domingo, 1 de marzo de 2015

"Curación Física, Mental y Espiritual".


En su aspecto mortal, el hombre está dotado de una naturaleza triple, y anhela la liberación de todas las formas de sufrimiento, esto es:

1) La curación de las enfermedades corporales.

2) La curación de las enfermedades de la mente -enfermedades psicológicas- tales como el temor, la ira, los malos hábitos, la conciencia del fracaso, la carencia de confianza y de iniciativa, etcétera.

3) La curación de las enfermedades del espíritu, tales como la indiferencia, la carencia de un propósito en la vida, el dogmatismo y la soberbia intelectual, el escepticismo, el satisfacerse con el aspecto material de la existencia, y la ignorancia tanto de las leyes de la vida como de la divinidad del hombre.

Es de fundamental importancia el asignar igual valor a la prevención y a la curación de estos tres tipos de enfermedades simultáneamente. La mayoría de los hombres fija su atención en la curación de los problemas físicos exclusivamente, debido a que éstos son los más tangibles y obvios. Más las gentes no se percatan del hecho de que las verdaderas causas de todas las aflicciones humanas, yacen en las perturbaciones mentales tales como la ansiedad, el egoísmo, etc. y en la ceguera espiritual, que impide percibir el divino significado de la vida.

Una vez que un hombre ha destruido en sí las bacterias mentales de la intolerancia,
 la ira y el temor, y ha liberado su alma del poder de la ignorancia, 
es muy poco probable que sufra de enfermedades físicas 
o de privaciones materiales.

P. Yogananda.

"Consejos del Dr. Hamer Para Sanarse".

