Monday, September 29, 2014

"El Cuerpo del Dolor: Cómo Se Renueva, Cómo Se Alimenta". Eckhart Tolle.


EL CUERPO DEL DOLOR: INDIVIDUAL Y COLECTIVO

Ninguna emoción negativa que no enfrentemos y reconozcamos por lo que es 
puede realmente disolverse por completo. 
Deja tras de sí un rastro de dolor.

Para los niños en particular, las emociones negativas fuertes son demasiado abrumadoras, razón por la cual tienden a tratar de no sentirlas. A falta de un adulto completamente consciente que los guíe con amor y compasión para que puedan enfrentar la emoción directamente, la única alternativa que le queda al niño es no sentirla. Desafortunadamente, ese mecanismo de defensa de la infancia suele permanecer hasta la edad adulta. La emoción sigue viva y, al no ser reconocida, se manifiesta indirectamente en forma de ansiedad, ira, reacciones violentas, tristeza y hasta en forma de enfermedad física. En algunos casos, interfiere con todas las relaciones íntimas y las sabotea. La mayoría de los psicoterapeutas han tenido pacientes que comienzan afirmando que su infancia fue completamente feliz y más adelante terminan diciendo todo lo contrario. Si bien esos son los casos más extremos, nadie pasa por la infancia sin sufrir dolor emocional. Aunque los dos progenitores hayan sido personas iluminadas, el niño crece en medio de un mundo principalmente inconsciente.

Todos los vestigios de dolor que dejan las emociones negativas fuertes y que no se enfrentan y aceptan para luego dejarse atrás, terminan uniéndose para formar un campo de energía residente en las células mismas del cuerpo. Está constituido no solamente por el sufrimiento de la infancia, sino también por las emociones dolorosas que se añaden durante la adolescencia y durante la vida adulta, la mayoría de ellas creadas por la voz del ego. El dolor emocional es nuestro compañero inevitable cuando la base de nuestra vida es un sentido falso del ser.

Este campo de energía hecho de emociones viejas pero que continúan 
muy vivas en la mayoría de las personas, es el cuerpo del dolor.

Sin embargo, el cuerpo del dolor no es solamente individual. También participa del sufrimiento experimentado por un sinnúmero de seres humanos a lo largo de una historia de guerras tribales, esclavitud, rapacería, violaciones, torturas y otras formas de violencia. Ese sufrimiento permanece vivo en la psique colectiva de la humanidad y se acrecienta día tras día como podemos comprobarlo viendo los noticiarios u observando el drama de las relaciones humanas. En el cuerpo colectivo del dolor seguramente está codificado el ADN de todos los seres humanos, aunque todavía no se haya podido demostrar.

Todos los seres que llegan al mundo traen consigo un cuerpo de dolor emocional. En algunos es más pesado y denso que en otros. Algunos bebés son bastante felices la mayoría de las veces. Otros parecen albergar una gran cantidad de tristeza. Es cierto que algunos bebés lloran mucho porque no reciben suficiente atención y cariño, pero hay otros que lloran sin razón aparente, como si quisieran que todas las personas a su alrededor fueran tan infelices como ellos, lográndolo a veces. Han llegado al mundo con una carga pesada de sufrimiento humano. Otros bebés lloran con frecuencia porque detectan las emanaciones de las emociones negativas de sus padres, lo cual agranda su cuerpo del dolor al absorber la energía de los cuerpos del dolor de sus padres. Independientemente de la razón, a medida que crece el cuerpo físico, crece también el cuerpo del dolor.

El bebé que nace con un cuerpo del dolor liviano no será necesariamente un adulto más "avanzado espiritualmente" que el que nace con un cuerpo más denso. De hecho, muchas veces sucede lo contrario. Las personas cuyo cuerpo del dolor es más pesado generalmente tienen mayores oportunidades de despertar espiritualmente que quienes llegan con un cuerpo relativamente liviano. Mientras algunas permanecen atrapadas en sus cuerpos densos, muchas otras llegan a un punto en que ya no toleran su infelicidad, de manera que se acentúa su motivación para despertar.

¿Por qué es tan significativa en la conciencia colectiva de la humanidad la imagen del Cristo agonizando con su rostro distorsionado por el sufrimiento y su cuerpo manchado con la sangre de sus heridas? Los millones de personas, especialmente durante la Edad Media, no se habrían identificado tan profundamente con esa imagen si ésta no hubiera encontrado eco con algo dentro de ellas o si no la hubieran reconocido inconscientemente como una representación de su propia realidad interna, de su cuerpo del dolor. Todavía no estaban lo suficientemente conscientes para reconocerla directamente en su interior, pero fue el primer paso para hacerlo. Cristo puede considerarse como el arquetipo humano en quien se albergan tanto el dolor como la posibilidad de trascendencia.

DE CÓMO SE RENUEVA EL CUERPO DEL DOLOR

El cuerpo del dolor es una forma semiautónoma de energía, hecha de emociones, que vive en el interior de la mayoría de los seres humanos. Tiene su propia inteligencia primitiva, muy parecida a la de un animal astuto, y el principal objetivo de esa inteligencia es la supervivencia. Al igual que todas las formas de vida, necesita alimentarse periódicamente (absorber nueva energía) y su alimento es la energía compatible con la suya propia, es decir, la energía que vibra en una frecuencia semejante. Toda energía emocionalmente dolorosa puede convertirse en alimento para el cuerpo del dolor. Es por eso que tanto le agradan al cuerpo del dolor los pensamientos negativos y el drama de las relaciones humanas. El cuerpo del dolor es una adicción a la infelicidad.

