martes, 20 de enero de 2015

"El Proceso Creativo de Sanar".

Curarse no es lo mismo que Sanarse. 
La primera corresponde a recibir una cura o ayuda externa,
a quitarse algo enfermo que no es mío y viene de afuera.


Sanar es un proceso interno donde deberá atravesar los siguientes pasos:
Reconocer que estoy enfermo, que estoy en problemas, que hay algo oscuro 
que no puedo integrar sabiamente a mi vida. Identificar la información que aporta
 la “enfermedad o crisis”. Es decir, reconocer qué siento, qué rechazo, qué necesito 
cambiar y dónde me lleva esto.
Tiempo y silencio para procesar esa información, ocuparse de la enfermedad 
necesariamente me implica un tiempo que usaré encontrando momentos 
de aislamiento y silencio para enfrentar la información llamada enfermedad 
(miedos, causas, sombras, conflictos, etc.) Poder analizar y reencontrar los pedazos
escindidos de mi vida no es un hecho simple y al dolor resultante hay que darle 
una tibia bienvenida mientras lo abrigamos y acunamos, el silencio es el ámbito natural
para este proceso.
La alquimia propiamente dicha, es decir, el Mago ya con sus elementos 
sobre la mesa se dispone a reciclar, mutar, transformar aquello que sufrirá 
una transmutación. Aquí es donde la creatividad hace su trabajo sutil y sagrado. 
Cada paso implica una aproximación y a veces un retroceso pero al cabo 
del tiempo que será nuestro ayudante, la construcción creativa de sanar 
ira empezando a tomar forma. El enfermo comienza a cambiar el rostro, 
ya que las máscaras fueron eliminadas y los pedazos escindidos 
de mi vida, reincorporados a la obra creativa de sanar.
Obra terminada. 
El proceso creativo trajo como resultado mi propia sanación, 
que lejos de esperarla de afuera, surgió desde mi interior.


Claudia Chirino.