miércoles, 11 de febrero de 2026

"Perdón a Mi Corazón".

 

Si yo tuviera que pedirle perdón a alguien, sería a mi corazón. 
Le pediría perdón por no haber tenido la fuerza 
de marcharme de un lugar o de una persona 
cuando las señales eran tan claras.

Pediría perdón a mi corazón 
por cada vez que ignoré sus latidos, sus advertencias; 
por cada vez que lo expuse a la indiferencia de alguien
 que no supo apreciarme en su totalidad.

Le pediría perdón a mi corazón
 por haberlo dejado en manos de una persona que no lo cuidó. 

Perdón corazón, 
por haberte forzado a seguir amando cuando ya estabas roto. 

Perdón por las veces que te pedí que soportaras lo insoportable 
y que esperaras lo inalcanzable.

Perdóname corazón, 
porque no supe escucharte cuando me gritabas esas noches 
que te estaba lastimando y desgastando. 

A mi edad, reconozco que mi corazón merece mucho más, 
que mi fuerza no puede ser desperdiciada en personas
 que no están a la anchura del tamaño de mi corazón.

Pídele perdón a tu corazón 
por no protegerlo, 
por haberlo dejado que fuera quebrado en un lugar 
donde nada más debió haber habido amor, respeto y reciprocidad.

 Pídele perdón a tu corazón
 por haberte permitido
 confundir sacrifico con lealtad.

No prolongues tu sufrimiento. 
El verdadero amor no te deja vacío, ni esperando migajas.

Pídele perdón a tu corazón 
por tratar de meterlo en donde bien sabes que no cabe.

El valor del corazón no está en cuánto puede aguantar, 
sino en saber cuándo retirarte.
 Y eso se lo debes a tu corazón.

Prométele que lo vas a escuchar mejor
 y que no vas a permitir que vuelva a cargar con el peso de tus caprichos. 

Di, ‘yo sé custodiarlo’. 
 
Y no le entregues tu corazón a los vampiros.

Daniel Habif
Orador motivacional mexicano.

martes, 3 de febrero de 2026

"Brújula Interior". Por Alex Rovira.

 La brújula interior tiene 4 puntos cardinales
 y cada uno tiene su propia sabiduría.

La desconexión que sentimos de la vida ocurre cuando has perdido contacto con esta brújula. Y sucede cuando has estado tanto tiempo siguiendo mapas de otros, que ya no sabes si tienes mapa, dónde lo tienes o cómo leerlo. Cada punto cardinal nos ofrece una información muy valiosa y todos son muy necesarios para nuestra vida. 

NORTE: Lo que te da claridad y dirección. 
Son aquellas actividades, relaciones y momentos que te hacen sentir enfocada, con propósito, sabiendo hacia donde vas. Es la estrella polar de tu vida, lo que nos orienta cuando nos sentimos perdidos. Lo que nos da claridad, dirección, alegría, sentido y propósito.

SUR: Lo que nos da calidez, ternura. 
Son esas situaciones, personas y experiencias que iluminan tu día, que te llenan de vitalidad, que te hacen sentir el calor de estar viva. Es el sol de tu existencia. Lo que te nutre y recuerda que la vida también puede ser placentera. Y que te dice que no te olvides de tu niña interior. 

ESTE: Por donde sale el sol. 
Es lo que está amaneciendo en ti. Los sueños, intuiciones y voces interiores que te susurran que hay maneras diferentes de estar, de ser, de relacionarse. En definitiva, nuevas posibilidades, aunque no sepas exactamente cómo materializarlas, esa voz te dice "algo distinto puede haber". Es el horizonte de tu potencial, lo nuevo que quiere nacer. 

OESTE: Por donde se pone el sol. 
​Lo que está atardeciendo, aquello que ya cumplió su propósito en tu vida y que es necesario agradecer y soltar para poder avanzar. Son las experiencias que cierran su ciclo. Es la sabiduría de saber cuándo dejar ir, honrando lo que fue pero permitiendo que el ave Fénix resurja desde el este. Es un renacer.