientos expresarse por sí
mismos sin ningún temor a las consecuencias ni a la posibilidad de castigo.
A continuación, encontrarás un ejemplo de una Hoja de Trabajo Juzga-a-tu prójimo ya completada. He escrito sobre mi segundo marido, Paul, en este ejemplo
(incluido aquí con su permiso). Estos son los tipos de pensamientos que solía tener
sobre él antes de que mi vida cambiase. A medida que leas, te invito a reemplazar
el nombre de Paul por el de alguien en tu vida que se parezca a Paul.

1. ¿Quién te enfada, confunde, entristece o decepciona, y por qué? ¿Qué no te gusta de esta persona?
Estoy enfadada con Paul porque no me escucha. Estoy enfadada con Paul porque no
me aprecia. No me cae bien Paul porque discute con todo lo que digo.

2. ¿Cómo quieres que esta persona cambie? ¿Qué quieres que haga?
Quiero que Paul me dé toda su atención. Quiero que Paul me ame completamente.
Quiero que Paul esté de acuerdo conmigo. Quiero que Paul haga más ejercicio.

3. ¿Qué es lo que esta persona debería o no debería hacer, ser, pensar o sentir? ¿Qué consejo le darías?
Paul no debería ver tanta televisión. Paul debería dejar de fumar. Paul debería
decirme que me ama. No debería ignorarme.

4. ¿Qué necesita esta persona hacer para que seas feliz?
Necesito que Paul me escuche. Necesito que Paul deje de mentirme. Necesito que Paul
comparta sus sentimientos y esté emocionalmente disponible. Necesito que Paul sea
tierno y amable y paciente.

5. ¿Qué piensas de esta persona? Haz una lista. (Recuerda ser mezquino y duro con tus juicios.)
Paul es deshonesto. Paul es temerario. Paul es infantil. Piensa que no tiene que
seguir las reglas. Paul no es cariñoso ni está disponible. Paul es irresponsable.

6. ¿Qué es aquello que no quieres volver a experimentar con esta persona?
No quiero nunca más vivir con Paul si no cambia. No quiero volver a discutir
nunca más con él. No quiero que me vuelva a mentir jamás.


Indagación: Las cuatro preguntas y la inversión

1. ¿Es verdad?

2.  ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?

3.  ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento?

4. ¿Quién serías sin el pensamiento?

Invierte el pensamiento; luego encuentra tres ejemplos genuinos y específicos que
demuestran cómo esta inversión se manifiesta en tu vida.
Ahora, utilizando las cuatro preguntas, investiguemos una parte de la primera
afirmación del punto 1 del ejemplo: Paul no me escucha. A medida que leas, piensa
en alguien a quien todavía no hayas perdonado del todo.

1. ¿Es verdad? Pregúntate: « ¿Es verdad que Paul no me escucha?». Permanece ahí.
Si realmente quieres saber la verdad, la respuesta saldrá al encuentro de la
pregunta. Permite que la mente haga la pregunta y espera a que emerja la
respuesta.

2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza? Considera las siguientes
preguntas: « ¿Tengo la absoluta certeza de que es verdad que Paul no me escucha?
¿Puedo saber realmente si una persona está escuchando o no? ¿Acaso en ocasiones,
aunque parezca que no estoy escuchando, sí lo estoy haciendo?».

3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento? 
¿Cómo reaccionas cuando crees que Paul no te escucha? ¿Cómo le tratas?
Haz una lista. Por ejemplo: «Le lanzo «la miradita». Le interrumpo. Le castigo no prestándole
atención. Empiezo a hablar más rápido y más fuerte e intento forzarlo a que me
escuche». Continúa haciendo tu lista, y a medida que vayas profundizando en tu
interior, observa cómo te tratas a ti misma en esa situación y cómo se siente eso.
«Me encierro en mí misma. Me aíslo. Como y duermo mucho y me quedo mirando
la televisión durante días. Me siento deprimida y sola.» Date cuenta de todos los
efectos que provoca creerte el pensamiento: Paul no me escucha.

4. ¿Quién serías sin el pensamiento? Ahora considera quien serías sin el
pensamiento: Paul no me escucha. ¿Quién serías si ni siquiera fueras capaz de tener
ese pensamiento? Cierra los ojos e imagina a Paul no escuchándote. Imagina que
no tienes el pensamiento de que Paul no te escucha (ni siquiera el de que debería
escucharte). Tómate el tiempo que necesites. Observa lo que se te revela. ¿Qué es lo
que ves? ¿Cómo se siente eso?

