Tuesday, July 17, 2012

"Mi Templo Está Limpio, Ahí Vive Dios"



“Cuando hago bien al otro, me lo hago a mí mismo. 
Todo lo que hago al otro, me lo hago a mí. 
Y por el hecho de entrar en comunicación con el otro sin agresión, yo recibo.
Mientras que en mi alma hay pequeñas agresiones, 
mi templo no está limpio. 
En este caso, no construiré mi alma. 
No encontraré a mi Dios interior. 
No me comunicaré”.

Alejandro Jodorowsky, en “Evangelios para sanar
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“Aquí, en este cuerpo, están los ríos sagrados;
aquí, el sol y la luna y los centros de peregrinación.
No he encontrado otro templo más maravilloso que mi propio cuerpo”.


Saraha Doha.



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Nuestro cuerpo es el templo más sagrado. 

El ser humano está en pleno desarrollo. De la prehistoria hasta nuestros días, paso a paso, su cuerpo se ha ido modificando, afinando. No podemos considerarlo ya realizado: a eso llegará en un futuro lejano… Una semilla de roble, ya lleva inscrita en su esencia la forma del poderoso árbol que va a ser… Cada uno de nosotros tiene en el inconsciente inscrito el cuerpo perfecto que debería transportar a su alma durante su vida terrestre…. Pero ya desde su estadía en el vientre materno, las neurosis familiares y sociales le imponen límites a su desarrollo, acortándole o alargándole las piernas, dándole formas irregulares o regulares, cambiándole el sexo, haciéndolo más bajo de lo que debiera ser o mucho más alto, más delgado, más voluminoso, más vulgar, demasiado fino, etc. En verdad, nadie crece satisfecho de su cuerpo, porque no lo considera perfecto. De ahí vienen las operaciones estéticas, alargamiento de miembros, gimnasias que abultan músculos, maquillajes, tatuajes, escarificaciones, implantes, etcétera… Agréguese a esto las auto destrucciones por drogas y todo tipo de excesos… En cada ser humano hay la melancolía de no vivir en SU cuerpo perfecto, teniendo que soportar una aproximación corporal a lo que verdaderamente debería ser… Basta tenderse en el suelo, relajar los músculos y concentrarse dejando venir la sensación tantos años reprimida del cuerpo perfecto en el que deberíamos habitar. En mis talleres, he visto hombres que han descubierto ser atrayentes mujeres, mujeres que se sintieron colosos, personas con complejos de fealdad que descubrieron ser bellas como semi-dioses…Es cierto, como dice la pregunta, que nuestro cuerpo es el templo más sagrado. Pero debo agregar que esto no se refiere al cuerpo que nos deformó la familia, la sociedad y la cultura, sino al cuerpo perfecto que deberíamos haber desarrollado. Al maltratar con tanta frecuencia a nuestro organismo, en realidad estamos expresando nuestra desesperación y rabia contra la sociedad humana deformada por el culto al ego individual, al dinero, al poder político, al poder familiar que, confundiendo ser con parecer, nos ha sumido en la imperfección… A quien encuentre irreal esta concepción del cuerpo perfecto, le aconsejo estudiar a los mutilados. Estos, habiendo perdido un miembro, lo siguen sintiendo toda su vida. Tenemos pues un cuerpo fantasma, cuerpo perfecto que meditando lo podemos sentir sin padecer ninguna mutilación.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo.


Monday, July 16, 2012

"La Vida Es Muy Simple ...". Osho.

 
"La vida es muy simple. 
De vez en cuando aparca la cabeza, decapítate, mira sin nubes en los ojos... sólo mira. 
De vez en cuando siéntate a la vera de un árbol... y sólo siente. 
A la vera de una cascada... escucha. 
Túmbate en la playa y escucha el fragor del mar, siente la arena, su frialdad, 
o mira las estrellas, y deja que ese silencio te penetre. 
Observa la noche oscura y permite que esa oscuridad aterciopelada te rodee, te envuelva, te disuelva.
Ése es el camino del corazón sencillo". 
 