1- No dejarse ganar por el pánico
El entrar en pánico hará que la central de comandos ejecute un programa, y establecerá el programa donde deba. En ese momento, la persona pierde la conexión funcional coherente del cerebro. Muy a menudo, la gente muere en pánico. La persona no debiera entrar nunca en pánico ni hacer entrar en pánico a los demás. Hay que tener un enorme cuidado con el entorno y especialmente con quien recibe de nosotros. ¡AMENSE! Ámense ustedes mismos y también ámense entre ustedes. AMARSE tiene un doble sentido de gran valor terapéutico. Si uno se ama a sí mismo, primero, no hará ningún conflicto consigo mismo, ni de desvalorización, ni de culpabilidad. Si se ama a los demás entonces no hará ningún conflicto con los demás.
No entrar en pánico significa que el enfermo nunca debe asustarse y que los terapeutas jamás deben asustar al enfermo. De lo contrario, hasta un resfriado se vuelve incurable, ya que provocará una generalización. Entrar en pánico es comprarse un boleto de ida.
Por ejemplo: decirle a una madre en tono lo-siento-mucho-señora-mi-más-sentido-pésame-lamentablemente-tengo-malas-noticias, que su hijito tiene leucemia es un asesinato. ¡Porque la leucemia no es una enfermedad! ¡Es el primero de cinco pasos biológicos naturales de regeneración de la sangre después de un conflicto cuya respuesta biológica fue una anemia!
2- Soportar la vagotonía
Alrededor de las 22 hrs se desencadena normalmente el impulso máximo de la vagotonía. El nervio vago es el más poderoso nervio del organismo: no hay manera de vencer al sueño. Ese es nuestro ritmo ancestral: el hombre es un animal diurno, en su código biológico de comportamiento antiguo de cuatro millones de años, está grabado que debe cazar, recoger frutos, actuar de día y reposar de noche. Es durante la noche que todo está automatizado para que el organismo concentre su trabajo en el tubo digestivo.Tenemos menos actividad cerebral, cardíaca, respiratoria. Es normalmente por la noche que toda enfermedad se hará más insoportable porque es durante esa vagotonía el cerebro repara mejor y puede haber más edemas. Se puede hacer algo para reducir esos edemas para que sea mas soportable pero sólo reducirlos porque si se impide que actúen, nunca se logrará la reparación, puesto que los elementos re-constitutivos no llegarán a reparar.
Si la vagotonía es muy fuerte, la cabeza puede sentirse caliente al punto tal que uno puede ducharse la cabeza y tener los cabellos prácticamente secos sin necesidad de usar el secador, simplemente por la termogénesis de conductibilidad. Esto sucede cuando la cabeza está “aplastada” por edemas biológicos: en ese momento, hay que ayudar. 
3- Todas las noches, hacer el balance diario
Hay que saber si se ha “trabajado” demasiado durante el día. Si es así, reposo obligatorio el día siguiente para las enfermedades importantes como el cáncer, fibromialgia, artritis, etc. La persona debe curarse. Puede hacer muchas cosas, pero debe ocuparse de su enfermedad por encima de todas las cosas. No debe esperar que alguien o algo lo cure, hay que motivarlo.
Hay un doble mensaje en esto. Debe ocuparse de sí-mismo, que haga un repaso de su jornada en su cabeza, interesarse en la vida, que tome notas, que haga ese balance. Si hizo demasiado, debe reposar al día siguiente porque de lo contrario entra demasiado en estrés, en actividad, con lo que el cerebro vuelve a la simpaticotonía deteniendo la vagotonía. Allí se detiene la curación.
4- Todas las mañanas tomar un lápiz y planificar su día
Hay que respetar el plan y prever al menos 6 horas de reposo además de la noche. Estas son las reglas para los grandes enfermos y tienen que luchar contra sus angustias. El que está en silla de ruedas querrá siempre asistir a muchas reuniones para demostrar y demostrarse que puede hacer lo que todo el mundo. Es una reacción de escape, es un juego perverso. Hay que concentrarse en su curación porque ésta es posible. Hay que evitar entrar en el estrés de la acción.
Con 6 horas de reposo, además de la noche, tenemos suficiente vagotonía. El cerebro tiene una fuerza extraordinaria para curarnos a pesar de todo lo que hacemos contra eso (entre los miedos, las peleas, los mensajes deprimentes o terribles que recibimos durante el día y a causa de las acciones).
5- Hacer siempre lo absolutamente necesario primero
Si eso sobrepasa 3 horas de esfuerzo físico o psicológico, hay que detener lo superfluo y descansar, con el corazón alegre porque estamos haciendo lo que corresponde para curarnos, y no lo contrario. La mayor parte de la gente se deprime, se desmoraliza, tienen miedo de descansar: tienen el estrés de su problema, de su decrepitud y ese es un conflicto secundario muy fuerte: "Ya no puedo hacer nada, no sirvo".
Hacer lo absolutamente necesario primero va a permitir a la persona probarse que existe todavía, pero hay que cronometrar el tiempo. La persona enferma quiere demostrar que puede hacer, pero si pasa 3 horas físicas o psicológicas, debe detenerse. Lo mejor es leer lectura liviana, divertida, ver películas divertidas y pueden verla cuantas veces quieran si las alquilan. Es la terapia por la risa, puesto que si se detiene en los noticieros, con guerras, accidentes, o películas de muerte, de violencia, inconscientemente se sobre-estresa con imágenes liminales y subliminales.
Durante la recuperación me ocupo de mi, me amo, me cuido, me mimo. Es vital, es la manera de curarse. No alcanza con decodificar y aceptar (a veces sí) sino que hay que respetar la reparación también.
6- Rechazar todo enfrentamiento
Recriminar, discutir con su entorno es uno de los mayores dramas que garantizan la recaída o la imposibilidad de curarse. “Necesito de ustedes, de su ayuda y no de su oposición permanente”. Porque uno sustrae calorías y fuerzas de las que necesita el cerebro para reparar y al monopolizar la energía para combatir generalmente el enfermo está expuesto al juicio de quienes lo rodean, y estos no saben nada, solo hablan por hablar y el enfermo no zafa, no sale del estrés.
Aquí reproduzco una frase que Claude Sabbah atribuye a su abuelo: “Si la gente que no tiene nada que decir se callara, habría un gran silencio en la superficie de la Tierra. Son siempre los que no saben nada los que cacarean”.
Acá estamos hablando de una elevación en el nivel de la conciencia humana.