Invierte el pensamiento.

La afirmación original: Paul no me escucha, al invertirse, podría transformarse en:
«Yo no escucho a Paul». ¿Es eso tan o más verdad para ti? ¿En qué momento no
escuchas tú a Paul? ¿Escuchas a Paul cuando estás pensando que él no te escucha?
Encuentra tres ejemplos genuinos de cómo esta inversión es verdad en tu vida.
Otra inversión es: «No me escucho a mí mismo». Una tercera es: «Paul sí me
escucha.» Para cada inversión que descubres, encuentra tres ejemplos genuinos de
como esa inversión es verdad en tu vida.

Tras haber reflexionado sobre estas inversiones, continuarías con una indagación
típica, procediendo con la siguiente afirmación del punto 1 de la Hoja de Trabajo
—Paul no me aprecia— y después harías lo mismo con el resto de las afirmaciones
de esa hoja.

Tu turno: La Hoja de Trabajo

Ahora sabes lo suficiente como para probar El Trabajo. En primer lugar, escribe tus
pensamientos en un papel. Escoge una persona o una situación y escribe utilizando
frases cortas y sencillas. Acuérdate de dirigir el dedo acusador hacia fuera. Puedes
escribir a partir de tu situación actual o desde el punto de vista que tenías a los
cinco o a los veinticinco años. Por favor, no escribas sobre ti mismo todavía.

1. ¿Quién te enfada, confunde, entristece o decepciona, y por qué? ¿Qué no te
gusta de esta persona? (Recuerda: sé duro, infantil y mezquino.) No me gusta
(estoy enfadado con, o entristecido, asustado, confundido, etc., por) (nombre)
porque ____________________________________________________

2. ¿Cómo quieres que esta persona cambie? ¿Qué quieres que haga? Quiero que
(nombre) ___________________________________________________

3. ¿Qué es lo que esta persona debería o no debería hacer, ser, pensar o sentir?
¿Qué consejo le darías? (Nombre) debería o no debería ___________________


4. ¿Qué necesita esta personal hacer para que seas feliz? (Imagínate que es tu
cumpleaños y que puedes pedir absolutamente todo lo que quieras. ¡Adelante!)
Necesito que (nombre) ____________________________________________________

5. ¿Qué piensas de esta persona? Haz una lista. (No seas racional ni amable.)
(Nombre) es  _____________________________________________

6. ¿Qué es aquello que no quieres volver a experimentar con esta persona? No
quiero nunca más_____________________________________________________

Tu turno: la indagación

Una a una, somete cada afirmación de tu Hoja de Trabajo Juzga-a-tu-prójimo a las
cuatro preguntas, y después invierte la afirmación que estás trabajando. (Si
necesitas ayuda, vuelve a consultar el ejemplo en la sección titulada “Cómo escribir
una Hoja de Trabajo”. A lo largo de este proceso, explora el abrirte a otras
posibilidades que están más allá de lo que crees saber. No hay nada más
emocionante que descubrir la mente-que-no-sabe.

Es como sumergirte cada vez más profundamente. Continúa haciendo la pregunta y espera. Permite que la respuesta te encuentre a ti. Yo lo llamo «el corazón encontrándose con la mente»: la polaridad más benévola de la mente (que yo llamo, el corazón) recibe a la polaridad que está confundida porque no ha sido investigada. Cuando la mente pregunte sinceramente, el corazón responderá. Quizás empieces a experimentar revelaciones sobre ti y tu mundo capaces de transformar tu vida entera, para siempre.

Observa la primera afirmación que has escrito en el punto 1 de tu Hoja de Trabajo.
Ahora, hazte las siguientes preguntas:

1. ¿Es verdad?
Para mí, la realidad es lo que es verdad. La verdad es cualquier cosa que está
delante de ti, cualquier cosa que realmente está sucediendo. Te guste o no, ahora
está lloviendo. «No debería estar lloviendo» es simplemente un pensamiento. En
realidad, el «debería» y el «no debería» no existen. Son sólo pensamientos que
imponemos a la realidad. Sin los «debería» y «no debería», podemos ver la
realidad tal como es, y esto nos hace libres para actuar de una manera efectiva,
lúcida y sensata.