Osho.
 
Publicado por MEDITacción en Facebook.

Friday, July 13, 2012

"10 Aditivos para Evitar, Leer Etiquetas"

1. Endulzantes artificiales: Aspartame, (E95), se encuentra como "diet" o "sin azúcar". Se cree que es carcinógeno y reporta más efectos adversos que todos los aditivos combinados. 
Neurotoxina. Afecta la inteligencia y la memoria a corto plazo. Sus componentes tóxicos pueden llevar a tumores cerebrales, linfomas, diabetes, esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer, fibromialgia, fatiga crónica, desórdenes emocionales como depresión y ataques de ansiedad, mareos, cefalea, naúsea, confusión mental, migrañas y convulsiones.
El acesulfame-K, un endulzante artificial relativamente nuevo, se encuentra en pastelería, goma y gelatina, no ha sido testeado adecuadamente y ha sido ligado a tumores del riñón.

Se encuentra en: bebidas diet o sin azúcar, coca cola diet, coca cola light, coca cola zero, gelatinas, postres, chicles sin azúcar, insumos de pastelería, endulzantes, cereales, pastillas de menta, té helado, pasta de dientes, vitaminas masticables.

2. Jarabe de Maiz Alto en Fructosa (HFCS): Endulzante artificial altamente refinado, que se ha convertido en la fuente número uno de calorías en USA. Se encuentra en casi toda la comida procesada. Se almacena como grasa más rápido que cualquier otro ingrediente, incrementa niveles de colesterol LDL ("malo"), y contribuye al desarrollo de diabetes y daño de tejidos, entre otros.

Se encuentra en: la mayoría de comidas procesadas, panes, dulces, yogurt saborizados, aliño para ensaladas, vegetales enlatados, cereales.

3. Glutamato Monosódico (MSG / E621): Aminoácido usado como potenciador de sabor en sopas, aliños de ensaladas, papas fritas, platos congelados, y muchas comidas de restaurant. MSG se conoce como una exitotoxina, una substancia que sobre-excita las células al punto de daño o muerte. Estudios demuestran que el consumo regular de MSG puede resultar en efectos colaterales adversos, incluyendo depresión, desorientación, daño ocular, fatiga, cefalea, y obesidad. MSG afecta los conductos neurológicos del cerebro y desactiva la función de "estar lleno", lo que explica los efectos de aumento de peso.

Se encuentra en: Comida China (Síndrome del Restaurant Chino), snacks, papas fritas, galletas, aliños, sopas enlatadas, comidas congeladas

4. Grasas Trans: Usado para potenciar y extender la "vida de anaquel" de los alimentos, está dentro de las substancias más peligrosas que se pueden consumir. Se forman en un proceso llamado hidrogenación. Numerosos estudios muestran que las grasas trans incrementan los niveles de colesterol LDL, mientras disminuyen el colesterol HDL (“bueno”), incrementa el riesgo de ataques al corazón, enfermedades al corazón y derrames, y contribuye a la inflamación, diabetes y otros problemas de salud. Aceites y grasa están ahora prohibidos en el mercado danés si contienen ácidos grasos que excedan el 2%, lo que incluye aceites parcialmente hidrogenados.

Se encuentra en: margarina, papas fritas y obleas, productos horneados, comida rápida, frituras en aceite, y ciertos alimentos hechos con margarina o aceite vegetal parcialmente hidrogenado.

 5. Colorantes Comunes: Estudios muestran que los colorantes artificiales, los cuales se encuentran en bebidas, jugos de fruta y aliños para ensaladas, pueden contribuir a problemas de comportamiento en los niños, y llevar a una reducción importante en el C.I. Estudios en animales han ligado los colorantes al cáncer. Cuidado con: Azul #1 y Azul #2 (E133) - Prohibido en Noruega, Finlandia y Francia. Pueden causar daño de cromosomas.