Es probable que usted se sienta sorprendido al saber por primera vez que hay algo en su interior que busca periódicamente la negatividad emocional y la infelicidad. Es preciso estar más conscientes para verlo en nosotros mismos que para verlo en los demás. Una vez que la infelicidad se apodera de nosotros, no solamente no deseamos ponerle fin sino que tratamos de que los otros se sientan tan infelices como nosotros a fin de alimentarnos de sus reacciones emocionales negativas.

En la mayoría de los casos, el cuerpo del dolor tiene una fase activa y otra latente. Cuando está latente olvidamos fácilmente que llevamos una nube negra o un volcán dormido en nuestro interior, dependiendo del campo de energía de nuestro cuerpo del dolor en particular. El período que permanece latente varía de una persona a otra: unas cuantas semanas es lo más común, pero puede también ser unos cuantos días o unos meses. En algunos casos infrecuentes, el cuerpo del dolor puede permanecer en estado de hibernación durante años hasta que algún suceso lo despierta.

DE CÓMO SE ALIMENTA DE LOS PENSAMIENTOS EL CUERPO DEL DOLOR

El cuerpo del dolor despierta cuando siente hambre y es hora de reponer la energía perdida. Pero también un suceso puede activarlo en cualquier momento. El cuerpo del dolor que se dispone a alimentarse puede valerse del suceso más trivial para desencadenar su apetito, desde algo que alguien dice o hace, o incluso un pensamiento. Si la persona vive sola o no hay nadie cerca en el momento, el cuerpo del dolor se alimenta de los pensamientos. De un momento a otro, los pensamientos se tornan profundamente negativos. La persona estaba seguramente ajena al hecho de que justo antes del torrente de pensamientos negativos una oleada de emoción invadió su mente en la forma de un estado de ánimo negro y pesado, de ansiedad o de ira. Todos los pensamientos son energía y el cuerpo del dolor procede a alimentarse de esa energía. Pero no cualquier pensamiento le sirve de alimento. No es necesario ser particularmente sensibles para notar que un pensamiento positivo genera una sensación distinta a la que genera uno negativo. Aunque es la misma energía, vibra en una frecuencia diferente. Un pensamiento alegre y positivo es indigestible para el cuerpo del dolor, el cual solamente puede alimentarse de los pensamientos compatibles con su propio campo de energía.

Todas las cosas son campos de energía vibratorios en constante movimiento. La silla en la cual nos sentamos, el libro que sostenemos en las manos parecen sólidos e inertes solamente porque ésa es la manera como nuestros sentidos perciben la frecuencia de sus vibraciones, es decir, el movimiento incesante de las moléculas, los átomos, los electrones y las partículas subatómicas que, en su conjunto, conforman eso que vemos en forma de silla, libro, árbol o cuerpo. Lo que percibimos como materia física es energía que vibra (se mueve) en una determinada gama de frecuencias. Los pensamientos están hechos de la misma energía pero vibran a una frecuencia más alta que la de la materia, razón por la cual no podemos verlos o tocarlos. Los pensamientos tienen su propia gama de frecuencias: los negativos están en la parte inferior del espectro, mientras que los positivos están en la parte superior de la escala. La frecuencia vibratoria del cuerpo del dolor resuena con la de los pensamientos negativos, razón por la cual solamente puede alimentarse de ellos.

El patrón usual por el cual el pensamiento crea las emociones se invierte en el caso del cuerpo del dolor, por lo menos inicialmente. La emoción del cuerpo del dolor no tarda en apoderarse del pensamiento y, una vez que eso sucede, la mente comienza a producir pensamientos negativos. La voz de la mente comienza a contar historias de tristeza, angustia o ira acerca de la vida, de nosotros mismos, de las otras personas, de los sucesos pasados, presentes, futuros o imaginarios. La voz culpa, acusa, reniega, se imagina. Y nosotros nos identificamos totalmente con lo que dice la voz y creemos todos sus pensamientos distorsionados. Es el momento en que se apodera de nosotros la adicción a la infelicidad.

No es tanto que no podamos frenar el tren de pensamientos negativos, sino que no deseamos hacerlo. Esto se debe a que, en ese momento, el cuerpo del dolor está viviendo a través de nosotros y suplantando a nuestro verdadero ser. Y al cuerpo del dolor le es placentero el sufrimiento. Devora ansiosamente todos los pensamientos negativos. En efecto, la voz que habla usualmente en la mente se ha convertido en la voz del cuerpo del dolor y ha asumido el control del diálogo interior. Se establece entonces un círculo vicioso entre el cuerpo del dolor y el pensamiento. Cada pensamiento alimenta el cuerpo del dolor y éste, a su vez, genera más pensamientos. En algún momento, después de unas cuantas horas o hasta días, una vez que está satisfecho, el cuerpo del dolor vuelve a dormir, dejando tras de sí un organismo agotado y un cuerpo mucho más susceptible a la enfermedad. Se parece mucho a un parásito psíquico, y eso es en realidad.

DE CÓMO SE ALIMENTA DEL DRAMA EL CUERPO DEL DOLOR

Cuando tenemos personas a nuestro alrededor, especialmente el cónyuge o un familiar cercano, el cuerpo del dolor busca provocarlas para poder alimentarse del drama que seguramente sobrevendrá. A los cuerpos del dolor les encantan las relaciones íntimas y las familias porque es a través de ellas que obtienen mayor alimento.

Es difícil resistirse cuando otro cuerpo del dolor está decidido a provocar una reacción en nosotros. Conoce instintivamente nuestros puntos más vulnerables. Si su primer intento no prospera, ensayará una y otra vez. Es emoción pura a la caza de más emociones. El cuerpo del dolor de la otra persona desea despertar el nuestro para que los dos puedan alimentarse mutuamente.