Al hacer la primera pregunta, tómate el tiempo que necesites. El Trabajo consiste
en descubrir lo que es verdad en lo más profundo de ti mismo. Ahora estás
escuchando tus respuestas, no las de otras personas ni tampoco cualquier otra cosa
que hayas podido aprender. Esto puede resultar muy perturbador porque estás
entrando en lo desconocido. A medida que continúes sumergiéndote más
profundamente, permite que la verdad que está en tu interior emerja a encontrarse
con la pregunta. Sé amable mientras llevas a cabo tu indagación. Permite que la
experiencia te posea completamente.

2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?
Si la respuesta a la primera pregunta es sí, pregúntate: «¿Tengo la absoluta certeza de que es verdad?». En muchos casos, la afirmación sólo parece ser verdad. Claro
que lo parece. Tus conceptos se basan en una vida entera de creencias que no has
investigado.

Tras despertarme a la realidad en el año 1986, me di cuenta muchas veces de como
las personas en conversaciones, medios de comunicación y libros hacían
afirmaciones tales como: «En el mundo no hay suficiente comprensión», «Hay
demasiada violencia», «Deberíamos amarnos más los unos a los otros». Son
historias que yo también solía creer. Parecían ser afirmaciones sensibles, amables y
humanitarias pero cuando las escuchaba, advertía que creerlas me provocaba
estrés y que no se sentían cómodas y en paz dentro de mí.

Por ejemplo, cuando escuchaba la historia: «La gente debería ser más cariñosa»,
surgían en mí las preguntas: « ¿Tengo la absoluta certeza de que es verdad?
¿Puedo realmente saber por mí misma, en mi interior, que la gente debería ser más
cariñosa? Aun cuando el mundo entero me diga que así debería ser, ¿es realmente
verdad?». Y para mi sorpresa, cuando escuché mi voz interior, vi que el mundo es
lo que es, nada más y nada menos. En lo referente a la realidad, no hay ningún «lo
que debería ser». Sólo hay «lo que es», de la manera que es, en este mismo
momento. La verdad es anterior a cualquier historia. Y cualquier historia, antes de
la investigación, nos impide ver lo que es verdad.

Finalmente, podía indagar acerca de cualquier historia potencialmente incómoda:
«¿Puedo saber que es verdad con absoluta certeza?» Y la respuesta, como la
pregunta, constituía una experiencia: No. Podía permanecer firme en esa
respuesta: solitaria, tranquila, libre.

¿Cómo podía «no» ser la respuesta correcta? Toda la gente que conocía y todos los
libros decían que la respuesta debería ser «sí», pero yo llegué a comprender que la
verdad es ella misma y no puede ser dictada por nadie. En presencia de ese «no»
interior, comprendí que el mundo es siempre como debe ser, me opusiese a él o no.
Y llegué a aceptar la realidad con todo mi corazón. Amo el mundo, sin ninguna
condición.
Si tu respuesta continúa siendo «sí», bien. Si piensas que tienes la absoluta certeza
de que eso es verdad, lo adecuado es pasar a la tercera pregunta.

3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento?
Con esta pregunta empezamos a ser conscientes de la causa y el efecto interiores.
Puedes ver que cuando crees el pensamiento, experimentas una sensación
incómoda, una perturbación cuya intensidad puede variar desde un tenue
malestar hasta el miedo o el pánico.

Después de que las cuatro preguntas me encontrasen, reparaba en pensamientos
como: «La gente debería ser más cariñosa» y observaba que me provocaban un
sentimiento de desasosiego. Observé que antes del pensamiento había paz. Mi
mente estaba callada y serena. Esta es quién soy sin mi historia. Entonces, en la
quietud de la conciencia, empecé a observar los sentimientos que provenían de
creerme o apegarme a ese pensamiento. Y en esa quietud pude ver que si yo
creyera ese pensamiento, el resultado sería un sentimiento de desasosiego y
tristeza. Cuando pregunté: «¿Cómo reacciono cuando tengo ese pensamiento,
cuando creo que la gente debería ser más cariñosa?», comprobé que no sólo
experimentaba una sensación de incomodidad(eso era obvio), sino que también
reaccionaba elaborando imágenes mentales para probar que ese pensamiento era
verdad. Volaba mentalmente hacia un mundo que no existía. Reaccionaba
viviendo en un cuerpo estresado y viéndolo todo a través de ojos llenos de miedo;
era una sonámbula, alguien sumido en una pesadilla interminable. El remedio
consistía sencillamente en investigar.