Se encuentra en: dulces, cereales, bebidas, bebidas deportivas, comida de mascotas.
Rojo # 3 (también Rojo #40) (E124) - Prohibido en 1990 después de 8 años de debate, usado en muchos alimentos y cosméticos. Este colorante continúa en el mercado hasta que se agote el suministro. Se ha probado que causa cáncer a la tiroides y daño a los cromosomas en animales de laboratorio, puede interferir con la transmisión neuro cerebral.

Se encuentra en: cocktail de frutas, marrasquinos, mix para pies, helado, dulces, productos para hornear, y más.

Amarillo #6 (E110) y Amarillo Tartrazina (E102) - Prohibidos en Noruega y Suecia. Incrementa el número de tumores a las glándulas del riñón y adrenales en animales de laboratorio, puede causar daño a los cromosomas.

Se encuentra en: Queso americano, pastas con salsa de queso, dulces y bebidas carbonatadas, limonadas, y más.


6. Sulfito Sódico: (E221) Preservante usado en la elaboración de vinos y otros alimentos procesados. De acuerdo a la FDA, aproximadamente una en 100 personas es sensible a los sulfitos en la comida. La mayoría de estos individuos son asmáticos, lo que sugiere una asociación entre el asma y los sulfitos. Los individus sensibles al sulfito pueden experimentar cefaleas, problemas de respiración, y erupciones cutáneas. En casos severos, pueden causar la muerte al cerrar el paso del aire, llevando a un paro cardíaco.

Se encuentra en: vinos y frutos secos.

7. Nitrato Sódico / Nitrito Sódico: Usado como preservante, colorante y saborizante en tocino, jamón, salchichas, carnes envasadas, pescado ahumado y otras carnes procesadas. Es altamente carcinógeno una vez que entra en el sistema digestivo humano. Allí, forma una variedad de compuestos nitrosaminos que entran al torrente sanguíneo y alteran organos internos: el hígado y páncreas, en particular. Se le considera un ingrediente tóxico, y la USDA intentó prohibirlo en la década de los 70, pero fue vetado por los fabricantes de alimentos, quienes se quejaron de no tener alternativa para preservar productos de carne envasados. Por qué lo sigue usando la industria? Simple: este químico convierte la carne en un rojo brillante. Es un fijador de color, y hace que las carnes viejas y muertas parezcan frescas y vibrantes.

Se encuentra en: salchichas, tocino, jamón, carnes curadas, pescado ahumado y cualquier otro tipo de carne procesada.

8. BHA y BHT (E320): Butylated hydroxyanisole (BHA) y butylated hydrozyttoluene (BHT) son preservantes encontrados en cereales, chicle, papas fritas, snacks y aceites vegetales. Este preservante común impide que los alimentos cambien de color, de sabor, o se vuelvan rancios. Afecta el sistema neurológico del cerebro, altera el comportamiento y tiene el potencial de causar cáncer. El BHA y BHT son oxidantes que causan compuestos reactivos cancerígenos en el cuerpo.
Se encuentra en: papas fritas, chicle, cereales, salchichas congeladas, arroz enriquecido, manteca, dulces, gelatinas.

9. Dióxido Sulfúrico (E220): Los aditivos sulfúricos son tóxicos, y, en USA, la FDA ha prohibido su uso en frutas y vegetales crudos. Reacciones adversas incluyen: problemas bronquiales particularmente en aquellos propensos al asma, hipotensión (baja presión sanguínea), sensacion repentina de hormigueo o shock anafiláctico. Destruye la vitamina B1 y E. No recomendado para consumo a los niños. La International Labour Organization dice que hay que evitar el E220 si se sufre de conjuntivitis, bronquitis, enfisema, asma bronquial, o enfermedades cardiovasculares.

Se encuentra en: cerveza, bebidas, frutos secos, jugos, refrescos concentrados, vino, vinagre, y productos de papa.