Muchas relaciones pasan por episodios violentos y destructivos montados por el cuerpo del dolor a intervalos periódicos. Un niño experimenta un sufrimiento casi insoportable cuando se ve obligado a presenciar la violencia emocional de los cuerpos del dolor de sus padres. Sin embargo, ese es el destino de millones de niños del mundo entero, la pesadilla de su diario vivir. También es una de las formas de transmitir el cuerpo del dolor de generación en generación. Después de cada episodio, los padres se reconcilian y hay un intervalo de paz relativa, en la medida en que el ego lo permite.

El consumo excesivo de alcohol suele activar el cuerpo del dolor, especialmente en los hombres, pero también en las mujeres. En estado de ebriedad, la persona sufre un cambio completo de personalidad cuando el cuerpo del dolor asume el control. Una persona profundamente inconsciente cuyo cuerpo del dolor se reabastece periódicamente a través de la violencia física suele dirigir esa violencia contra su cónyuge o sus hijos. Cuando recupera la sobriedad, su arrepentimiento es grande y auténtico y promete seriamente no volver a cometer esos actos de violencia. Sin embargo, la persona que habla y promete no es la entidad agresora, de tal manera que es seguro que vuelva a caer en ese comportamiento una y otra vez, a menos que reconozca el cuerpo del dolor que vive en su interior, opte por estar presente y logre dejar de identificarse con ese cuerpo del dolor. En algunos casos es posible hacerlo con la ayuda de asesoría profesional.

La mayoría de los cuerpos del dolor buscan infligir sufrimiento y ser a la vez víctimas de él, pero algunos son principalmente victimarios o víctimas. En cualquiera de los dos casos, se alimentan de la violencia, sea ésta física o emocional. Algunas parejas que creen estar enamoradas en realidad se sienten atraídas porque sus respectivos cuerpos del dolor se complementan. Algunas veces, los papeles de víctima y victimario quedan claramente asignados desde su primer encuentro. Algunos matrimonios, en lugar de hacerse en el cielo se hacen en el infierno.

Quien haya tenido un gato sabe que, incluso mientras duerme, el gato parece saber lo que sucede a su alrededor porque al más mínimo ruido dirige las orejas hacia el lugar de donde vino y abre ligeramente los ojos. Los cuerpos del dolor son iguales. En un determinado nivel continúan despiertos, listos a entrar en acción cuando se les presente el motivo apropiado.

En las relaciones íntimas, los cuerpos del dolor son lo suficientemente sagaces para mantener un bajo perfil mientras se inicia la vida en pareja y ojalá después de firmado el contrato en virtud del cual se crea el compromiso de vivir juntos durante el resto de la vida. No nos casamos con un esposo o una esposa sino también con los dos cuerpos del dolor. Puede ser verdaderamente desconcertante reconocer, al cabo de poco tiempo de vivir juntos o después de la luna de miel, que un buen día nuestra pareja experimenta un cambio radical de personalidad. Usa un tono de voz duro o estridente para acusarnos o culparnos, o nos grita probablemente a causa de un asunto relativamente trivial o se retrae por completo. "¿Qué te pasa?" preguntamos. "Nada", responde. Pero la energía intensamente hostil que emana de ella parece decir, "Todo anda mal". Cuando la miramos a los ojos, estos ya no brillan. Es como si un velo espeso hubiera descendido y que ese ser a quien conocemos y amamos y que solía brillar a través de su ego, estuviera completamente oculto. Es como si estuviéramos frente a un perfecto extraño en cuyos ojos vemos odio, hostilidad, amargura o ira. Cuando nos hablan, no es la voz de nuestro cónyuge o nuestra pareja, sino el cuerpo del dolor que habla a través de ellos. Lo que dicen no es más que la versión distorsionada de la realidad que nos ofrece el cuerpo del dolor, una realidad completamente distorsionada por el miedo, la hosti­lidad, la ira y el deseo de infligir y recibir más dolor.

En esos momentos nos preguntamos si ése es el verdadero rostro de nuestra pareja, el cual no habíamos visto antes, y si cometimos un grave error al elegir a esa persona. Claro está que no es su verdadero rostro, sino el cuerpo del dolor que ha tomado posesión de ella transitoriamente. Sería difícil encontrar una pareja que no cargue con un cuerpo del dolor, pero quizás sería prudente elegir a alguien cuyo cuerpo del dolor no sea tan denso.

EL CUERPO DENSO DEL DOLOR

Algunas personas cargan cuerpos del dolor densos, que nunca están completamente latentes. Pueden sonreír y conversar educa­damente, pero no hace falta tener poderes psíquicos para sentir el nudo de infelicidad que bulle bajo la superficie, esperando el si­guiente suceso que les permita reaccionar, la siguiente persona a quien culpar o confrontar, la siguiente razón para ser infelices. Sus cuerpos del dolor nunca se satisfacen, siempre están ham­brientos. Intensifican la necesidad del ego de tener enemigos.

Su reactividad hace que las cosas más nimias se salgan de toda proporción porque tratan de arrastrar a otros hacia su drama haciéndolos reaccionar. Algunas de estas personas viven en batallas prolongadas y finalmente inútiles o en litigios contra empre­sas y personas. Otras se consumen de odio obsesivo contra su antiguo cónyuge o pareja. Sin reconocer el dolor que llevan aden­tro, proyectan su dolor sobre las situaciones y los sucesos a través de su reacción. Puesto que no tienen conciencia alguna de lo que son, no distinguen entre un suceso y su reacción frente al mismo. Para ellos, la infelicidad, y hasta el sufrimiento mismo, es parte integral del suceso o de la situación. Al no tener conciencia de su estado interior, ni siquiera saben que son profundamente infelices y que están sufriendo.