7- Privilegiar el reposo nocturno
El ser humano es un ser diurno. Todos sus ritmos biológicos básicos están programados sobre la base del ritmo solar. Por supuesto, puesto que la noche para el enfermo es normalmente el momento de mayor dolor, y en algunos casos con la angustia inconsciente de “¿Despertaré o moriré?”, es bastante difícil mantener esos ritmos. Hay que desdramatizar eso. Además, puesto que no han hecho demasiado durante el día, no están lo suficientemente cansados para dormir bien de noche.
Entonces, no hay que dudar en modificar el horario de sueño. Debe privilegiarse el reposo nocturno en la medida de lo posible pero, si eso no es fácil, no hay que dudar en quedarse despierto hasta las 2 ó 3 de la mañana, mirando documentales, tomando uno que otro café (el café también reduce el edema cerebral). De ese modo, el enfermo sabe que por un buen rato no pueden dormir entonces aguantan hasta donde pueden: cuando pasan el período habitual de gran vagotonía, y después de haberse dado el gusto de trasnochar leyendo, escribiendo, pensando sanamente, positivamente, sin estrés…allí se van a dormir y se levantan al mediodía. Después, a medida que mejoran, vuelven paulatinamente, una hora por día, a su horario normal.
8- Comer sanamente y liviano
Ensaladas, frutas, cosas crudas, o cocinadas a la parrilla, para que sea fácilmente asimilable. Si come mucho, digerir le consumirá muchas calorías y es mejor guardar lo más posible para la curación.
A evitar absolutamente el alcohol en la vagotonía.
9- Sanarse normalmente si aparece el dolor.
Puede tomar remedios alopáticos y homeopáticos como es de costumbre, eso no pondrá la curación en peligro.