10. Bromato de Potasio: Aditivo usado para incrementar el volumen de algunas harinas blancas, panes y banquetería. Se le conoce por causar cáncer en animales. Incluso pequeñas cantidades en panes pueden causar problemas para las personas.

Se encuentra en: panes.



Publicado en Facebook por Colectivo Dignidad.

"Aham Brahmasmí"




Aham Brahmasmi (ah-HUM brah-EPM-mee) es un sutra en sánscrito cuya traducción es "el núcleo de mi ser es la última realidad, la raíz y el fundamento del universo, el origen de todo lo que existe". Cuando repetimos este sutra y lo dejamos resonar profundamente en nuestro interior, amplia la conciencia de nuestra naturaleza eterna, sin límites.

Es una práctica que puedes utilizar ahora mismo:

Comience meditando durante unos minutos, luego imagina que eres una gota de cristal. En ella se refleja la luz de cada ser en el universo, y tu luz se refleja en ellos. En silencio, repite las palabras "Aham Brahmasmi" e imagina que eres una joya preciosa, reflejando y absorbiendo la luz de todo el universo. Descansa en el silencio y siente la expansión de tu ser - una expresión del infinito campo de la inteligencia y de todas las posibilidades.

Tomado de el Centro Chopra.
Publicado en Facebook por Chandresh Bhardwaj


Tuesday, July 10, 2012

"La Ilusión de la Propiedad". Eckhart Tolle.



¿Qué significa realmente ser "dueños" de algo? ¿Qué significa el que algo sea "mío". Si parados en la mitad de una calle en Nueva York señalamos un rascacielos y decimos, "Ese edificio es mío, me pertenece", o bien es porque somos muy ricos o mentirosos o locos. En todo caso, contamos una historia en la que la forma mental "yo" y la forma mental "edificio" se confunden en una sola. Es así como funciona el concepto mental de la propiedad. Si todo el mundo coincide con nuestra historia, se producirán unos documentos para certificar ese acuerdo. Entonces somos ricos. Si nadie está de acuerdo con la historia, terminaremos donde el psiquiatra. Entonces somos locos o mitómanos.

Es importante reconocer aquí que la historia y las formas de pensamiento que la componen, bien sea que los demás estén o no de acuerdo, no tienen absolutamente nada que ver con lo que somos. Aunque los demás coincidan con nosotros, la historia no es más que ficción. Son muchas las personas que es apenas en su lecho de muerte, cuando todo lo externo se desvanece, cuando se dan cuenta de que ninguna cosa tuvo nunca que ver con lo que son. Ante la cercanía de la muerte, todo el concepto de la propie­dad se manifiesta totalmente carente de significado. En los últi­mos momentos de la vida también se dan cuenta de que mientras pasaron toda la vida buscando un sentido más completo del ser, lo que buscaban realmente, el Ser, siempre había estado allí pero parcialmente oculto por la identificación con las cosas, es decir, la identificación con la mente.

"Bienaventurados los pobres de espíritu", dijo Jesús, "porque de ellos es el reino de los cielos". ¿Qué significa "pobres de espíritu"? Es la ausencia de equipaje interior, de identificaciones.

Nada de identificación con las cosas, ni con los conceptos mentales que contengan un sentido de ser. ¿Y qué es el reino de los cielos? La dicha simple pero profunda de Ser, la cual aparece cuando nos desprendemos de las identificaciones y nos volvemos "pobres de espíritu".

