Si no aprendes a calmarte,
cualquier palabra te desestabiliza.
Si no aprendes a validarte,
cualquier rechazo te destruye.
Si no aprendes a cuidarte,
cualquier rutina te consume.
Si no aprendes a priorizarte,
cualquier persona te manipula.
Al final del día nada se trata de los demás,
y todo se trata de ti.
Desconozco autor.
Imagen de depositphotos.com