10- Esperar pacientemente la verdadera mejoría
Si uno no se deja asustar por los pequeños o grandes inconvenientes de la reparación y espera tomando el mejor reposo posible, la mejoría va a llegar. Si se pasó el punto culminante de la fase de reparación, la persona tendrá tantos edemas que puede haber manifestaciones molestas, como dolores, vértigos, fiebre si los edemas están en el tronco cerebral, malestares. Esto no debe asustar a la persona: no se trata de cosas graves sino de esfuerzo de reparación. Hay que esperar pacientemente sin poner en marcha la idea de “estar sonado” sino no hay cura.
Es el principio de la persona que tiene edemas en sus fibras y que con ello se agrava durante un tiempo su dificultad motriz en una esclerosis múltiple, por ejemplo. Debido a nuestra cultura ancestral basada en la apariencia de las enfermedades, esto nos lleva a tener pánico, ir al hospital urgente, perfusión de corticoides en grandes cantidades, lo que cambia a la persona porque bombea todos los edemas y deja de doler, pero no está curada y el proceso va a comenzar quizás con más violencia.
11- Jamás permanecer mucho al sol o con la cabeza cerca de una fuente de calor
El calor multiplica por cuatro el tamaño del edema cerebral. En ese momento, se ejerce una enorme presión y se corre el riesgo de una crisis de epilepsia fuerte. En general, se recomienda al gran enfermo de evitar ponerse al sol durante un año, incluso en el mar. Puede estar bajo la sombrilla, bañarse pero hasta ahí no más.
Si la cabeza está cerca de una fuente de calor, lo mismo. Conviene poner hielo sobre la cabeza. 
El Dr. Hamer menciona un caso típico: el hombre de negocios que tiene serios inconvenientes porque su empresa está muy mal en diciembre. En enero, su esposa e hijos se van de vacaciones al mar por un mes. El 15 de enero, el hombre soluciona su problema y salva su empresa. Va a reunirse con su familia a la playa y se pone a tomar sol: lo que él no sabe todavía es que acaba de salir de un conflicto psicológico de pérdida de territorio. Por supuesto, como ninguno de nosotros de hecho, no hace la relación entre el dolor de cabeza, su conflicto y el sol que le está agigantando los edemas. Tiene su crisis en la playa misma y sale de allí en ambulancia.
12- Si el problema es muy importante, helar las partes dolorosas y la cabeza
Si duele el hígado por ejemplo, hay que poner hielo sobre el hígado y también en el lugar del control neuronal del hígado en la cabeza, es decir sobre el tronco cerebral, debajo de la nuca, en la parte superior del cuello. Si el frío no calma el dolor en el órgano, entonces hay que poner calor sobre el órgano, pero sobre la cabeza siempre frio, sin excepción. Se recomienda comprar esos “cold hot pack” y tener siempre 4 a mano: 2 en el congelador, 2 sobre la persona, que hay que cambiar a cada hora. Si es muy violento, poner hielo en ambos lugares y hacerse un baño de pies caliente, la diferencia de temperatura va a hacer que el líquido circule de manera mecánica y por lo tanto reducirá un poco el edema.
13- Nunca calmar demasiado los síntomas
Se pueden tomar analgésicos o anti-inflamatorios para hacer soportables los síntomas. Los síntomas se detendrán por sí solos cuando la central de comandos lo decida. Mientras haya síntoma, es que es necesario que esté. Es de capital importancia.
Por ejemplo si usted se clavó un vidrio en el pie, le dolerá mientras cicatrice y estará sensible, pero justamente es para que no agrave la herida. si no le doliera seguiría caminando sin cuidar la herida y no permitiría que se cure: esa es la función del dolor.
No hay que olvidar nunca que el cerebro no se equivoca jamás. Si hay dolor es porque el cerebro dice: “A reposar”. Hay que respetar esa inteligencia innata que nos ha permitido sobrevivir desde hace tantos millones de años.

viernes, 27 de febrero de 2015

"Increíbles Beneficios de Acurrucarse".

Las hormonas de tu cuerpo saben lo que hacen, y eso es un hecho científico.
Es un hecho que los abrazos fortalecen nuestras relaciones
 y en general, nos hacen sentir mejor. 
¿Se te ha pasado por la cabeza que a lo mejor hay una explicación científica para eso? Acurrucarse estimula la producción de oxitocina; la hormona 
que juega el papel más importante en la neuroanatomía de la intimidad. 
Es conocida como la “hormona de la unión” o “la hormona del amor”, 
puesto que nos da la sensación de empatía, confianza, deseo sexual 
y un montón de otras emociones buenas para la salud.

Aquí una lista de los beneficios de esta agradable forma de entregar amor:

1. Refuerza el vínculo emocional con tu pareja

Porque crea un ambiente cómodo para la comunicación; algo importante que tendemos a descuidar. Una buena comunicación es esencial para construir la confianza, por lo que te recomendamos abrazar a tu pareja al menos 15 minutos al día.

2. Alivia el dolor

Porque en el fondo, seguimos siendo niños. Y como en nuestra más tierna infancia, necesitamos a alguien que nos consuele cuando estamos lastimados. En aquel entonces creíamos en el poder mágico de nuestros padres para hacernos olvidar el dolor… Hoy conocemos otros poderes, verdad?

3. Mejora tu vida sexual

Los besos y las caricias después del sexo son fundamentales para tu pareja y aumentan la satisfacción en la experiencia sexual. No te dejes engañar, incluso los hombres se sienten más felices con una buena ronda de abrazos. Esto es de gran importancia para las parejas con niños, donde el romance ya no es prioridad. En esos escasos momentos de intimidad, hazte el tiempo para acurrucarte, antes de salir corriendo a cumplir con tus tareas de mamá.