Adoro la pregunta 3. Una vez que la respondes por ti mismo, una vez que
comprendes la causa y el efecto de un pensamiento, todo tu sufrimiento empieza a
deshacerse.

4 ¿Quién serías sin el pensamiento?
Esta es una pregunta muy poderosa. Imagínate en presencia de la persona sobre la
que has escrito, cuando esa persona está haciendo lo que tú crees que no debería
hacer. Ahora cierra los ojos durante uno o dos minutos, e imagina quién serías si no fueses capaz de tener ese pensamiento. ¿De qué manera cambiaría tu vida en la
misma situación sin ese pensamiento? Mantén los ojos cerrados y observa a esa
persona sin tu historia. ¿Qué es lo que ves? ¿Cómo te sientes respecto a ella sin tu
historia? ¿Cómo la prefieres: con o sin tu historia? ¿Qué resulta más amable? ¿Qué
resulta más apacible?

Para muchas personas, la vida sin sus historias es literalmente inimaginable.
Carecen de toda referencia. Por esa razón, una respuesta común a esta pregunta es:
«No lo sé». Otras personas responden diciendo: «Sería libre», «Tendría paz» o
«Sería una persona más cariñosa». Uno también podría decir: «Estaría
suficientemente lúcido para comprender la situación y actuar con eficacia». Sin
nuestras historias no sólo somos capaces de actuar con eficacia y sin miedo, sino
que también nos convertimos en un amigo, en alguien que sabe escuchar. Somos
personas viviendo una vida feliz. La apreciación y la gratitud se han convertido
para nosotros en algo tan natural como respirar. La felicidad es el estado natural de
alguien que sabe que no hay nada que saber y que ya tenemos todo lo que
necesitamos aquí mismo, ahora.

Invierte el pensamiento

Para hacer la inversión, escribe de nuevo tu afirmación. En primer lugar, escríbela
como si se hubiese escrito sobre ti. Donde has puesto el nombre de la persona, pon
el tuyo. En lugar de «él» o «ella», pon «yo». Por ejemplo: «Paul no me aprecia» se
convierte en: «Yo no aprecio a Paul» y «Yo no me aprecio». Otra forma de
inversión es la de 180 grados al extremo opuesto: «Paul sí me aprecia». Para cada
inversión, encuentra tres ejemplos genuinos y específicos de cómo esa inversión es
verdad en tu vida. No se trata de responsabilizarte a ti mismo o de sentirte
culpable. Se trata de descubrir alternativas que pueden traerte paz.
La inversión es una parte muy poderosa de El Trabajo. Mientras pienses que la
causa de tu problema está «allá fuera» —mientras pienses que cualquier persona o
cualquier cosa es la responsable de tu sufrimiento— la situación es desesperante.
Significa que estás para siempre en el papel de víctima, que estás sufriendo en el
paraíso. Por lo tanto trae la verdad a casa contigo y comienza a liberarte. La
indagación combinada con la inversión es el camino más rápido hacia la
autorrealización.

La inversión para el punto 6

La inversión para la afirmación número 6 de la Hoja de Trabajo Juzga-a-tu-prójimo
es un poco diferente a las demás. Sustituimos «No quiero... nunca más.» por
«Estoy dispuesto a…» y «Espero con ilusión...». Por ejemplo, «No quiero discutir
nunca más con Paul», al invertirse queda así: «Estoy dispuesta a discutir con Paul
de nuevo» y «Espero con ilusión discutir con Paul de nuevo».

Esta inversión tiene que ver con aceptar todo en la vida. Decir —y que sea de 
verdad—: «Estoy dispuesto a...», genera apertura, creatividad y flexibilidad.
Cualquier resistencia que puedas tener se suaviza y esto te permite aligerarte, en
lugar de mantenerte aplicando desesperadamente la voluntad o la fuerza, para
erradicar la situación de tu vida. Decir —y que sea de verdad—: «Espero con
ilusión...» es una manera de abrirte activamente a la vida en su fluir.

