lunes, 2 de marzo de 2015

"La Impactante Reacción de tu Cerebro Cuando Dejas el Azúcar"

“Los primeros días son difíciles. 
Casi se siente como si te estuvieras rehabilitando de una adicción a las drogas”, 
cuenta Andrew que pasó 40 días de abstinencia de dulces. 

*Este artículo fue originalmente escrito por Jordan Gaines Lewis, una joven neurocientífica conocida por sus escritos sobre temas relacionados a la ciencia.
Todos los que me conocen saben que tengo una adicción por lo dulce. Siempre la he tenido. Mi amigo y compañero de clase Andrew tiene la misma adicción, y el hecho de vivir en Hershey, Pennsylvania –la “Capital Mundial del Chocolate”– no nos ayuda mucho.
Pero Andrew es más valiente que yo. El año pasado, inició una cuarentena sin azúcar. No puedo asegurar que seguiré sus pasos este año, pero si durante 40 días te abstienes de comer dulces, esto es lo que puedes esperar:

1. Azúcar: recompensa natural, dosis artificial

En la neurociencia, la comida es algo que llamamos “gratificación natural”. Para poder sobrevivir como especie, las actividades tales como comer, tener sexo y criar deben ser placenteras para el cerebro para que estos comportamientos se refuercen y se repitan.

La evolución ha dado paso a la “vía mesolímbica”, un sistema del cerebro que descifra estas gratificaciones por nosotros. Cuando hacemos algo placentero, un grupo de neuronas conocido como área tegmental ventral usa el neurotransmisor conocido como dopamina para enviar la señal a una parte del cerebro llamada núcleo accumbens. La conexión entre este núcleo y nuestro lóbulo prefrontal dicta nuestros movimientos motores, tales como decidir si comer o no otro trozo de ese delicioso pastel de chocolate. El lóbulo prefrontal también activa las hormonas que le dicen a nuestro cuerpo: “Oye, este pastel está muy rico. Lo recordaré en el futuro”.

No todos los alimentos son igual de gratificantes, por cierto. La mayoría de nosotros preferimos lo dulce por sobre lo ácido y lo amargo porque, con el tiempo nuestro cerebro ha reafirmado la idea de que las cosas dulces proveen de una saludable fuente de carbohidratos. Cuando nuestros ancestros buscaban frutos, por ejemplo, lo ácido indicaba “no está maduro aún” mientras que lo amargo significaba “¡Alerta! ¡Veneno!”.
La fruta es una cosa, pero las dietas modernas son el producto de años de transformaciones. Hace una década, se estimaba que el estadounidense promedio consumía 22 cucharaditas de azúcar añadida al día, aumentando la dieta en unas 350 calorías. Hace unos meses, un experto sugirió que el británico promedio consumía 238 cucharaditas de azúcar a la semana –34 cucharaditas por día aproximadamente–.

Ahora que las personas están mostrando un mayor interés y cuidado respecto a la alimentación saludable, son más los que notan que es casi imposible toparse con alimentos procesados o preparados que no contengan azúcar añadida, ya sea para darle más sabor, conservación o para ambos. Y de la misma manera en que las drogas secuestran la vía de la gratificación del cerebro y nos hacen dependientes, la evidencia indica que el azúcar es adictivo y provoca exactamente lo mismo en tu cerebro que los cigarrillos, el alcohol y la cocaína hacen al cerebro de un adicto.

2. La adicción al azúcar es real

“Los primeros días son difíciles”, me dijo Andrew respecto a su aventura sin azúcar el año pasado. “Casi se siente como si te estuvieras rehabilitando de una adicción a las drogas. Me descubrí comiendo muchos carbohidratos para compensar la falta de azúcar”.
Hay cuatro componentes principales de una adicción: “atracón” –de drogas o dulces en este caso–, abstinencia, ansiedad y la “sensibilización cruzada” –la noción de que una sustancia adictiva predispone a alguien a hacerse adicto a algo–. Un experimento común funciona así: las ratas son privadas de alimento por 12 horas al día, entonces se les da 12 horas de acceso a una solución azucarada y alimento regular. Luego de un mes de seguir este procedimiento, las ratas experimentan un comportamiento similar a aquellos adictos a las drogas. Se atracan de la solución azucarada en poco tiempo, demostrando mucho más interés por esta que por su alimento regular. Además muestran signos de ansiedad y depresión durante el periodo de privación.