Algunas veces, las personas que poseen esos cuerpos tan den­sos se convierten en activistas en favor de alguna causa. La causa puede ser loable y es probable que al comienzo logren sus objeti­vos. Sin embargo la energía negativa que rodea lo que dicen y hacen, junto con su necesidad inconsciente de tener enemigos y conflictos, tiende a generar oposición creciente contra su causa. Por lo general también terminan haciendo enemigos dentro de su propia organización, porque a donde quiera que van encuentran razones para sentirse mal, de tal manera que su cuerpo del dolor continúa encontrando lo que busca.

¿Por qué las películas violentas atraen a un público tan grande? Hay una industria enorme, parte de la cual se sostiene gracias a la adicción de los seres humanos por la infelicidad. Es obvio que las personas ven esas películas porque desean sentirse mal. ¿Qué es lo que motiva al ser humano a querer sentirse mal y decir que eso es bueno? El cuerpo del dolor, por supuesto. Buena parte de la industria del entretenimiento está dirigida a él. Entonces, además de la reactividad, los pensamientos negativos y el drama personal, el cuerpo del dolor también se renueva indirectamente a través del cine y la televisión. Son cuerpos del dolor los que escriben y producen esas películas para que otros cuerpos del dolor paguen por verlas.

¿Acaso siempre es "malo" mostrar y ver violencia en la televisión 
y en las pantallas de cine? 
¿Alimenta toda esa violencia al cuerpo del dolor? 

En la actual etapa evolutiva de la humanidad, la violencia no solamente es generalizada sino que va en aumento, a medida que la vieja conciencia egotista, amplificada por el cuerpo colectivo del dolor, se intensifica antes de su muerte inevitable. Si las películas muestran la violencia dentro de su contexto más amplio, si muestran el origen y las consecuencia de esa violencia, si muestra lo que le hace a la víctima y también al victimario, si muestran la inconsciencia que está detrás de ella y que se pasa de generación en generación (la ira y el odio que viven en forma de cuerpo del dolor en cada ser humano), entonces las películas pueden desempeñar un papel fundamental en el despertar de la humanidad. Pueden ser el espejo en el cual la humanidad vea reflejada su locura. Aquello que reconoce la locura como tal (aunque sea la propia) es cordura, es el despertar de la conciencia, es el fin de la demencia.

Esa clase de películas existen y no alimentan el cuerpo del dolor. Algunas de las mejores películas contra la guerra son aquellas que muestran su realidad en lugar de una versión idealizada de la misma. El cuerpo del dolor solamente se puede alimentar de las películas en las cuales la violencia se presenta como un comportamiento normal y hasta deseable, o que glorifican la violencia con el único propósito de generar emociones negativas en el observador y convertirse así en una "cura" para el cuerpo adicto al dolor.

Los tabloides no venden principalmente noticias sino emociones negativas: alimento para el cuerpo del dolor. "Indignación general", grita el titular a tres pulgadas, o "Desgraciados". Los tabloides británicos son verdaderos maestros en esto. Saben que la emoción negativa vende muchos más periódicos que las noticias.

Los medios noticiosos en general, incluida la televisión, tienden a prosperar a base de noticias negativas. Mientras más empeoran las cosas, más se emocionan los presentadores y, muchas veces, esa emoción negativa es generada por los medios mismos. A los cuerpos del dolor sencillamente les encanta.



Eckhart Tolle, en Una Nueva Tierra.

"Hábitos Que Afectan tu Cerebro".

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes cerebrovasculares (trombosis y derrames) están entre las principales causas de discapacidad y muerte en el planeta. Un estudio de este organismo, publicado en el sitio Ser Médico, del Sindicato Médico del Uruguay, enumera los once hábitos cotidianos que pueden afectar al cerebro y su rendimiento.
No desayunar. No ingerir buenos alimentos al comenzar el día reduce el azúcar y las proteínas, que son nutrientes necesarios para que el cerebro inicie su trabajo en las primeras horas.
Cubrirse la cabeza al dormir. Taparse la cara con una almohada aumenta la concentración de dióxido de carbono en el cerebro y perjudica su funcionamiento.
Consumir muchos azúcares. Esto interrumpe la absorción de proteínas; si el cuerpo no consume los nutrientes correctamente, se afecta el desarrollo cerebral.
Falta de actividad física. El ejercicio ayuda a mantener saludable y con buen funcionamiento no solo al cuerpo, sino también al cerebro. Puede cambiar su estructura y funcionamiento.
Dormir poco. El sueño aumenta la reproducción de células que participan en la formación de mielina, un material aislante en las proyecciones de las células nerviosas dentro del cerebro.
Forzar el cerebro cuando se está enfermo. Trabajar o estudiar mucho cuando uno está enfermo es dañino; provoca disminución en la eficacia del cerebro a largo plazo.
Fumar. El hábito afecta a toda la salud, pero, además, la exposición al cigarrillo en lugares cerrados por más de una hora tiene efectos en el sistema nervioso central.
Ser solitario. La corteza prefrontal sobre los ojos es más grande cuanto aumenta el número de amigos.
Ambientes contaminados. Estar mucho tiempo en lugares contaminados disminuye el suministro de oxígeno al cerebro y habrá una deficiencia en el órgano.
Reacciones violentas y estrés. Causan endurecimiento de las arterias del cerebro. Si se fortifican, la capacidad mental disminuye.
Desconozco su autor.
Tomado de universo-espiritual.ning.com
angelesamor.org
Imagen: gongora5.blogspot.com

"Amate y Observa". Osho.