Es por eso que la renuncia a todas las posesiones ha sido una práctica espiritual antigua tanto en Oriente como en Occidente. Sin embargo, el hecho de renunciar a las posesiones no lleva automáticamente a la liberación del ego. Este tratará de asegurar su supervivencia encontrando otra cosa con la cual identificarse, por ejemplo, una imagen mental de nuestra persona como alguien que ha superado todo interés por los bienes materiales y, por tanto, superior y más espiritual que los demás. Hay personas que han renunciado a todos sus bienes pero tienen un ego más grande que el de algunos millonarios. Cuando se suprime un tipo de identificación, el ego no tarda en encontrar otro. En últimas no le interesa aquello con lo cual se identifica, siempre y cuando tenga identidad. La oposición al consumismo o a la propiedad privada sería otra forma de pensamiento, otra posición mental, la cual puede reemplazar la identificación con las posesiones. A través de ella la persona podría considerar que tiene la razón mientras que las demás personas están equivocadas. Como veremos más ade­lante, sentir que tenemos la razón mientras que los demás están equivocados es uno de los principales patrones egotistas de la mente, una de las principales formas de inconciencia. En otras palabras, el contenido del ego puede cambiar; la estructura mental que lo mantiene vivo no.

Uno de los supuestos inconscientes es que al identificarnos con un objeto a través de la ficción de la propiedad, la aparente solidez y permanencia de ese objeto material nos proporcionará un sentido de ser más sólido y permanente. Esto se aplica en particular a las edificaciones y todavía más a la tierra porque son las únicas cosas que podemos poseer y de las cuales pensamos que no se destruyen. El absurdo de la propiedad se manifiesta más claramente en el caso de la tierra. En los días de los colonos blancos, para los nativos de Norteamérica el concepto de la propiedad de la tierra era incomprensible. Entonces la perdieron cuando los europeos los obligaron a firmar unos documentos igualmente incomprensibles. Ellos sentían que pertenecían a la tierra y no que la tierra les pertenecía.

Para el ego, tener es lo mismo que Ser: tengo, luego existo. Y mientras más tengo, más soy. El ego vive a través de la com­paración. La forma como otros nos ven termina siendo la forma como nos vemos a nosotros mismos. Si todo el mundo habitara en mansiones o todos fuéramos ricos, nuestra mansión o nuestra riqueza ya no nos serviría para engrandecer nuestro sentido del ser. Podríamos irnos a vivir a una choza modesta, regalar la ri­queza y recuperar la identidad viéndonos y siendo vistos como personas más espirituales que los demás.La forma como otros nos ven se convierte en el espejo que nos dice cómo y quiénes somos. El sentido de valía del ego está ligado en la mayoría de los casos con la forma como los otros nos valoran. Necesitamos de los demás para conseguir la sensación de ser, y si vivimos en una cultura en donde el valor de la persona es igual en gran medida a lo que se tiene, y si no podemos reconocer la falacia de ese engaño colectivo, terminamos condenados a perseguir las cosas durante el resto de nuestra existencia con la vana esperanza de encontrar nuestro valor y la realización del ser.

¿Cómo desprendernos del apego a las cosas? Ni siquiera hay que intentarlo. Es imposible. El apego a las cosas se desvanece por sí solo cuando renunciamos a identificarnos con ellas. Entretanto, lo importante es tomar conciencia del apego a las cosas. Algunas veces quizás no sepamos que estamos apegados a algo, es decir identificados con algo, sino hasta que lo perdemos o sentimos la amenaza de la pérdida. Si entonces nos desesperamos y sentimos ansiedad, es porque hay apego. Si reconocemos estar identificados con algo, la identificación deja inmediatamente de ser total. "Soy la conciencia que está consciente de que hay apego". Ahí comien­za la transformación de la conciencia.

QUERER MÁS: LA NECESIDAD DE POSEER MÁS

El ego se identifica con lo que se tiene, pero la satisfacción que se obtiene es relativamente efímera y de corta duración. Oculto dentro de él permanece un sentimiento profundo de insatisfacción, de "no tener suficiente", de estar incompleto. "Todavía no tengo suficiente", dice el ego queriendo decir realmente, "Todavía no soy suficiente".