Al igual que las drogas, el azúcar gatilla la liberación de dopamina en el núcleo accumbens. A largo plazo, el consumo regular de azúcar cambia la expresión génica y la disponibilidad de receptores de dopamina en el lóbulo frontal y mesencéfalo. En resumen, esto significa que un consumo repetido de azúcar a lo largo del tiempo lleva a una señalización de dopamina prolongada, una mayor excitación de las vías de gratificación del cerebro y la necesidad de aún más azúcar para activar todos los receptores de dopamina del mesencéfalo, como antes. El cerebro se vuelve tolerante al azúcar, y por ende se requieren mayores cantidades para lograr el mismo efecto.

3. El síndrome de abstinencia al azúcar también es real

Aunque estos estudios fueron ejecutados en roedores, no es descabellado afirmar que los mismos procesos primitivos ocurren en el cerebro humano. “Las ansias nunca se fueron, pero quizá era algo psicológico”, me dijo Andrew. “Pero fue más fácil después de la primera semana”.

En un estudio realizado en 2002 por Carlo Colantuoni y sus colegas de la Universidad de Princeton, las ratas sometidas a un protocolo de dependencia al azúcar luego experimentaron el síndrome de abstinencia al azúcar. Este fue facilitado ya sea por la privación de alimento o por el tratamiento con naloxona, una droga utilizada para tratar la adición a los opiáceos. Ambos métodos de tratamiento de la abstinencia conducen a problemas físicos, incluido el castañeteo de dientes, temblores en las patas, y sacudidas de cabeza. El tratamiento con naloxona también demostró que ponía a las ratas más ansiosas, ya que pasaban menos tiempo en lugares elevados que carecían de paredes a ambos lados.

Experimentos de abstinencia similares llevados a cabo por otros científicos también demostraron comportamientos parecidos a una depresión en tareas tales como la prueba de nado forzado. Las ratas que pasaban por el periodo de abstinencia al azúcar mostraban comportamientos más pasivos (como flotar) que activos (como tratar de escapar) al ponerlas en el agua, sugiriendo un sentimiento de desamparo.

Un nuevo estudio publicado por Victor Mangabeira y colegas en Physiology & Behavior informa que la abstinencia al azúcar está también relacionada con el comportamiento impulsivo. Al principio, las ratas eran entrenadas para recibir agua empujando una palanca. Luego del entrenamiento, los animales volvían a sus jaulas y tenían acceso a una solución de azúcar y agua, o sólo agua. Después de 30 días, cuando a las ratas se les dio nuevamente la oportunidad de empujar la palanca para obtener agua, aquellas dependientes de azúcar empujaban la palanca muchas más veces que los animales de control, sugiriendo así un comportamiento impulsivo.

Estos son experimentos extremos, por supuesto. Nosotros los seres humanos no solemos pasar por 12 horas de privación de alimento, así como tampoco nos atiborramos de bebidas y pasteles al final del día. Pero estos estudios en roedores sin duda nos dan una idea de los apuntalamientos neuroquímicos de la dependencia del azúcar, síndrome de abstinencia, y comportamiento.

¿Sigues motivado en hacer una cuarentena sin azúcar? Quizá te preguntes cuánto tardará tu cuerpo en liberarse de las ansias y los efectos colaterales, pero no hay respuesta para ello. Cada persona es diferente y no hay estudios sobre esto en humanos. Pero después de 40 días, está claro que Andrew ya superó la peor parte, incluso  ha revertido algunas de sus alteradas señalizaciones de dopamina. “Recuerdo que cuando comí mi primer alimento azucarado, lo encontré demasiado dulce”, dijo. “Tuve que reconstruir mi tolerancia”.
Y como clientes regulares de una pastelería local en Hershey,
les puedo asegurar, mis queridos lectores, que lo ha hecho tal cual.
 Visto en: Gaines on Brains

domingo, 1 de marzo de 2015

"La Quietud del Espacio". Eckhart Tolle.