Es bueno reconocer que los mismos sentimientos o la misma situación pueden
suceder de nuevo, aunque sólo sea en tus pensamientos. Cuando comprendes que
el sufrimiento y el malestar son el aviso para iniciar la indagación, probablemente
empieces a esperar con ilusión los sentimientos incómodos. Posiblemente llegues a
considerarlos amigos que vienen a mostrarte lo que aún no has investigado a
fondo. Ya no es necesario esperar a que la gente o las situaciones cambien a fin de
experimentar la paz y la armonía. El Trabajo es el camino más directo para tener tu
propia felicidad.

Preguntas y respuestas

P. Me cuesta trabajo escribir acerca de otros. ¿Puedo escribir acerca de mí mismo?

R. Si quieres conocerte, sugiero que escribas acerca de otra persona. Enfoca El
Trabajo hacia fuera al principio, y quizá llegues a ver que todo lo de allá fuera es
un reflejo directo de tu propio pensamiento. Todo se trata de ti. La mayoría de
nosotros hemos estado criticándonos y juzgándonos a nosotros mismos durante
años y no hemos solucionado nada con ello. Juzgar a otra persona, hacer las
preguntas e invertir el juicio es el camino más corto a la comprensión y la
autorrealización.

P: ¿Cómo puedes decir que la realidad es buena? ¿Qué hay de la guerra, las violaciones, la pobreza, la violencia y el abuso a los niños? ¿Los disculpas?

R: ¿Cómo podría disculparlos? Sencillamente me doy cuenta de que si creo que
ellos no deberían existir, cuando la realidad es que ellos existen, yo sufro. ¿Puedo
poner fin a mi propia guerra interior? ¿Puedo dejar de violarme a mí misma y a
otros con mis pensamientos y acciones abusivos? Si no puedo, estoy continuando
en mi interior precisamente aquello que quiero que acabe en el mundo. Comienzo
poniendo fin a mi propio sufrimiento, mi propia guerra. Este es el trabajo de toda
una vida.

P: Entonces, lo que dices es que debo aceptar la realidad tal como es y no discutir con ésta. ¿Es así?

R: El Trabajo no dice lo que alguien debe o no debe hacer. Sencillamente
preguntamos: «¿Cuál es el efecto en tu vida de discutir con la realidad? ¿Cómo se
siente?» Este Trabajo explora la causa y el efecto de apegarse a pensamientos
dolorosos y mediante esa investigación encontramos nuestra libertad.
Simplemente decir que no debemos discutir con la realidad sólo agrega otra
«historia», otra filosofía o religión. Eso nunca ha funcionado.

P: Amar lo que es me suena a nunca desear nada. ¿No es más interesante desear cosas?

R: Mi experiencia es que yo siempre deseo algo: Lo que deseo es lo que es. ¡No sólo
es interesante, sino que es extasiante! Cuando quiero lo que tengo, no hay
separación entre pensamiento y acción; se mueven al unísono, sin conflictos.
Siempre que experimentes alguna carencia, escribe tu pensamiento e indaga. Yo
encuentro que la vida nunca se queda corta y no requiere de un futuro. Todo lo
que necesito se me proporciona siempre y no tengo que hacer nada para
conseguirlo. No hay nada más excitante que amar lo que es.17

P: Supón que no tengo un problema con las personas. ¿Puedo escribir acerca de cosas tales como mi cuerpo?

R: Sí. Haz El Trabajo con cualquier tema que te resulta estresante. A medida que te
familiarices con las cuatro preguntas y la inversión, puedes escoger temas como el
cuerpo, la enfermedad, la profesión o incluso Dios. Luego, experimenta usando la
frase «mis pensamientos» en vez del sujeto cuando hagas las inversiones.
Ejemplo: «Mi cuerpo debería ser fuerte y saludable» se convierte en: «Mis
pensamientos deberían ser fuertes y saludables.»
¿No es eso lo que verdaderamente quieres: Una mente balanceada y saludable?
¿Alguna vez el cuerpo enfermo ha sido el problema? O ¿son tus pensamientos
acerca del cuerpo los que causan el problema? Investiga. Deja que el médico se
ocupe de tu cuerpo, mientras tú te ocupas de tus pensamientos. Tengo un amigo
que no puede mover su cuerpo y ama la vida. La libertad no requiere de un cuerpo
sano. Libera tu mente.

P: ¿Cómo puedo aprender a perdonar a alguien que me hizo mucho daño?