Como hemos visto, tener (el concepto de la propiedad) es una ficción creada por el ego para dotarse a sí mismo de solidez y permanencia y poder sobresalir y ser especial. Sin embargo, puesto que es imposible encontrarnos a nosotros mismos a tra­vés de la tenencia, hay otro ímpetu más fuerte y profundo re­lacionado con la estructura del ego: la necesidad de poseer más, a la cual denominamos "deseo". No hay ego que pueda durar mucho tiempo sin la necesidad de poseer más. Por consiguiente, el deseo mantiene al ego vivo durante más tiempo que la propiedad. El ego desea desear más que lo que desea tener. Así, la satisfacción somera de poseer siempre se reemplaza por más deseo. Se trata de la necesidad psicológica de tener más, es decir, más cosas con las cuales identificarse. Es una necesidad adictiva y no es auténtica.

En algunos casos, la necesidad psicológica de tener más o la sensación de la carencia tan características del ego se transfieren al nivel físico, de tal manera que se convierte en un apetito insa­ciable. Las personas afectadas por la bulimia se obligan a vomitar para continuar comiendo. El hambre está en su mente, no en el cuerpo. Este trastorno de la alimentación se curaría si la víctima, en lugar de identificarse con la mente, pudiera entrar en contacto con su cuerpo y sentir las verdaderas necesidades del mismo en lugar de las falsas necesidades de la mente egotista.

Algunos egos saben lo que desean y persiguen su propósito con determinación siniestra y despiadada: Gengis Khan, Stalin, Hitler serían algunos ejemplos más que ilustrativos. Sin embargo, la energía que alimenta su deseo crea una energía opuesta de igual intensidad, la cual provoca finalmente su caída. Entretanto, siembran la infelicidad para ellos mismos y los demás o, en el caso de los ejemplos anteriores, crean el infierno en la tierra. La mayoría de los egos sienten deseos contradictorios. Desean cosas diferentes a cada momento o quizás no sepan lo que desean, salvo que no desean lo que es: el momento presente. Como resultado de ese deseo insatisfecho vienen el desasosiego, la inquietud, el abu­rrimiento, la ansiedad y la insatisfacción. El deseo es estructural, de manera que no hay contenido que pueda proporcionar una sensación duradera de logro mientras esa estructura mental con­tinúe existiendo. En el ego de los adolescentes, (muchos viven en un estado permanente de negatividad e insatisfacción), se encuen­tra con frecuencia ese deseo de algo inespecífico.

Las necesidades físicas de alimento, agua, cobijo, vestido y las comodidades básicas podrían satisfacerse fácilmente para todos los seres humanos del planeta si no fuera por el desequilibrio gene­rado por la necesidad rapaz y demente de tener más recursos, por la codicia del ego. Esta encuentra su expresión colectiva en las estructuras económicas de este mundo tales como las corporacio­nes gigantescas, las cuales son entidades egotistas que compiten entre sí por tener más. Su único objetivo cegador es conseguir utilidades. Persiguen ese objetivo de manera absolutamente inmisericorde. La naturaleza, los animales, las personas y hasta sus propios empleados no son otra cosa que cifras en un balance, objetos inanimados para explotar y luego descartar.

Las formas de pensamiento de mi y mío, más que, quiero, necesito, preciso tener y no es suficiente, no se relacionan con el contenido sino con la estructura del ego. El contenido es intercambiable. Mientras no se reconozca la existencia de esas formas de pensamiento y permanezcan en el inconsciente, estamos suje­tos a creer en ellas; estamos condenados a manifestar esos pensa­mientos inconscientes, condenados a buscar sin encontrar, porque cuando operan esas formas de pensamiento no hay nada que pueda satisfacernos, ninguna posesión, ningún lugar, ninguna persona ni ninguna condición. Independientemente de lo que tengamos u obtengamos, no podremos ser felices. Siempre estaremos buscando algo que prometa una mayor realización, que encierre la promesa de completar el ser incompleto y de llenar esa sensación de carencia que llevamos dentro. 

Libro: "Una Nueva Tierra" de Eckhart Tolle.

"El Anillo Perdido". Eckhart Tolle.