¿Puedes decir algo sobre estas hermosas palabras de Buddha?:
“Ámate a ti mismo y observa – hoy, mañana, siempre”.
“Ámate a ti Mismo”…

El amor es el alimento para el alma. Así como la comida es para el cuerpo, el amor es para el alma. Sin alimento el cuerpo está débil, sin amor el alma es débil. Y ningún estado, ninguna iglesia y ningún interés creado ha llegado a desear en ningún momento que la gente tenga almas fuertes, porque una persona con energía espiritual está destinada a ser rebelde.
El amor te hace rebelde, revolucionario. El amor te da las alas para volar alto. El amor te hace comprender las cosas, para que nadie pueda engañarte, explotarte, oprimirte. Y los sacerdotes y los políticos sobreviven gracias a tu sangre -sobreviven gracias a la explotación. Todos los sacerdotes y todos los políticos son parásitos.
Para hacerte espiritualmente débil han encontrado un método seguro, cien por ciento garantizado, y es enseñarte a que no te ames – porque si un hombre no puede amarse a sí mismo tampoco puede amar a alguien más. La enseñanza es muy delicada. Dicen: Ama a otros – pues saben que si no puedes amarte a ti mismo no eres capaz de amar en absoluto. Pero continúan diciendo: Ama a los otros, ama a la humanidad, ama a Dios, ama la naturaleza, ama a tu esposa, a tu marido, a tus hijos y a tus padres, pero no te ames a ti mismo, porque amarse uno mismo es egoísta según ellos.
Condenan el amor hacia uno mismo como no condenan ninguna otra cosa – y han hecho que su enseñanza parezca muy lógica. Dicen: Si te amas a ti mismo te volverás egoísta, si te amas a ti mismo te convertirás en un narcisista. No es verdad. Un hombre que se ama a sí mismo se da cuenta de que no hay ego en él. Es al amar a otros sin amarse a uno mismo que surge el ego.
El amor no sabe nada de deberes. El deber es una carga, una formalidad. El amor es una alegría, un compartir; el amor es informal. El amante nunca siente que ha hecho bastante; el amante siempre siente que más era posible. El amante nunca siente, “he obligado al otro.” Por el contrario, él siente, “dado que ha recibido mi amor, me siento obligado. El otro me ha obligado al recibir mi regalo, al no rechazarlo.” El hombre que se basa en el deber piensa, “Yo soy superior, espiritual, extraordinario. ¡Mira cómo sirvo a la gente!”.
Un hombre que se ama a sí mismo se respeta a sí mismo, y un hombre que se ama y respeta a sí mismo respeta a los otros también, porque él sabe, “Así como yo soy, así son los demás. Así como yo gozo del amor, del respecto, de la dignidad, así lo hacen los demás.” Él se hace consciente de que no somos diferentes; por lo que respecta a las cosas fundamentales, somos uno. Estamos bajo la misma ley: Es dhammo sanantano
El hombre que se ama a sí mismo goza tanto del amor, llega a ser tan dichoso, que el amor comienza a desbordarse, comienza a alcanzar a otros. ¡Tiene que alcanzarlos! Si vives el amor, tienes que compartirlo. No pues seguir amándote a ti mismo por siempre porque una cosa te quedará absolutamente clara: que si amar a una persona, a ti mismo, es tan enormemente extático y hermoso, ¡cuánto más éxtasis te está esperando si empiezas a compartir tu amor con mucha gente!
Lentamente las ondas comienzan a llegar más y más lejos. Amas a otras personas; entonces empiezas a amar a los animales, a los pájaros, a los árboles, a las rocas. Puedes llenar el universo entero con tu amor. Una sola persona es bastante para llenar el universo entero de amor, así como un solo guijarro puede llenar el lago entero con sus ondas – un pequeño guijarro.
El hombre tiene que convertirse en un dios. A menos que el hombre se convierta en un dios no va a haber realización ni satisfacción alguna. ¿Pero cómo puedes convertirte en un dios? Tus sacerdotes dicen que eres un pecador. Tus sacerdotes dicen que estás condenado, que estás destinado a ir al infierno. Y hacen que sientas mucho miedo de amarte a ti mismo.
Es por eso que la gente es tan buena para encontrar defectos. Encuentran el defecto en ellos mismos – ¿cómo pueden evitar el encontrar los mismos defectos en otros? De hecho, los encontrarán y los magnificarán, los harán tan grandes como sea posible. Ése parece ser el único dispositivo para salvarse; de alguna manera, para salvar tu imagen, tienes que hacerlo. Es por eso que hay tanta crítica y tal carencia de amor.
Digo que éste es uno de los sutras más profundos de Buddha, y solamente una persona iluminada puede darte un entendimiento así. Una persona que se ama a sí misma se puede volver meditativa con facilidad, porque meditación significa estar contigo mismo.¿Si te odias a ti mismo – como lo haces, como te han dicho que lo hagas, y lo has estado siguiendo religiosamente – si te odias, cómo puedes estar contigo? La meditación no es más que el disfrutar de tu hermosa soledad, celebrándote a ti mismo. De eso es de lo que se trata la meditación. La meditación no es una relación. El otro no se necesita en absoluto; uno es suficiente para uno mismo. Uno es bañado en la propia gloria, bañado en la propia luz. Uno es simplemente gozoso porque está vivo, porque es. El milagro más grande del mundo es que tú eres y que yo soy. Ser es el milagro más grande, y la meditación abre las puertas de este gran milagro. Pero sólo un hombre que se ama a sí mismo puede meditar; de otra forma siempre estás escapando de ti mismo, evitándote. ¿Quién desea mirar una cara fea y quién desea penetrar un ser feo? ¿Quién desea entrar profundamente en el propio fango, en la propia oscuridad? ¿Quién desea entrar en el infierno que piensa que es?. Tú deseas mantener todo esto cubierto con flores hermosas y siempre quieres escaparte de ti mismo.
Es por eso que las personas están buscando compañía constantemente. No pueden estar con ellas mismas; desean estar con otros. Las personas están buscando cualquier tipo de compañía; si pueden evitar la propia compañía cualquier cosa funcionará. Se sentarán en una sala de cine durante tres horas viendo algo completamente estúpido. Leerán una novela de detectives por horas, perdiendo el tiempo. Leerán el mismo periódico repetidas veces sólo para mantenerse ocupadas. Jugarán a las cartas y al ajedrez sólo para matar el tiempo… ¡como si tuvieran demasiado tiempo!
El amor empieza contigo mismo, entonces puede continuar expandiéndose. Continúa expandiéndose por su propia cuenta; no necesitas hacer nada para expandirlo.
“Ámate a ti mismo…” dice Buddha. Y entonces él agrega inmediatamente: “…y observa.” Eso es meditación, es el nombre de Buddha para la meditación. Pero el primer requisito es que te ames a ti mismo, y después observa. Si no te amas y empiezas a observar, puedes sentirte como si estuvieras suicidándote.
Muchos budistas sienten que se están suicidando porque no prestan atención a la primera parte del sutra, saltan inmediatamente a la segunda: obsérvate a ti mismo. De hecho, nunca me he topado con un solo comentario en El Dhammapada, estos sutras del Buddha, que haya prestado alguna atención a la primera parte: Ámate a ti mismo.
Sócrates dice: Conócete a ti mismo, Buddha dice: Ámate a ti mismo. Y Buddha es mucho más verdadero, porque a menos que te ames a ti mismo nunca te conocerás – el conocimiento solamente llega después, el amor prepara la tierra. El amor es la posibilidad de conocerse a uno mismo. El amor es la manera correcta de conocerse uno mismo.
“Ámate a ti mismo y observa… hoy, mañana, siempre.”Crea energ
ía amorosa a tu alrededor. Ama tu cuerpo y ama tu mente. Ama tu mecanismo entero, tu organismo entero. Amor quiere decir: acéptalo como es, no intentes reprimirlo. Reprimimos solamente cuando odiamos algo, reprimimos sólo cuando estamos en contra de algo. No reprimas, porque si reprimes ¿cómo vas a observar? No podemos mirar al enemigo a los ojos; podemos mirar solamente a los ojos de nuestro amado. Si no eres amante de ti mismo no podrás mirar tus propios ojos, tu propia cara, tu propia realidad.
El observar es meditación, el nombre de Buddha para la meditación. Observar es la contraseña de Buddha. Él dice: Estate consciente, alerta, no seas inconsciente. No te comportes de manera soñolienta. No sigas funcionando como una máquina, como un robot. Así es como está funcionando la gente.
Observa – sólo observa. Buddha no dice qué tiene que ser observado – ¡todo! Caminando, observa tu caminar. Comiendo, observa tu comer. Tomando una ducha, observa el agua, el agua fría cayendo sobre ti, el tacto del agua, la frescura, el temblor que pasa por tu columna – obsérvalo todo, “hoy, mañana, siempre.”
Finalmente llega el momento en que puedes observar incluso tu sueño. Ése es el momento cumbre del observar. El cuerpo va a dormir y todavía hay un vigilante despierto, mirando silenciosamente el cuerpo completamente dormido. Ése es el momento cubre del observar. En este momento justo lo contrario es el caso: tu cuerpo está despierto pero tú estás dormido. Entonces estarás despierto y tu cuerpo estará dormido. El cuerpo necesita descanso pero tu conciencia no necesita sueño alguno. Tu conciencia es conciencia; es estar alerta, es su misma naturaleza.
Mientras más observador te vuelves comienzas a tener alas – entonces todo el cielo es tuyo. El hombre es un encuentro de la tierra y el cielo, del cuerpo y el alma.
The Way of the Buddha: The Dhammapada (sin traducir)
Osho.
Fuente: senderoespiritual.com
Imagen: solonosotras.com
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Friday, September 26, 2014