4.  Estimula tu sistema inmunológico

Hay un fuerte vínculo entre tu cerebro y tu sistema inmunológico, por lo tanto, lo que está en nuestra cabeza afecta de manera positiva o negativa a nuestra salud. Mantener la calma, ser optimista, expresar nuestros sentimientos y tener buenas relaciones personales son excelentes formas de fortalecer nuestro sistema inmune. Y todo se relacione, de una u otra forma, al arte de repartir abrazos.

5. Te ayuda a conciliar el sueño

La oxitocina contrarresta los efectos del cortisol (“la hormona del estrés”). Y como se libera en nuestro cerebro cuando estamos relajados, aumenta la calidad del sueño. La oxitocina nos hace sentir más tranquilos y somnolientos.

6. Reduce los antojos

Otro efecto interesante de la hormona del amor es su capacidad para aliviar los antojos, ya sea de alimentos, drogas, alcohol y otros. Así que ya lo sabes: acurrucarse puede evitar que asaltes la nevera por la noche. ¿Prefieres pasar un buen momento con el chico que te gusta, o tragarte un montón de helado de chocolate?.

7. Y tu nivel de estrés

Insisto: la oxitocina combate los efectos estresantes del cortisol. Y deshacerse del estrés y de las emociones dañinas puede reducir el riesgo de un ataque al corazón. Así que, que nadie te diga que al acurrucarte con tu pareja, estás desperdiciando el tiempo. En realidad, están invirtiendo en lo más importante de todo: sentirse mejor.
Este día, tómate el tiempo para abrazar a alguien 
y reposar cerca de su corazón.
Visto en: Iheartintelligence.com / Imágenes de: Weheartit

"Lo Dicho y lo No Dicho".



Los antiguos romanos creían que la felicidad dependía de algunas palabras que 
los dioses pronunciaban en el momento del nacimiento de una criatura, de tal manera
 que el destino quedaba trazado a partir de la dicta (‘la cosa dicha’). Nada más 
y nada menos que de allí viene la palabra “dicha” como sinónimo de “felicidad”. 
Si extendemos aquella visión, nuestra “dicha” también está determinada 
por la palabra pronunciada ya no por los dioses, sino por nosotros mismos. 
Y en tiempo justo, antes de que fermente en el silencio.

Porque hay silencios piadosos, silencios que economizan lo innecesario, 
silencios plenos de comunicación. Hasta hay silencios que son sagrados. 
Pero necesitamos discernirlos de aquel silencio instalado como una válvula 
que impide refluir frescamente la sangre
 hacia nuestro corazón. Y entonces, las palabras allí estancadas (las no-dichas)
 empiezan a volverse corrosivas. Nos atoran. Nos constriñen. 
Producen vahos de angustia, de irritación, de impensada dureza, 
de desconcertantes miedos, de penas corporales ... Cuando es así, 
y finalmente las decimos, el efecto es como de quien en un fin de semana 
decide limpiar las alacenas y los placares, el altillo y el galpón: 
el espacio libre deja claridad y orden; nos brindamos a nosotros mismos
 una Belleza que estaba, -pero tapada- 
y hacemos lugar para lo nuevo que no tenía cómo acceder a nosotros: 
nuevos sentimientos, nuevos puntos de vista, nuevas actitudes, 
y hasta nueva gente que no se nos acercaba porque estábamos siendo 
una vieja versión de nosotros mismos,
 una versión no-actualizada, con tanta palabra rancia no-dicha.

A veces lo no-dicho se trata de una sola palabra que puede uno tardar años 
en poder decir. Corta. Tremenda. Eficaz si se es fiel a ella. La palabra “basta”. 
Para eso con frecuencia tiene que estar el recipiente lleno de aquello 
que ya no queremos, pues “bastar” significa eso: “ser suficiente, no hacer falta más”.
“No quiero más de esto en mi vida”
es el preludio para todos los otros “Sí, quiero”.



Imagen de La Maga.

"Focalizo Mis Pensamientos a Mi Favor".