R: Juzga a tu enemigo, escríbelo, haz cuatro preguntas e inviértelo. Comprueba por
ti mismo que el perdón significa descubrir que lo que creíste que había sucedido
no sucedió. Hasta que no veas que no hay nada que perdonar, realmente no has
perdonado. Nadie ha dañado nunca a nadie. Nadie ha hecho nunca nada terrible.
No hay nada terrible salvo tus pensamientos no investigados sobre lo que ocurrió.
Por lo tanto, en cualquier momento en el que estés sufriendo: indaga, examina los
pensamientos que estás pensando y libérate. Sé un niño. Empieza por la mente que
no sabe nada. Deja que esa ignorancia te lleve hasta la libertad.

P: ¿Es la indagación un proceso de pensamiento? Y si no, ¿qué es?

R: La indagación parece ser un proceso de pensamiento, pero, en realidad, es un
medio para deshacer pensamientos. Los pensamientos pierden su poder sobre
nosotros cuando comprendemos que simplemente aparecen en la mente. No son
personales. Mediante El Trabajo, en vez de evadir o reprimir los pensamientos,
aprendemos a recibirlos con los brazos abiertos.


«Katie-ismos»

Cuando discutes con la realidad pierdes, pero sólo el 100% de las veces.
Las personalidades no aman, quieren algo.

Si yo tuviera una oración ésta sería: 
«Dios, libérame del deseo de amor, aprobación o aprecio. Amén.»

No pretendas estar más allá de tu propia evolución.

Una mente sin cuestionar es el único sufrimiento.

O crees lo que piensas o lo cuestionas. No hay otra opción.

Nadie puede lastimarme; ese es mi trabajo.

Lo peor que ha sucedido jamás es un pensamiento no cuestionado.

La mente sana no sufre, nunca.

Si yo pienso que tú eres mi problema, yo estoy loca.

Yo no dejo ir mis conceptos, los cuestiono y luego ellos me dejan ir a mí.

Te alejas totalmente de la realidad cuando crees que existe 
una razón legítima por la cual sufrir.

La realidad es siempre más amable que la historia que contamos sobre ella.

Tengo muy claro que todo el mundo me ama. 
Simplemente no espero que ellos se den cuenta aún.

No existen problemas físicos, sólo mentales.

La realidad es Dios porque rige.

Cuando mi mente está perfectamente clara, lo que es, es lo que quiero.

Discutir con la realidad es como intentar enseñar a un gato a ladrar: imposible.

¿Cómo sé que no necesito lo que quiero? No lo tengo.

El perdón es darte cuenta de que lo que creías que había sucedido, no sucedió.

Todo sucede para mí, no a mí.

La gratitud es lo que somos cuando ya no tenemos ninguna historia.

Comentarios sobre Amar lo que es

«¡Dios mío! ¿De dónde salió Byron Katie? Ella es lo máximo. Su Trabajo es
asombrosamente efectivo: un antídoto sencillo y directo contra el sufrimiento que
innecesariamente nos creamos. No nos pide creer en nada, y nos ofrece un camino
sorprendentemente efectivo y sencillo para despejar la maraña de falsas ideas en
que nos envolvemos.»

—David Chadwick, autor de El pepino torcido (The Crooked Cucumber)
«¿Te imaginas que tuvieses a tu alcance un procedimiento sencillo para enfocar la
vida con alegría, dejar de pelearte con la realidad y alcanzar la serenidad en medio
del caos? Eso es lo que nos ofrece Amar lo que es. Ni más ni menos una manera
revolucionaria de vivir la vida. La pregunta es: ¿Somos lo bastante valientes para
aceptarla?»

—Erica Jong, autora de Miedo a volar
«Si yo pudiera regalar sólo un libro a todo el mundo, sería éste. Soy ministra
cristiana y regalaría este libro antes que la Biblia misma. Es literalmente la clave
para terminar con todo sufrimiento. La información aquí contenida puede sustituir
a todos los libros de autoayuda. Es así de transformadora.»