"Soltar Para Ser Feliz".


15. Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón.
Hay tantos de nosotros que no pueden soportar la idea de estar equivocados – quieren tener siempre la razón – aun corriendo el riesgo de acabar con grandes relaciones o causar estrés y dolor, para nosotros y para los demás. Y no vale la pena. Cada vez que sientas la necesidad “urgente ” de iniciar una pelea sobre quién tiene razón y quién está equivocado, pregúntate a ti mismo: “¿Prefiero estar en lo cierto o ser gentil?” ¿Qué diferencia hará?, ¿Tu ego es realmente tan grande? Excepto en casos extremos, ¿por qué deberías gastar tiempo esforzándote para demostrar que tienes razón?.

14. Renuncia a tu necesidad de control.
Debes estar dispuesto a renunciar a la necesidad de estar siempre en control de todo  lo que sucede a ti y a tu alrededor- las situaciones, eventos, personas, etc. Ya sean seres queridos, compañeros de trabajo o extraños que acabas de conocer en la calle, déjalos que sean. Deja que todo y todos sean exactamente lo que son y verás cómo esto te va a hacer sentir mejor.

“He visto fracasar varios intentos de conquistar y manipular el mundo. 
El mundo pertenece al espíritu, por lo tanto, no debe ser manipulado.
Quien lo manipula, lo corrompe, quien pretende conservarlo, lo pierde.” 
– Lao Tzu.