Cuando servía de consejero y maestro espiritual, estuve visitando dos veces por semana a una mujer invadida por el cáncer. Tenía cuarenta y tantos años y era maestra de escuela. Los médicos le habían pronosticado apenas unos cuantos meses de vida. Algunas veces pronunciábamos unas pocas palabras durante esas visitas, pero la mayoría de las veces nos sentábamos en silencio. Fue así como comenzó a tener los primeros destellos de su quietud inte­rior, la cual no había aprendido a conocer durante sus años agi­tados como educadora.

Sin embargo, un día la encontré desesperada y enojada. "¿Qué pasó?" le pregunté. No encontraba su anillo de diamante, el cual tenía un valor monetario y sentimental muy grande, y me dijo que estaba segura de que lo había robado la mujer que iba a cuidarla durante unas horas todos los días. Dijo que no entendía cómo alguien podía ser tan cruel y despiadado como para hacerle eso a ella. Me preguntó si se debía enfrentar a la mujer o si sería mejor llamar a la policía inmediatamente. Le dije que me era imposible decirle lo que debía hacer pero le pedí que reflexionara acerca de la importancia que un anillo, o cualquier otra cosa, podía tener para ella en ese momento de su vida. "No entiende", me respondió. "Era el anillo de mi abuela. Lo usé todos los días hasta que enfermé y se me hincharon las manos. Es más que un anillo para mí. ¿Cómo podría estar tranquila?"

La rapidez de su respuesta y el tono airado y defensivo de su voz me indicaron que todavía no estaba lo suficientemente anclada en el presente para mirar en su interior y separar su reacción del evento a fin de observarlos ambos. La ira y la defensividad eran señales de que el ego hablaba a través de ella. Entonces le dije, "Le haré unas cuantas preguntas, pero en lugar de respon­derlas inmediatamente, trate de encontrar las respuestas en su interior. Haré una pausa breve entre cada una. Cuando le llegue la respuesta, quizás no llegue en forma de palabras". Dijo estar lista para escucharme. Entonces pregunté: "¿Se da cuenta de que tendrá que separarse del anillo en algún momento, quizás muy pronto? ¿Cuánto tiempo más necesita para desprenderse de él? ¿Perderá algo como persona cuando se desprenda de él? ¿Acaso ese ser que es usted se ha disminuido a causa de la pérdida?" Hubo unos minutos de silencio después de la última pregunta.

Cuando comenzó a hablar nuevamente sonreía y parecía sen­tirse en paz. "Con la última pregunta caí en cuenta de algo importante. Primero busqué una respuesta en mi mente y lo que oí fue, 'por supuesto que te sientes disminuida'. Entonces me hice la pregunta nuevamente, '¿acaso esa que soy yo se ha disminuido?' pero tratando de sentir en lugar de pensar la respuesta. Y entonces sentí lo que soy. No había sentido eso antes. Si logro sentir lo que soy tan fuertemente, entonces esa que soy yo no se ha disminuido para nada. Todavía lo siento; es una sensación de paz pero muy vívida". "Esa es la alegría de Ser", le dije. "La única manera de sentirla es saliendo de la mente. El Ser se debe sentir, no se puede pensar. El ego lo desconoce porque está hecho de pensamiento. El anillo estaba realmente en su mente en forma de pensamiento, el cual usted confundió con el sentido de lo que Es. Pensó que esa que usted Es o una parte suya estaba en el anillo".

"Todo aquello que el ego persigue y a lo cual se apega son sustitutos del Ser que el ego no puede sentir. Usted puede va­lorar y cuidar las cosas pero si siente apego es porque es cosa del ego. Y realmente no nos apegamos nunca a las cosas sino al pensamiento que incluye las nociones de 'yo', 'mi' o 'mío'. Siem­pre que aceptamos totalmente una pérdida, trascendemos el ego, y entonces emerge lo que somos, ese Yo Soy que es la concien­cia misma". Entonces ella dijo, "ahora comprendo algo que dijo Jesús y a lo cual nunca le había encontrado mucho sentido: 'Si alguien te pide la camisa, entrégale también tu capa". "Así es", le respondí. "No significa que no debamos cerrar la puerta. Sig­nifica que algunas veces desprenderse de las cosas es un acto mucho más poderoso que el hecho de defenderlas o de aferrarse a ellas".