—J.B. Nemacolin, PA (en Amazon.com)
«Tengo 52 años y no estoy buscando solucionar mis relaciones con personas de
otras razas, ni explorar porqué mi cónyuge me fue infiel. Soy veterano de guerra y
durante treinta años he sido diagnosticado de 'esquizofrenia paranoica'.
Un día hace un par de semanas, mi amigo Fred vino a visitarme. Trajo consigo
un libro titulado Amar lo que es. 'Vamos a probar esto' me dijo. Yo seguí el proceso
mientras Fred facilitaba. '¿Quién serías sin ese pensamiento?' Me sumergí en la
experiencia de cómo sería si no tuviera ese pensamiento, alguien que sencillamente
podría gozar mis relaciones con otras personas al intercambiar ideas, pasar el rato.
Me sentí... libre.
En veinte minutos, años de irascibilidad, enfado y confusión... sencillamente
desaparecieron.
Solía ir a Grupos de Rap (para compartir experiencias similares) cuando
abrieron los primeros centros para veteranos y observaba cómo los veteranos
luchaban con los horrores que habían cambiado sus vidas tan dramáticamente.
Hoy deseo que alguien hubiera estado sentado allí como mi amigo Fred, con Amar
lo que es y un pedazo de papel con cuatro preguntas escritas a mano en él. ¿A quién
podría haber ayudado? Sólo puedo preguntármelo. Tres décadas más tarde, sé que
me ayudó a mí. Sólo tengo una cosa que decirles a otros veteranos acerca de eso:
Para aquellos que pelearon por la libertad, es hora de ser libres. Hagan El Trabajo.»
—J.M.L., Reno, NV21

La Escuela para El Trabajo

Esto es lo máximo en aventuras interiores. A diferencia de todas las demás
escuelas en el mundo, ésta no es para aprender: es para desaprender. Pasarás
nueve días perdiendo las historias atemorizantes que inocentemente te has creído
toda tu vida. El programa de estudios de la Escuela es un proceso viviente que
evoluciona, cambiando con las necesidades de los participantes y con base en las
experiencias de alumnos anteriores. Cada ejercicio es dirigido personalmente por
Katie y está planeado para satisfacer las necesidades de los participantes que
asisten: no hay dos Escuelas iguales. Después de nueve días con Katie, tú tampoco
serás el mismo. «Una vez que las cuatro preguntas se avivan dentro de ti,» dice
Katie, «tu mente se vuelve clara, y por tanto el mundo que proyectas se vuelve
claro. Esto es más radical que lo que cualquiera pueda imaginar.»

Talleres de Fin de Semana

Los Talleres de Fin de Semana son una oportunidad para experimentar el poder de
la Escuela en un programa de fin de semana. Katie guía a los participantes a través
de varios de sus ejercicios más poderosos, diseñados para reflejar la
transformación que ella vivió después de despertar a la realidad. Haciendo El
Trabajo sobre asuntos tales como el género, la imagen corporal, la adicción, el
dinero y las relaciones, descubrirás niveles más profundos de libertad. De los
talleres se ha dicho que son «asombrosos», «reveladores», y «el fin de semana más
poderoso de toda mi vida».

La Tienda de El Trabajo

Una manera popular y gozosa de profundizar en la comprensión de El Trabajo es
escuchar a Katie facilitando a personas. Su fluidez, su equilibrio entre firmeza y
compasión, y su especial sentido del humor proporcionan gran entretenimiento y
comprensiones poderosas.

La Tienda de El Trabajo ofrece audios y vídeos de Katie facilitando con destreza
miembros del público sobre temas como sexo, dinero, los padres, las relaciones, el
trabajo y mucho más.

El Trabajo en Internet

Katie y El Trabajo siempre están accesibles en www.thework.com y
www.thework.com/espanol. Al entrar al sitio web, podrás ver los videoclips (en
inglés) de Katie haciendo El Trabajo, revisar el calendario de eventos de Katie,22
registrarte para la siguiente Escuela para El Trabajo de nueve días, encontrar
instrucciones para llamar a “Voluntarios en Línea para Hacer El Trabajo”, aprender
acerca de Instituto para El Trabajo, descargar las Hojas de Trabajo y escuchar
entrevistas radiofónicas archivadas (en inglés), suscribirte al boletín informativo
(en inglés) de BKI y realizar compras en la tienda en línea. Un abundante acervo de
información y recursos acerca de Katie y El Trabajo está disponible en
www.thework.com y www.thework.com/espanol.