13. Deja de culpar a los demás.
Desiste del deseo de culpar a otras personas por lo que tú tienes o lo que no, por lo que sientes o no sientes. Para de darle más poder a esto y comienza a asumir la responsabilidad de tu vida.

12. Abandona la charla autodestructiva.

¿Cuántas personas están sufriendo a causa de su forma de pensar negativa, contaminada y repetidamente derrotista? No creas todo lo que tu mente dice – especialmente si es algo pesimista. Eres mejor que eso.

“La mente es un instrumento soberbio si se usa correctamente. 
Utiliza erróneamente, sin embargo, es muy destructiva.” 
– Eckhart Tolle.

11. Deja de quejarte y resuélvelo.
Renuncia a la constante necesidad de quejarte de las muchas, muchas, muchas cosas - personas, momentos, situaciones que te hacen infeliz o depresivo. Nadie puede hacerte infeliz, ninguna situación puede hacer sentir triste o peor, a menos que tú lo permitas. No es la situación quien libera estos sentimientos en ti, sino la forma  en que decides enfrentarla. Nunca subestimes el poder del pensamiento positivo.

10. Olvida el lujo de criticar.
Abandona el hábito de criticar a las cosas, eventos o personas que son diferentes a ti. Todos somos diferentes y sin embargo, todos somos iguales. Todos queremos ser felices, queremos amar y ser amados y siempre ser entendidos. Todos queremos algo y algo es deseado por todos nosotros.

9. Renuncia a tu necesidad de impresionar a los demás.

Deja de intentar tanto ser algo que no eres solo para agradar a los demás. No funciona de esa manera. En el momento en que dejes de intentar con tanto ahínco ser algo que no eres, en el momento en que tires todas las máscaras y aceptes quién eres en realidad, encontrarás que la gente se siente atraída por ti, sin esfuerzo alguno.

8. Abre tu resistencia al cambio.
Pon esto en tu cabeza: el cuerpo humano está programado para resistir al cambio. Cambiar es seguido por el proceso de adaptación. Solo puedes alcanzar otro nivel intelectual si cambias constantemente. Adaptación y Cambio son estímulos concentrados a incrementar la inteligencia y percepción. Por lo tanto, el cambio es bueno. El cambio es lo que te ayudará a conseguir ir de A a B. El cambio va a mejorar tu vida y las vidas de los que viven a tu alrededor. Sigue a tu felicidad, acepta el cambio, no los resistas.

“Sigue tu felicidad, Y el universo abrirá puertas para ti,
 donde había solamente paredes.”
 – Joseph Campbell.

7. Olvídate de las etiquetas.
Para de etiquetar a las personas, cosas y situaciones que no entiendes cómo si fueran raros o diferentes y trata de abrir la mente, poco a poco. Las mentes sólo funcionan cuando están abiertas.

“La forma más extrema de ignorancia es cuando se rechaza algo 
sobre lo que no se sabe nada” 
-Wayne Dyer

6. Abandona tus miedos.
El miedo generalmente tiene dos orígenes: la ignorancia y el conocimiento de los posibles acontecimientos. El primer caso se resuelve con conocimiento y el segundo caso puede ser que acontezca o no, nada es seguro, deja de tener miedo sobre lo que sucederá y si ya conoces el posible problema, ¿por qué no arreglarlo antes de que aparezca?

“A la única cosa que debes temer es a tu propio miedo” 
– Franklin D. Roosevelt

5. Abandona tus excusas.
Mándalas a hacer las maletas y diles que están despedidas. Que no las necesitas más. A menudo nos limitamos a causa de las muchas excusas que utilizamos. En lugar de trabajar para crecer y mejorar a nosotros mismos y nuestras vidas, nos quedamos atascados, mintiendo a nosotros mismos, utilizando todo tipo de excusas, disculpas que el 99.9 % de las veces no son ni reales.


4. Lo pasado, pasado.
Lo sé, lo sé. Es difícil. Sobre todo cuando el pasado parece mejor que el presente y el futuro parece tan aterrador, pero hay que tener en cuenta el hecho de que el presente es todo lo que tienes y todo lo que vas a tener.
El pasado que estás deseando – el pasado con el que ahora sueñas – fue ignorado por ti cuando estaba presente. Deja de engañarte. Mantente presente en todo lo que haces y disfrutar de la vida. Después de todo, la vida es un viaje y no un destino. Ve el futuro con claridad, prepárate, pero siempre mantente presente en el ahora.

3. Desapego del apego.
Este es un concepto que, para la mayoría de nosotros es muy difícil de entender. Y tengo que confesar que para mí también lo fue – y lo sigue siendo – pero no es imposible. Uno mejora cada día con tiempo y la práctica.
En el momento en que te desapegas de todas las cosas, (y esto no significa renunciar a su amor por ellas – después de todo, el amor y el apego no tienen nada que ver uno con el otro; el apego viene de un lugar de miedo, mientras que el amor … bueno, el verdadero amor es puro, amable y generoso, donde hay amor no puede haber miedo, y por eso, el apego y el amor no pueden coexistir), la irá se calma y te vuelves tolerante, amable y sereno… llegas a un estado que te permite comprender todas las cosas sin siquiera intentarlo. Un estado más allá de las palabras.