Cuando ya no estás totalmente identificado con las formas, la conciencia - quien eres- se vuelve libre de su aprisionamiento en la forma. Esta libertad es el surgir de espacio interior. Se presenta como una quietud, una paz sutil profunda dentro de ti, incluso en el rostro de algo aparentemente malo. Esto, también pasará. De repente, hay espacio alrededor del evento. También hay espacio alrededor de las altas y bajas emocionales, incluso alrededor del dolor. Y por encima de todo, hay espacio entre tus pensamientos. Y desde ese espacio emana una paz que no es "de este mundo", porque este mundo es forma, y ​​la paz es espacio. Esta es la paz de Dios.
Ahora puedes disfrutar y honrar a las cosas de este mundo sin darles una importancia y significado que no tienen. Puedes participar en la danza de la creación y estar activo sin apego al resultado y sin imponer exigencias poco razonables sobre el mundo: Satisfáceme, hazme feliz, hazme sentir seguro, dime quién soy. El mundo no puede darte esas cosas, y cuando ya no tienes tales expectativas, todo el sufrimiento auto-creado llega a su fin. Todo ese sufrimiento se debe a una sobrevaloración de la forma y una falta de conciencia de la dimensión del espacio interior.
Cuando esa dimensión está presente en tu vida, puedes disfrutar de las cosas, de las experiencias y de los placeres de los sentidos sin perderte en ellos, sin apego interno a ellos, es decir, sin convertirse en adicto al mundo.
Las palabras "Esto, también pasará" son punteros hacia la realidad.
Al señalar la impermanencia de todas las formas, 
de manera implícita, también están apuntando a lo eterno. 
Sólo lo eterno en ti puede reconocer lo impermanente como impermanente.
Una Nueva Tierra, Eckhart Tolle. 
© copyright 2008-2014. Eckhart Tolle. All rights reserved. 
www.eckharttolle.com
Imagen de La Maga.

"Frases Motivadoras".

Para ser un buen líder, hay que, principalmente, ser un gran motivador, 
y un motivador lo es por muchas cosas, por ser un gran conocedor de su equipo,
 por saber tratar a cada uno como debe y sobre todo, 
por sacar el mayor rendimiento de su gente en las situaciones más extremas.
Si tienes gente a tu cargo, o eres tu propio coach,
recuerda estas frases cuando tengas que seguir adelante
a pesar de todo y de todos.
Frases motivadoras para ti:

1. No importa cuántas veces ta caigas sino cómo seas capaz de levantarte.

2. Aprende de tus errores, analízalos,
 busca sus causas y se capaz de transformarlos en fortalezas.

3. Cuando me dices que no puedes hacer algo, 
ya hay otra persona interrumpiéndote diciendo que está hecho.

4. Para llegar al éxito no pretendas hacerlo de repente, 
siembra poco a poco para recoger finalmente el fruto deseado.

5. Fracasar es duro, no cabe duda de ello, 
pero no intentarlo no debe pasársete por la cabeza tan siquiera.

6. Si no te valoras tú, no valorarás nunca tu tiempo, y, 
hasta que no valores tu tiempo nunca harás nada con él. 
Y es que el tiempo (el ahora) es lo más valioso que tienes.

7. Aprende a escuchar, hazlo,
por eso tenemos dos orejas y una sola boca, 
para escuchar el doble de lo que hablamos.

8. El secreto del éxito es tener confianza en uno mismo.
Si quieres puedes y si puedes… HAZLO, pero hazlo ya.

9. Si hace lo que has hecho siempre no llegarás más lejos
de lo que siempre has llegado. 
Haz más y llegarás más lejos.

10. Contra el miedo escénico hay dos buenos antídotos, 
el conocimiento y la acción, 
aprende constantemente y aplica dichos conocimientos.

11. Si eres capaz de desafiar un gran fracaso, 
sin duda podrás obtener un gran éxito.

unadocenade.com
Imagen de chilenieve.com

"Vive Con Audacia".


Después del invierno viene el renacer de la primavera, y en ella recordemos el don de la audacia. La pequeña planta que brota debe confiar en que encontrará la energía vital del sol en el momento preciso. Allí, en el suelo oscuro, la semilla no puede ver aún la luz del sol, pero confía en la urgencia de empujar hacia arriba. Para ser audaces debemos actuar.

La práctica de la audacia requiere que renunciemos a nuestro interminable rumiar acerca de qué sucederá si actuamos, y en vez de eso solo sigamos nuestro instinto, como la bellota que se estira hacia la luz del sol.

¿Qué es aquello que anhelas hacer? 
¿Tomar vacaciones, cambiar de carrera? 
¿Quizás encontrar más minutos en el día? 

