La brújula interior tiene 4 puntos cardinales
y cada uno tiene su propia sabiduría.
La desconexión que sentimos de la vida ocurre cuando has perdido contacto con esta brújula. Y sucede cuando has estado tanto tiempo siguiendo mapas de otros, que ya no sabes si tienes mapa, dónde lo tienes o cómo leerlo. Cada punto cardinal nos ofrece una información muy valiosa y todos son muy necesarios para nuestra vida.
NORTE: Lo que te da claridad y dirección.
Son aquellas actividades, relaciones y momentos que te hacen sentir enfocada, con propósito, sabiendo hacia donde vas. Es la estrella polar de tu vida, lo que nos orienta cuando nos sentimos perdidos. Lo que nos da claridad, dirección, alegría, sentido y propósito.
SUR: Lo que nos da calidez, ternura.
Son esas situaciones, personas y experiencias que iluminan tu día, que te llenan de vitalidad, que te hacen sentir el calor de estar viva. Es el sol de tu existencia. Lo que te nutre y recuerda que la vida también puede ser placentera. Y que te dice que no te olvides de tu niña interior.
ESTE: Por donde sale el sol.
Es lo que está amaneciendo en ti. Los sueños, intuiciones y voces interiores que te susurran que hay maneras diferentes de estar, de ser, de relacionarse. En definitiva, nuevas posibilidades, aunque no sepas exactamente cómo materializarlas, esa voz te dice "algo distinto puede haber". Es el horizonte de tu potencial, lo nuevo que quiere nacer.
OESTE: Por donde se pone el sol.
Lo que está atardeciendo, aquello que ya cumplió su propósito en tu vida y que es necesario agradecer y soltar para poder avanzar. Son las experiencias que cierran su ciclo. Es la sabiduría de saber cuándo dejar ir, honrando lo que fue pero permitiendo que el ave Fénix resurja desde el este. Es un renacer.
Alex Rovira.
Extracto de "Ese susurro interno que llevas años sin escuchar".
Imagen de www.decoracion-marinera.es
Extracto de "Ese susurro interno que llevas años sin escuchar".
Imagen de www.decoracion-marinera.es