En las últimas semanas de vida su cuerpo se debilitaba, pero ella se tornó cada vez más radiante, como si una luz brillara en su interior. Regaló muchos de sus bienes, algunos a la mujer de quien sospechaba había tomado el anillo, y con cada cosa que entregaba ahondaba su dicha. Cuando la madre me llamó para anunciarme la noticia de su muerte, también mencionó que ha­bían encontrado el anillo en el botiquín del baño. ¿Acaso la mujer devolvió el anillo, o había estado ahí todo el tiempo? Nunca lo sabremos. Pero algo sí sabemos. La vida nos pone en el camino las experiencias que más necesitamos para la evolución de nues­tra conciencia. ¿Cómo saber si ésta es la experiencia que usted necesita? Porque es la experiencia que está viviendo en este momento.

¿Es un error sentirnos orgullosos de lo que poseemos o resentir a los demás por tener más que nosotros? En lo absoluto. Esa sensación de orgullo, la necesidad de sobresalir, el aparente fortalecimiento del saber en virtud del "más" y la mengua en virtud del "menos" no es algo bueno ni malo: es el ego. El ego no es malo, sencillamente es inconsciente. Cuando nos damos a la tarea de observar el ego, comenzamos a trascenderlo. No conviene tomar al ego muy en serio. Cuando detectamos un comportamiento egotista, sonreímos. A veces hasta reímos. ¿Cómo pudo la humanidad tomarlo en serio durante tanto tiempo? Por encima de todo, es preciso saber que el ego no es personal, no es lo que somos. Cuando consideramos que el ego es nuestro problema personal, es sólo cuestión de más ego.

Extracto de "Una Nueva Tierra", Eckhart Tolle. 

¿Se Puede Borrar El Pasado?



“El pasado tiene la misma consistencia que un sueño; es como las cartas del tarot. Son manifestaciones que no tienen una explicación racional precisa. Se pueden interpretar de maneras distintas según nuestro nivel de consciencia. Si el nivel de consciencia aumenta, el significado del pasado cambia y, como el árbol se juzga por sus frutos, si los frutos cambian, el árbol también. Por lo tanto, podemos curar nuestro pasado, entenderlo mejor. Nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos sufren su desgracia en nuestro interior; si nosotros nos realizamos, nuestros antepasados, en nosotros, van a realizarse y se unirán a nuestro nivel de consciencia”.

Alejandro Jodorowsky.

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-¿Cómo puede la psicomagia ayudarme a superar la nostalgia? Ganas de vivir en el pasado o cosas del pasado.
A. Jodorowsky: Maquíllate y dizfrázate de vieja centenaria para hablar con nostalgia a verdaderos viejos de la mujer que eres hoy.

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El árbol genealógico es trabajo psicológico, porque es ser capaz de aclarar el pasado para llegar a lo que eres de veras.
Marianne Costa.

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-Maestro, cada vez que le pregunto algo importante, usted sin contestarme se abanica. ¿Qué es ese silencio?
-Este silencio no es el pasado, este silencio no es el presente, este silencio no es el futuro.
Alejandro Jodorowsky, conversación con el maestro.

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Nunca Pienses Mal De Tu Pasado…


“Uno no cambia, realiza mutaciones. Porque cambiar es dejar una cosa por otra, pero mutar es hacer fructificar tus límites, respetándolos. No cambias, te desarrollas. Nunca pienses mal de tu pasado porque es el origen de lo bello que eres ahora”.

Alejandro Jodorowsky.

Plano Creativo.