"Para obtener los logros que me he propuesto,
 el foco de mi intelecto no puede estar vagando ni siquiera levemente.
 
Cuando me focalizo, 
toda la energía del ser funciona en una sola dirección 
produciendo el resultado esperado. 
 
Creo la rutina de ordenar mis pensamientos cada día".
 
Definidos,
Brahma Kumaris.
Imagen de La Maga. 

"Beneficios de los Mandalas".


Los mandalas actúan a través de diferentes áreas, influyendo a través de nuestra psique, modificando nuestras emociones, equilibrando nuestra energía (aura) y conectándonos con nuestro subconsciente trayendo a la luz, lo que no vemos a simple vista. El Mandala enviará impulsos a la mente interna llegando a los receptores del cerebro donde se procesará y se obtendrá una reacción. Los mandalas actúan sobre nuestros hemisferios cerebrales, equilibrándolos a través de los colores y las formas geométricas sagradas.

Un mandala nos hace experimentar alteraciones de la consciencia, 
así como la expansión de la misma.

El beneficio más inmediato al pintar un mandala es la relajación.

Desarrollan nuestra intuición.

Nos ayudan a conectar con nuestro centro, nuestro Ser, nuestra esencia.

Nos ayudan a relacionarnos mejor con nuestro mundo exterior.

Útiles para la concentración y la memoria.

Nos ayudan a desarrollar la paciencia y la constancia.

Activan la energía positiva. 
Los mandalas creados para propósitos determinados, pueden energetizar lugares, transformando su frecuencia vibratoria. Esto es útil para trabajar la prosperidad 
en un negocio, la armonía en la casa o el estudio en la escuela.

Utilizados dentro de la meditación, 
nos ayuda a elevar nuestro nivel de conciencia.

Un mandala puede equilibrar nuestros centros de energía, 
si los creamos bajo ese propósito 
y elegimos los colores correspondientes a cada chakra.

Un mandala saca a la luz limitantes o bloqueos creados por experiencias de dolor
 en el pasado, las cuales, al no haber sido procesadas, continúan bloquean nuestra vida. Un mandala nos permite no solo ubicar estas limitaciones, sino también sanarlas 
a través de la forma y color, elegidas para dicho propósito.

Un mandala nos conecta con las heridas más profundas de nuestra alma,
 creadas no solo por nuestras experiencias de esta vida, sino por las experiencias
 que nuestra alma ha vivido a través de todas nuestras vidas en diferente tiempo
 o espacio, dándonos así una oportunidad de sanación en este tiempo presente.

Harumi Puertos

jueves, 26 de febrero de 2015

"No Busques al Milagro: Eres el Milagro".



He vivido tantos momentos de caos terriblemente violentos, 
pero como incansablemente me he ido trabajando, 
aprendiendo a conocer los elementos de ese caos, 
poco a poco he podido tornar esos elementos en piedras de oro, 
con las que ordenadamente he construido una inamovible y poderosa fundación, 
sobre la cual estoy erigiendo a mi autentico ser.

Cuando se ha decidido entrar en la vía de la auto-transformación con todo su ser; 
 esa transformación se hace. 
Es difícil a veces, para algunas personas, comprender que ya no eres el/la mism@.

Cuando de verdad se ha hecho una profunda labor sobre sí mism@, 
y un@ se ha caído, se ha levantado, caído y levantado, luchado y luchado, 
llega un momento en el que los progresos se hacen cada vez mas rápidos, 
con cada vez menos de esfuerzos, son saltos cuánticos. 
Allí transformarse se convierte en una danza. 
Aunque no se puede evitar el dolor. 
Un@ puede progresar interiormente hasta su lecho de muerte.
 ¡Vamos!.

Asistir a su propia auto-transformación y a su expansión, 
es algo realmente extraordinario.

No busques al milagro: ¡Eres el milagro!.

Cristobal Jodorowsky.
Imagen de Viviana Espinoza.