2. Deja de vivir de acuerdo a las expectativas de los demás.
Hay demasiadas personas viviendo una vida que no es la suya. Viven sus vidas de acuerdo a lo que otros piensan que es mejor para ellos, viven sus vidas de acuerdo a lo que sus padres piensan que es mejor para ellos, o sus amigos, enemigos, maestros, los gobiernos e incluso según lo que los medios de comunicación creen que es mejor para ellos. Ignoran a sus voces interiores, sus intuiciones. Está tan ocupados complaciendo a todo mundo, que pierden el control de sus propias vidas. Esto hace que se olviden de lo que les hace feliz, lo que quieren y lo que necesitan – y un día también se olvidan de sí mismos. Tú tienes tu vida – esa vida es ahora – debes vivirla, dominarla y sobre todo no dejar que las opiniones de los demás te distraigan de tu camino.

1. Deja de lado las creencias limitadoras acerca de quién puede o no puede ser, sobre lo que es posible y lo imposible.
A partir de ahora, no está permitido que tus creencias restrictivas de dejen varado en el lugar equivocado.

Abre tus alas y vuela.
Publicado por Mike Gilbert. 

"La Belleza".



"La belleza como ideal de perfección
nos acompaña y atormenta durante toda la vida. 
El cuerpo de los seres humanos es imperfecto,
 si lo medimos con los estándares abstractos de armonía y perfección, 
pero nadie en su sano juicio puede vivir obstinado en una lucha contra natura.
 La belleza, es cierto, tiene un indudable componente exterior, 
pero también un componente interior 
en el que desempeña un papel fundamental la inteligencia, la vitalidad, 
la emoción, la bondad, que se muestran como poderosas fuentes de atractivo.
 Todas conocemos personas cuyo físico responde a los cánones de la belleza,
 pero que resultan muy poco atractivas y,
 a la inversa, personas que, 
sin cumplir ni uno solo de los requisitos de la belleza estándar, 
poseen un encanto arrebatador."

Anna Freixas.
"Los cambios en la vida de las mujeres"
Arte: Cassandra Barney.

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"Tus Herencias"
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"Acepta Tus Sombras".


..."Porque si tú aceptas tus sombras, aceptas las sombras de los otros. 
Eres capaz de ponerte en su lugar, generas compasión, empatía 
y te comienzas a volver una persona con una vibración muy alta". 

Emmanuel.

Del libro "La rebelión de la conciencia" de Wilson Tapia V.
Imagen: karmenjk.blogspot.com

Thursday, September 25, 2014

"Alimentos Que Perjudican tu Piel".


Todas deseamos lucir una piel hermosa, joven, radiante y tersa, pero sabemos que para lograrlo debemos tener ciertas precauciones y cuidados que nos ayudarán a mantener la piel saludable. Hoy en día existen muchas formas de tener ciertos cuidados especiales con la piel, con el fin de evitar el envejecimiento prematuro y otros problemas que pueden afectar nuestra belleza. Entre las formas de cuidar la piel sabemos que la alimentación juega un papel muy importante, ya que lo que comemos se ve reflejado en el estado de nuestra piel.

Así como encontramos algunos alimentos que nos ayudan a hidratar y proteger la piel, también hay alimentos que pueden afectar su salud y el consumirlos en exceso puede empezar a notarse cada vez más. A continuación te nombramos algunos de los alimentos perjudiciales para la salud de la piel,  los cuales debes procurar no consumir o reducir su ingesta.

Alimentos que perjudican tu piel

1. Mariscos
Este tipo de alimentos son ricos en yodo, por lo que no son recomendados para aquellas personas que tienden a padecer de acné. De acuerdo con una publicación hecha por The Huffington Post, tanto los camarones como las langostas, tienen contenidos de yodo que hacen detonar más fácil el acné en la piel. 


2. Azúcar
Consumir en exceso este producto, debilita la piel y reduce la producción de colágeno. Como consecuencia la piel está más propensa a tener envejecimiento prematuro y desarrollar problemas como la dermatitis.

3. Sal
Este alimento no sólo es dañino para la piel, sino que tiene un impacto negativo en nuestro organismo. El consumo excesivo de sal trae como consecuencia la retención de líquidos, generando inflamación (Visita además: 4 infusiones para eliminar la retención de líquidos). Este problema daña las células de la piel, causando menos elasticidad.

4. Leche y derivados
Aunque la leche y el yogur suelen ser utilizados como tratamientos para embellecer la piel, su consumo interno no es muy recomendado ya que  existe una mayor cantidad de hormonas, que estimulan la producción de glándulas seborreicas, generando problemas de acné.

5. Productos procesados
Estos alimentos afectan la salud de la piel, ya que se caracterizan por tener grandes cantidades de grasas saturadas, sodio y azúcares. Al ingerirlos, pueden causar deshidratación de la piel, resequedad, envejecimiento prematuro, entre otros.

6. Productos con cafeína
Tanto el café, como las bebidas energizantes y refrescos, tienen contenidos de cafeína que no son recomendados para la salud de la piel. Este ingrediente puede causar deshidratación y además puede acelerar el envejecimiento de la piel.(Visita: Consejos para prevenir las arrugas prematuras).

7. Alimentos fritos
Los altos contenidos de grasas saturadas, hacen que estos alimentos sean dañinos para nuestro organismo en general, pues aumentan el colesterol malo, causa problemas del corazón, hace más lento en metabolismo y en el caso de la piel, daña la circulación sanguínea y no deja que el oxígeno llegue correctamente a las células. Debido a esto, la piel pierde elasticidad y aparecen más rápido las líneas de expresión.

8. Carnes
Hoy en día a mayor parte de los animales para carne no se crían con alimentos naturales, sino que están sometidos a hormonas de crecimiento y otros químicos que posteriormente pueden afectar nuestra salud. Dichas hormonas y químicos, se quedan en el tejido animal, causando posteriormente desequilibrios hormonales que afectarán la salud de nuestra piel con acné e inflamación cutánea.


Fuente: belleza.facilisimo.com