Para graduados de la Escuela: El Instituto para El Trabajo (en inglés)
Inscríbete en el Instituto para El Trabajo de Byron Katie y continúa profundizando
en tu experiencia con El Trabajo. El Instituto ofrece el único Programa de
Certificación para ser Facilitador de El Trabajo de Byron Katie oficial, y también da
a los graduados de la Escuela una manera de mantenerse inmersos en El Trabajo
mediante la Comunidad de El Trabajo. Elijas inscribirte en el Programa de
Certificación para Facilitadores o no, los foros de la Comunidad para El Trabajo
son un eje fascinante e interactivo donde miembros de todo el mundo se conectan
para hablar de asuntos relevantes y aprender acerca de El Trabajo unos con otros.
Aquí puedes ver y comentar acerca del Tema del mes de Katie y chatear acerca de
temas tales como las relaciones, ser padres, adicción, y cualquier otra cosa que
aportes a los foros. También puedes tener la oportunidad de participar en un
programa de rotación, llamado «Round Robin», para facilitarse unos a otros (a
veces hay participantes de habla española). Conéctate a
www.instituteforthework.com (en inglés).

La Casa de las Vueltas para El Trabajo

La Casa de las Vueltas es un programa residencial de 28 días que confronta la
máxima adicción, la única adicción: la adicción de la mente a los pensamientos no
cuestionados que causan todo el sufrimiento y violencia interna en el mundo. Está
enfocada en El Trabajo de Byron Katie, un proceso sorprendentemente sencillo y
poderoso que millones de personas (adictos, veteranos, encarcelados, estudiantes,
amas de casa, ejecutivos, políticos, profesionales de la salud mental, personas de
todos los caminos) han usado para superar profundos comportamientos
autodestructivos. La Casa de las Vueltas es el único lugar que tiene autorización de
Byron Katie para usar El Trabajo en sus programas de rehabilitación emocional y
de adicciones. En un lugar seguro, de apoyo y que respeta la ecología, Byron Katie
y su equipo de facilitadores certificados te guían a través de un programa diseñado
específicamente para darle la vuelta a tu vida en una forma radical.

Las cuatro preguntas

Abajo aparecen las cuatro preguntas de nuevo. Algunas personas las imprimen en
una tarjeta y las tienen siempre a la mano.


1. ¿Es verdad?

2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?

3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento?

4. ¿Quién serías sin el pensamiento?

Invierte el pensamiento; luego encuentra tres ejemplos genuinos y específicos de
cómo eso es verdad en tu vida.

Si quieres comenzar con El Trabajo de inmediato, ve a www.thework.com/espanol
y selecciona “Voluntarios en Línea para Hacer El Trabajo.” Facilitadores voluntarios
están disponibles para atender sin cargo alguno a las personas que llamen. La
Línea de Asistencia está atendida por facilitadores que han completado la Escuela
para El Trabajo y que han sido aprobadas por Byron Katie para dar servicio en
dicha línea (a veces es posible encontrar facilitadores que hablan español).
Toda contribución a la Fundación El Trabajo será sinceramente agradecida. Gracias
a tu donación, otros tendrán la oportunidad de aprender cómo hacer este trabajo
transformador. Puedes hacer una aportación económica por correo a The Work
Foundation, P.O. Box 20310, Santa Barbara, CA 93120 o en nuestro sitio web,
www.thework.com.


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Este pequeño libro es un extracto de Amar lo que es. Cada año, decenas de miles de 
estos libritos impresos son solicitados y se envían alrededor del mundo para 
ayudar a la gente a descubrir gratuitamente el poder transformador de El Trabajo
(The Work).

Si deseas explorar mayormente este proceso, sugerimos que pidas Amar lo que es

donde sea que se vendan libros. La versión completa del libro te ayudará a 
profundizar en El Trabajo, e incluye numerosos ejemplos de Katie facilitando a 
otros sobre asuntos tales como el miedo, la salud, las relaciones, el dinero, el 
cuerpo y más. Amar lo que es también está disponible como audio libro en inglés, lo 
que te ofrece la experiencia valiosísima de escuchar a Katie hacer El Trabajo en 
vivo mediante grabaciones hechas en talleres. El libro (en español) y el audio libro 
(en inglés) también están disponibles en nuestro sitio web oficial, 
www.thework.com. 

Para más información respecto a traducciones al español de 
libros y otras publicaciones de Byron Katie, acudan a www.thework.com/espanol.
© 2009 Byron Katie, Inc. All rights reserved.


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P.O. Box 1206, Ojai, CA 930