Muchos de nosotros nos hemos encontrado anhelando un cambio y lo que hace la diferencia entre desear unos minutos más o un cambio de carrera, no es más que la audacia de decir sí, comenzar a avanzar y ver qué nos traerá ese movimiento.
El chamán vive audazmente en la medida en que se atreve una y otra vez a actuar de modos distintos. Ahora, cuando nuevamente el sol permanece por más tiempo en el cielo, es el momento de plantar las semillas de nuestra intención, permitiéndoles explotar de la oscuridad e ir hacia la luz. Vivimos en una época de grandes desafíos que requieren respuestas audaces, auténticas y creativas.

Digan sí a aquello que anhelan, y actúen audazmente.

Alberto Villoldo. 
Imagen de La Maga. 

"Ve a Mi Lado".


“No vayas detrás de mí, tal vez yo no sepa liderar. 
No vayas delante, tal vez yo no quiera seguirte. 
Ve a mi lado para poder caminar juntos”.

Proverbio Ute.
Imagen de pixshark.com

"Todo es Vibración: Tú Creas tu Realidad".


Si pudiésemos mirar el Universo por el ojo de un microscopio, observaríamos 
que está formado por átomos, que estos están formados por partículas 
y que todos están en continuo movimiento.

Todo está vibrando, todo está evolucionando pero no lo vemos, es como nuestro cabello o nuestras uñas que no las vemos crecer pero que están en continuo movimiento.

Los seres humanos tenemos nuestra propia vibración interna y esta vibración puede ser captada por nuestro campo electromagnético. Todo pensamiento, emoción o estado mental tiene su grado y modo de vibración correspondiente.

El científico japonés Dr. Masaru Emoto, realizó un trabajo de investigación en el que demostró que el pensamiento humano, las palabras, la música, las etiquetas en los envases, influyen sobre el agua y esta cambia a mejor. Si el agua lo hace, nosotros que somos 70-80% de agua deberíamos comportarnos igual.

Así que tenemos una tarea importante para mejorar nuestra calidad de vida y es vigilar muy atenta y conscientemente nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras acciones. Esto significa pensar y sentir apropiadamente sobre los hechos y las situaciones que vivimos y obrar con ecuanimidad.

Esto nos lleva a evitar conscientemente pensamientos de baja calidad o negativos, las quejas, el juzgar, la depresión, ya que están compuestos por vibraciones que no sólo afectan a quién las tiene, sino que pueden afectar a las personas que tienen a su alrededor. La ciencia nos dice que lo semejante atrae a lo semejante.

Todos hemos experimentado uno de esos días en los que todo parece salir mal. Y sin embargo, esta espiral la podríamos haber cortado simplemente no aceptando esos pensamientos negativos y limitativos y sustituirlos por otros más positivos y potenciadores. Pero para realizar este ejercicio necesitamos de dos elementos, la atención consciente y la firmeza o voluntad para llevarlo a cabo.

Si lo que ocurre en tu vida no te gusta, revisa tu diálogo interno, ten en cuenta esta ley de la naturaleza y renueva tus pensamientos para cambiar tu frecuencia de vibración.

Decía Albert Einstein: “Ningún problema se puede solucionar en el mismo nivel de conciencia que se creó”. Así que si quieres obtener resultados diferentes en tu vida, cambia tus pensamientos. 

Todo empieza con lo que pensamos; el pensar se convierte en sentir
 y cuando sentimos creamos realidad.

"Dormir en Un Minuto: Tu Respiración en 4 - 7 - 8".

La periodista Alina Gonzalez escribe este interesante artículo 
para todos aquellos desvelados, los que día a día, luchan ferozmente 
por mantenerse despiertos después de una pésima noche de descanso.
 Con los siguientes consejos, tu batalla con Morfeo quedará en el pasado.

Insomnio y estrés

Era la semana antes de la boda de mi mejor amiga y mi ansiedad (nervios, además de la emoción) había llegado a niveles épicos. No estaba durmiendo, por decir lo menos. Parte de eso, tenía que ver el discurso que daría como dama de honor. Estaba aterrada y no era capaz de conciliar el sueño.
Después de tres días de quedarme despierta hasta altas horas de la noche, tímidamente le admití a mi amiga que estaba demasiado nerviosa como para quedarme dormida. Ella, la novia, dormía como un bebé la semana antes de su propia boda, y me dijo que intentara hacer el truco respiratorio: “4-7-8”.
Mi amiga es profesional de la salud y estudia técnicas de meditación y de respiración para alivianar el estrés. Me dijo que esta técnica iba a cambiar mi vida. Sólo tienes que respirar por la nariz durante cuatro segundos, contener la respiración durante siete segundos y exhalar por la boca durante ocho segundos. Me explicó que la combinación de los números tiene un efecto químico en nuestros cerebros, por lo cual rápidamente frena nuestro ritmo cardíaco y nos manda derecho a dormir. “Realmente funciona, es una locura”, me dijo.

Cómo funciona

No podía esperar para probar este truco, y para mi incredulidad, me desperté a la mañana siguiente sin siquiera poder recordar cuando llegué al octavo segundo de la exhalación. Me noqueó extremadamente rápido. Durante las siguientes cuatro noches previas al gran día, incluso a medida que aumentaba mi estrés, pude conciliar el sueño desde el minuto en que hacía el truco 4-7-8. Además lo usé para relajarme en los momentos previos al discurso.
Cuando nos sentimos estresados o ansiosos, la adrenalina corre por nuestras venas, nuestro corazón late a un ritmo más rápido, y la respiración se vuelve agitada y superficial. Así que antes de entrar en los detalles detrás de cómo funciona el truco 4-7-8, quería explicarles en mis propias palabras lo que se siente cuando lo pruebas. Para mí, el efecto de la técnica de respiración se siente casi como una droga sedante, porque al contener la respiración durante siete segundos y luego exhalar por ocho, tu cuerpo se ve obligado a frenar el ritmo de tu corazón, no tiene otra opción. El contener la respiración y luego lentamente exhalar durante ocho segundos, genera una reacción en cadena. Se siente como pasar de una maratón desenfrenada a la línea de meta con una lenta y pausada caminata en el parque.
Cuando lo intentes por primera vez, estarás desesperado por volver a inhalar, o querrás acelerar la cuenta, pero si nos atenemos a los números (o al menos tratas de hacerlo), y no te saltas ningún paso (en otras palabras, consecutivamente repites el 4-7-8 sin reanudar la respiración regular), literalmente podrás empezar a sentir tu ritmo cardíaco más lento, verás que tu mente está más tranquila, y todo tu cuerpo se relajará. Sentirás cómo si fuera un remedio relajante.
¿Conoces la sensación de ser sometido a anestesia, donde en un minuto estás consciente, y lo siguiente que recuerdas es que estás despertando? Eso es lo que es esto para mí: tan pronto como comencé a practicarlo, me despierto en la mañana y ni siquiera puede recordar haber comenzado el 4-7-8 la noche anterior.

Ahora los detalles más técnicos: Las personas que están estresadas ​​o ansiosas, presentan una carencia crónica de la respiración, porque la gente estresada respira breve y superficialmente e incluso a menudo inconscientemente contienen la respiración. Al extender tu inhalación a una cuenta de cuatro, estás obligándote a ti mismo a tomar más oxígeno, permitiendo que éste pueda afectar tu torrente sanguíneo para contener la respiración durante siete segundos, y luego al exhalarla de manera constante durante ocho segundos, emitir dióxido de carbono de los pulmones. La técnica reducirá efectivamente el ritmo cardíaco y aumentará el oxígeno en la sangre, e incluso puede hacer que te sientas un poco mareado, lo cual contribuye al leve efecto que tiene como sedante. Inmediatamente relajará tu corazón, tu mente y en general tu sistema nervioso central, ya que estarás controlando la respiración.

Cómo puede funcionar para ti

Las prácticas de respiración consciente han sido una parte importante del yoga y de las modalidades de bienestar orientales durante siglos, pero no son muy populares en la cultura occidental.
Aunque no estoy prometiendo que la práctica de esta técnica de respiración puede luchar contra enfermedades o proporcionar beneficios clínicos, te puedo decir una cosa: si te afecta como lo hizo conmigo, te ayudará a conciliar el sueño de una manera más rápida. No sólo es gratuita, sino que también funciona para una gran cantidad de situaciones distintas. Además de usarla para conciliar el sueño en un apuro, la puedes practicar si te despiertas en medio de la noche y te encuentras pensando en algo que tienes que hacer al día siguiente, con el fin de volver a dormir, si estás nervioso antes de un evento (como una boda, o dar un discurso), o si estás enojado por algo y quieres calmarte. Mi amiga ( la novia que dormía como un bebé la semana antes de su boda), se pone nerviosa al volar y lo usa antes de los vuelos y durante el avión si hay turbulencia.
Ahora es lo que uso para conciliar el sueño todas las noches 
y cada mañana me sigo sorprendiendo de lo bien que funcionó.
Visto en Byrdie.